jueves, 9 de agosto de 2018

ANTONIO POSADA CARNERENO


Antonio Posada Carnereno nació en Sevilla el 15 de abril de 1905, hermano de Francisco y del malogrado Faustino. A los doce años, puesto que el hecho ocurrió en Villanueva del Ariscal en 1917, y Posada había nacido en Sevilla el 15 de abril de 1905, mató por primera vez un becerro, y al año siguiente— 1918—vistió ya el traje de luces para torear en La Línea de la Concepción. A contar de esta corrida, continuó toreando becerradas y formando cuadrilla a poco con Pepe Belmonte .


Con éste y Correa Montes hizo su presentación en Madrid matando novillos de Tovar el 9 de mayo de 1923. Tomó la alternativa en la Real Maestranza de Sevilla el día 28 de septiembre de 1923, actuando de padrino Rafael «El Gallo» y de testigo Pepe «El Algabeño», que lidiaron toros de la divisa sevillana encamada, celeste y blanca, de don Felipe Suárez dando lidia y muerte a estoque al toro Dichoso. La confirmó en Madrid el 5 de junio del año siguiente: 1924 Venía, a la sazón, acompañado por el madrileño Victoriano Roger Serrano "Valencia II", que ofició de padrino de confirmación, y por el también madrileño Marcial Lalanda del Pino, que hizo las veces de testigo.



Aquella tarde, Antonio Posada Carnerero cortó una oreja del primer toro que despachaba en Madrid en calidad de matador de toros,marcado con el hierro de Sánchez Rico, y de nombre de Mangas-verdes.


También estuvo muy afortunado en la lidia de su segundo enemigo, aunque falló estrepitosamente a la hora de estoquearlo; ello no obstante, fue sacado a hombros por la primera afición del mundo, que comenzó a partir de ahí a confiar en que el joven diestro sevillano había de regalarle tardes gloriosas de toreo. Fue buen torero, pero frío en su quehacer. Daba un singular realce a las distintas suertes, pero los aficionados siempre esperaban más del excelente espada sevillano. Vistió por última vez el traje de luces el 16 de julio de 1940, en Barbate de Franco, lidiando toros de Domecq y alternando con Pepe Gallardo, mano a mano.

23 de octubre de 1927, Antonio Posada da la alternativa a Fermin Espinosa Saucedo "Armillita chico" en la plaza de toros de El Toreo.


Retirado del ejercicio activo de la profesión, se dedicó con entusiasmo al apoderamiento de otros toreros, por lo que no llegó a estar apartado por completo del mundillo del toro, fue asesor de la plaza de toros de las ventas. Ya octogenario, la muerte le sorprendió en Madrid el último día de febrero de 1986.


jueves, 2 de agosto de 2018

LA PRIMERA "MEXICO"



La Plaza de toros “México” fue inaugurada el 17 de diciembre de 1899, lidiándose tres toros de Cámara y tres del Cazadero, actuando los diestros españoles Enrique Vargas, "Minuto", y Antonio Fuentes. Esta Plaza fue construida por iniciativa de "Cuatro Dedos" y de Ramón López, figurando como socio capitalista Ángel Caso, y al inaugurarse después la de El Toreo,(1907) fue derribada.

Corrida inaugural el 17 de Diciedmbre de 1899. Antonio Fuentes, que aquel dia alterno con "Minuto"

Ubicada en lo que ahora es en el Distrito Federal las avenidas Cuauhtémoc, Álvaro Obregón y la calle de Guanajuato, frente a donde se ubicaba el cine México, construida de madera y con capacidad para 10 mil espectadores (14.000 según otras versiones), se inauguro con tres corridas por los espadas sevillanos Enrique Vargas “Minuto” y Antonio Fuentes, quien así hizo su presentación en ruedos nacionales, la primera el 17 de diciembre de 1899. Se lidiaron tres toros españoles de la ganadería de José Manuel de la Cámara y tres de la dehesa de El Cazadero. La Segunda el 24 de diciembre de 1899, con las mismas Cuadrillas, ante Toros de Miura y de Atenco. Y la tercera, el 31 de diciembre de 1899, ante Toros de Saltillo, Miura y Tepeyahualco

En 1904 Antonio Montes llegaba a la plaza,la primera plaza mexico, donde algun tiempo despues (1907) tuvo la desgracia de encontrar la muerte

En esta Plaza actuaron celebres toreros como Luis Mazzantini, Antonio Reverte, Manuel Jiménez “Chicuelo” Rafael Gómez “El Gallo”, Rafael González “Machaquito”…En esta plaza el domingo 13 de enero de 1907, se dio la infortunada corrida donde es mortalmente cogido el diestro español Antonio Montes, el célebre torero sevillano llamado “El Torero de las Tres Muertes”, y por el toro “Matajaca” de Tepeyahualco.

1902 Plaza de toros "México", Reverte tirando la puntilla
Ramón López





“La plaza, propiedad de los Sres. Diego Prieto y Ramón López, se halla situada en el lado Oeste de la Calzada de la Piedad, en terrenos de la Indianilla; es de madera, amplia, con capacidad para 14.000 personas. Cada tendido tiene tres filas de barreras y 14 gradas, bastante cómodas. El número de barreras en sombra es 380, y en sol, 420. Las lumbreras forman dos cuerpos; son feas, bajas de techo e ir cómodas, sobre todo las del segundo cuerpo, que parecen palomares. El número de lumbreras de 76. El ruedo mide 45 metros de diámetro; la barrera tiene un metro 75 centímetros de altura, y la contrabarrera, 2,30; además, ésta se halla protegida por un cablecito 

Diego Prieto "Cuatro dedos"

de alambre sujeto a unos barrotitos que al menor impulso se caen. En general, la construcción, salvo ligeros defectos, es sólida y amplia, pero tosca y falta de estética y gusto artístico, cosa de que carecen todas las obras de los yankees. El constructor fue Mr. Moylan, y se conoce que este señor no había visto una plaza de toros. Tiene amplios y numerosos corrales, capaces de albergar en su seno a una ganadería entera. AI Sr. Moylan le tiraron los corrales. Según dicen, ha importado la construcción más de 60.000 pesos, cantidad suficiente para hacer dos plazas mejores que ésta”. Revista "Sol y sombra" número 145 del 18/01/1900.

saber de Ramón López
saber de "Cuatro dedos"
Revista "Sol y sombra" número 145 del 18/01/1900.

miércoles, 1 de agosto de 2018

JOSELILLO

"Joselillo" poco antes de su muerte


“Voy a otra corrida... no se aflijan... Quiero que me entierren cerca de Joselillo” Cuenta el mito que con estas palabras se despedía del mundo de los vivos Antonio Campos “El imposible” ¿Quién era ese “Joselillo”?
24 de junio de 1932, El niño de 10 años Laurentino José López Rodríguez embarcaba rumbo a México en el puerto de Gijón, allí lo esperaba su hermano José quien años antes había hecho la travesía y había fijado su residencia en la capital azteca probando fortuna con cierto éxito en el mundo de los negocios, su madre había fallecido unos meses antes.
Laurentino había venido al mundo en el pueblecito Leones de Nocedo de Curueña el 12 de julio de 1922 en el seno de una modesta familia de labradores, que alternaba su oficio de ganaderos y agricultores con una modesta industria de molinería, Joselillo desde niño era aficionado a cuidar el ganado de sus padres.
En México Joselillo fue a la escuela primaria hasta que después se incorporó a los negocios de su hermano, con el que estuvo algunos años dedicándose después al trabajo por cuenta ajena en una industria local donde permaneció cuatro años. De las actividades taurinas de Joselillo nada sabía su familia antes del año y medio previo a su muerte, no es sino con recortes de prensa, periódicos y cartas como les cuenta sus progresos, como les adelanta sus proyectos y sobre todo les habla de su próxima alternativa.
El emocionante estilo de Joselillo, su valor extremado, traían de cabeza a la afición mexicana país, que lo idolatraba. Su anuncio en los carteles era suficiente para garantizar el lleno la afición mejicana cree ver una figura cumbre de la torería, a poco que le acompañe la suerte. Español de nacimiento —aunque no llega a pisar ninguna plaza de su Patria— logra presentarse en México, tras un corto aprendizaje, y conquista uno de los triunfos más rápidos y sonados que se recuerdan. En contadas semanas se convierte en un ídolo popular, al que todos auguran un risueño porvenir. Por desgracia, un novillo de Santín, lidiado en quinto lugar en la corrida celebrada en México el 28 de septiembre de 1947 trunca todas sus esperanzas. Gravemente herido, cuentan que la herida fue como la de “Manolete”, el muchacho se bate durante diecisiete días entre vida y la muerte; por último, el 15 de octubre siguiente una embolia pulmonar lo acaba en el sanatorio de Santa María de Guadalupe, propiedad de la Unión de matadores de toros y novillos de México. Su triste final produce verdadera consternación entre los aficionados aztecas para quienes el desgraciado, Joselillo, que acaba de cumplir veintiséis años, era ya un auténtico fenómeno.

la novia del torero la señorita Aurora Segura llora desconsoladamente ante el cadáver de Joselillo.

Ante los restos de “Joselillo” hicieron presencia los más grandes de la época, allí estaban Silverio Pérez, Fermín Rivera, Luis Castro “El soldado”, David Liceaga, el actor español Armando Calvo y el empresario Antonio Algara. La prensa de la época estimo en más de doscientas cincuenta mil personas las que despidieron al novillero que fue enterrado en el Panteón Español, pese a la promesa de la Unión de matadores de toros y novillos de México de enviar su cadáver a España.

Camino al Panteón Español, grandes muestras  de afecto y dolor.

“Dios quiera que al recibo de estas líneas os encontréis todos bien, gozando de perfecta salud, quedando la mía en completo restablecimiento. Ya los doctores me han dicho que empiece a caminar, así que mañana me levanto. Mi fe en Dios y en la bondad del cielo no me abandonan ni un instante. Las curaciones que me hicieron estos médicos han sido excelentes y mi alivio bastante rápido. Quisiera escribirles mucho pero como aun lo hago desde la cama se me cansan mucho los ojos, pero mañana les escribiré más” Ese mañana jamás llego para el torero.

NOTA:
El periodista mexicano Paco Terán me comenta lo que sigue:

"Era Aurora Segura, fue actriz de origen español. La conocí siendo ella muy mayor. Trabajaba de empleada en una tienda en la calle de López. La calle de los refugiados españoles, la calle donde vivió al final y murió el hermano de Joselillo"
"Al hermano de Joselillo no lo conocí pero estuve a punto porque cuando pregunté por él tenía poco de haber muerto. Al parecer, siendo ya muy mayor, se cayó de la escalera y lo encontraron muerto un tiempo después (no sé si un día o dos). Tampoco recuerdo si dejó familia. Todo esto me lo contaron españoles refugiados o sus hijos que aún vivían en la calle de López. Supongo que ya casi no quedarán muchos. A Aurorita la ví varias veces por esa calle pero desconocía que se trataba de ella. Era más bien alta, rubia y se le notaba muy descuidada. Solo un día hablé con ella cuando me enteré de quien era. Yo viví 15 años en la calle paralela a López, en el Eje Central. Pero todas las compras hay que hacerlas en López. Cuando hablé con Aurorita me dejó claro que no quería hablar ni de Joselillo ni del cine. No fue grosera pero sí muy tajante. Cambiaba el tema. Me dio la impresión que se había creado una especie de coraza defensiva ante temas dolorosos. Y yo respeté eso. Algunos de esos hijos de españoles, de la edad de Aurorita, me dijeron que había terminado de empleada (quizá cajera de Aurrera, por ejemplo, tampoco lo recuerdo muy bien)".

ver en:
Joselillo en "Los toros dan y quitan"

sábado, 14 de julio de 2018

CASTULO MARTIN


El banderillero vizcaíno, Cástulo Martín Gutiez (Bilbao, 1890-Madrid, 1964), hermano mayor del matador de toros Joselito Martín, que ocupaba el puesto de Secretario de la Unión Española de Picadores y Banderilleros de Toros, dirigió una carta a la Agrupación Socialista de la Casa del Pueblo de la calle Piamonte de Madrid, en la que adjuntaba una relación de doce afiliados al sindicato taurino que solicitaban se les entregase las "armas necesarias para defender la República". A la finalización de la guerra, Cástulo Martín fue encarcelado. Figuró en las cuadrillas de Nicanor Villalta, Valencia II y Martín Agüero. Fue un peón que toreaba muy bien y bregaba con eficacia e inteligencia, además de se ser un banderillero fácil y completo. Cástulo ha sido considerado como un destacado peón de su época.Se retiró en 1948. Castulo Martín formó parte de la cuadrilla de Ignacio Sanchez Mejías junto con Manuel Ponce y «Niño de la Audiencia» que iba a sustituir a la de Ortega (Ignacio sustituye a Domingo Ortega, viajo sin cuadrilla a Manzanares pensando que actuaria con la cuadrilla de Domingo Ortega y no fue así, la sustituyeron los tres reseñados) aquel fatídico 13 de agosto de 1934 en Manzanares.


viernes, 13 de julio de 2018

FARPA Y FARPEADORES A PIE

PasPaulino

La farpa en Portugal era una especie de banderilla larga que se usaba para castigar al toro, estaban fabricadas con madera quebradiza con un arpón largo, de metro y medio de larga revestida de papel o cintas a veces y otras sin adornos de ninguna clase. Farpa primero y arpón después se llamaron en Castilla las banderillas cuando se le ponían al toro de una en una lo cual se verificaba llamándole o esperándole con una capa en la mano izquierda, y cuando humillaba en ella, con la otra mano clavaban el arpón. Esta suerte, según antiguos autores data de 1709 pero debe ser muy anterior porque Goya pinta en su colección taurómaca, laminas 7 y 8, moros a pie con arpón en la forma referida. Asi pues, los farpeadores son los que utilizan la farpa con el fin de castigar al toro como ya dijimos, se farpeaba a caballo o a pie ,para farpear a pie, que en Portugal se llamaba “intervalo taurino” se colocaban uno o más hombres a portagayola o en cualquier sitio de la plaza de rodillas, sentados o echados. Cuando el toro les embiste , pinchándole con las farpas el toro rebrincaba terminando pisoteados casi siempre o por el aire algunas veces. Casi todos los que farpeaban de ese modo eran negros y terminaban muy mal, la mayoría morían en el ruedo o poco después por los tremendos golpes recibidos. Como curiosidad les cuento que en Setúbal se presentó sobre 1895 un “intervalheiro” llamado Pas Paulino, muy conocido en aquella época en el país Lusitano, se vestía con frac y corbata blanca contrastando con el negro de su rostro. Aquel negro se sentaba en una silla y esperaba que el toro pasase para clavarle la farpa, el negro volaba por los aires a cada embestida. De él solo queda esta foto, perdida en la noche de los tiempos.

jueves, 12 de julio de 2018

LA CHISPA FULMINANTE




En el siglo XVIII y XIX se le solía dar muerte en las novilladas a alguna de las reses por medio de la chispa fulminante. Esta, consistia en una especie de pelota o bola, llena de una fuerte materia explosiva, que se colocaba bien asegurada al novillo entre las dos astas, sobre la, nuca o sitio de su descabello, impregnando aquella exteriormente de pólvora; de manera que el acercarse el lidiador o persona encargada de aplicarle fuego, lo verificaba con un cebete a más de tres varas de distancia,(algo mas de dos metros y medio) y entonces, al inflamarse el exterior del petardo, estallaba como una bomba y la res caia instantáneamente al suelo atontada o muerta, siendo imprescindible siempre el remate con puntilla por las dudas. La mayoría de las veces, que por no tener suficiente fuerza la chispa fulminante, estar mal colocada o tener el novillo demasiada resistencia, no surtía el efecto deseado, y al momento de caer el bicho al suelo se volvía a levantar, siendo preciso matarlo a estoque. Hacia 1896 el afamado Sanchez Neira en su obra fundamental el Gran Diccionario Tauromáquico lo referenciaba como en uso, ignoro en que momento cayo en desuso aunque puedo imaginar que en los pueblos permaneciese arraigada dicha costumbre hasta bien entrado el siglo XX.

sábado, 30 de junio de 2018

PUNTILLERO EN PLAZA


Decía el periodista español Miguel Ángel Aguilar que, "a la vista del llamado informe de los expertos sobre el sistema de pensiones, y dado que se establece como un parámetro básico la esperanza de vida, se cree de manera inmediata el cuerpo de puntilleros del estado para que, una vez que un pensionista ha llegado a ese punto, y a los efectos de garantizar la sostenibilidad del sistema, entre en escena el funcionario de turno y, armado de capotillo y cachete, proceda a dar el curso oportuno al osado pensionista".

Agapito Rodriguez en 1968

 Leer este genial comentario cuyo termino "puntilleros del estado" ha quedado impreso en el imaginario colectivo,me hizo recordar a Agapito Rodriguez García, aquel que fuese puntillero de las Ventas, por casi treinta años, Pamplona y Bilbao. Este hombre bajito y delgado nació en El Pardo (Madrid) y toreó algunas novilladas sin gran fortuna. Se fue a trabajar al Matadero Municipal de Madrid y en 1955 debutó como puntillero en Las Ventas.

1968 

El calculaba que a lo largo, de su carrera había rematado más de 14.000 toros. Decía en una entrevista que: "La labor del puntillero puede ser fundamental en el triunfo del matador", dice Agapito. "Sobre todo si el diestro ha estado bien: quiere que el toro muera pronto para que no se enfríe el ambiente." Luego añade: "Y si ha estado mal, pues también quiere que se muera pronto, claro".

Bilbao 1974

Agapito se corto la coleta en las ventas como un torero de oro un 12 de octubre de 1983, con una corrida de Palha, por la mañana en el patio de caballos de la plaza se descubrió una placa que conmemoraba su larga trayectoria.Después de muerto el último toro, el público sacó a hombros a Agapito, recibió una fuerte ovación y una puntilla de plata.Agapito Rodríguez falleció en Madrid el día 30 de diciembre de 2001 aquejado de una enfermedad pulmonar,tenia 78 años.

el dia de su despedida

CURIOSIDADES:
El escritor y periodista argentino mempo giardinelli en su libro "Cuentos completos" de relatos cortos en el titulado “Vuelta al ruedo”, toca el tema del toreo, personificados en la figura de un Agapito Rodriguez, un anciano puntillero, y el toro cojo que quería luchar hasta la muerte y así sucede cuando “las mulas se llevan el cadáver del valiente toro cojo, con un merecido, ceremonioso arrastre lento”.

En 1968 Aparte de su trabajo en el matadero,Agapito trabajaba como taxista y completaba su sueldo actuando como puntillero. El sueldo de puntillero se lo pagaban los matadores siempre y cuando sus servicios eran requeridos (si no lo requerían no cobraba, la empresa le daba un "detalle") y era el siguiente: por los dos toros (corrida) 462 pesetas en las novilladas 330 pesetas.

Cuando publiqué esta nota en mi perfil de Facebook Enrique Marciel Bermejo me contó la siguiente anécdota:
"El día del atentado de Carrero Blanco, yo yendo por atocha me encontré con un novillo que se había escapado y con mi gabardina y Agapito con un capote logramos meterle al novillo en un patio de vecinos de la calle del Pacifico a la altura de la basílica de atocha, donde Agapito le dio un puntillazo subido en una furgoneta que estaba en aquel patio".

Said Kazak "El Palestino" Me comentó que "Miguel Sanchez Cubero, (matador de toros y luego banderillero en la cuadrilla de Jose Tomas), terminó casandose con una hija de Agapito".  


Fuentes: Diario el país,13/10/1983 Diario Abc 02/01/2002 Mundotoro 05/01/2002 El Ruedo 27/08/1974 Diario de Madrid 22/05/1968

sábado, 23 de junio de 2018

EL REAL DE SAN CARLOS, LOS BOMBAS Y LOS 60.000 DUROS

1909 Diseño gráfico de la plaza de toros de Real de San Carlos

“Se recuerda al público que no habrá derecho a protestar, por aquello de que a caballo regalado no se le mira el pelo. No mirar pues en domingo el pelo a la fiesta. Se ruega no arrojar al redondel objetos ni personas; no silbar ni traer a cuento la familia de los lidiadores, que no tienen nada que hacer en el asunto”.
Esta declaración de intenciones (buenas intenciones) se podía leer en el cartel inaugural de la plaza de toros de San Carlos Colonia, de Uruguay y que tuvo lugar un 09 de enero del año 10 del siglo XX. La plaza de estilo neomudéjar, había sido diseñada por el arquitecto argentino José Marcovich y el ingeniero Dupuy. Se construyó en tan solo ocho meses dándose la circunstancia de que en la corrida inaugural aún continuaban las obras, tenía una circunferencia de 50 metros de diámetro. La plaza formaba parte de un complejo turístico ideado por el empresario austrohúngaro Nicolás Mihanovich.En 1908 Mihanovich solicita la concesión del Real de San Carlos con el fin de construir el lugar de recreación para la explotación turística. La autorización le fue dada el 03 de junio de ese mismo año. En la negociación se estableció que se le habilitaba a edificar una gran Plaza de Toros, un frontón, hotel, casino, usina eléctrica, y como contrapartida se le exigía que abasteciera de energía a Colonia y un muelle para el atracadero de barcos de 300 metros con un balneario.

El empresario Nicolás Milanovich

Había que reavivar el interés por las corridas de toros, inexistente desde fueron suprimidas en 1888, tras la muerte de Punteret, Sin embargo, luego en 1892, se autorizó la celebración de una fiesta, (la conmemoración del descubrimiento) que incluía un festejo taurino aunque con apreciables limitaciones. Los toros tenían que estar embolados y debía simularse la muerte promovida por el empresario Antonio Rodero, quien tras este intento, volvió a la carga en su empeño de que se aboliera la ley que prohibía los toros. Lo intento en 1898 y en 1899 reoriento sus esfuerzos pidiendo permiso para la construcción de una plaza de toros “el campo euskera” a las afueras de Montevideo donde consiguió que le autorizaran ese año y el siguiente el espectáculo de las “Señoritas toreras”. Mihanovich tenía el interés y el dinero, sus representantes compraron cien toros en las dehesas andaluzas en el año 1909, contrataron a los hermanos “Bombita”, Ricardo y Manolo para 15 corridas por la obscena cantidad de 60.000 duros de la época -unos 80.000 € actuales-, (en otras informaciones 50.000 duros o pesos, de todas formas una barbaridad para la época) para lidiar y simular la muerte de unos toros embolados, (los hermanos “Bomba” fueron muy criticados en aquella época por lo que los taurinos de entonces consideraban una farsa).
Arturo Pereira representante del Sr. Milanovich

Juan Malet,asesor del Sr. Milanovich
Llego el tan esperado día 09 y por circunstancias el día no brillo todo lo que se esperaba, por la mañana una incesante lluvia hizo pensar que el festejo se suspendería la organización había dispuesto un servicio de vapores que trasladaria al publico desde la vecina Buenos Aires, dándose la circunstancia de que el vapor “Colonia” que transportaba a 3000 espectadores llego durante la lidia del tercer toro. Los toros de la inaugural que fueron de Nandin dieron buen juego en general Ricardo Torres mostró deseos de agradar habiendo momentos en los que hizo lo que dé él se esperaba. Manolo cumplió. 

Los "Bomba" en 1909

El costo de las entradas para la inauguración era de siete pesos en la barrera de sombra , tres pesos del tendido del sol y 2.5 de la general al palco. La primera corrida se dio lugar el sábado 9 de enero de 1909 con toros traídos exclusivamente de España.


desembarco de toros en la colonia

Por problemas políticos (Revolución de 1910 en Uruguay) y la pesima organizacion de los vapores para el servicio de  vuelta a Buenos Aires la empresa se tomo su tiempo para organizar y celebrar la segunda corrida que fue el 02 de Febrero  contando con la presencia del rejoneador portugués Francisco Barreira, Morgado de Covas. En la corrida se lidiaron astados de Juan Nandín por las cuadrillas de Ricardo Torres "Bombita" y Manuel Torres "Bombita”. El paseíllo estuvo a cargo de José Moyano y entre los banderilleros estuvo Vicente Gisbert "Pala". En total se celebraron ocho corridas y en todas participaron los "bombas"menos en la séptima, ahí estuvieron Antonio Segura (Segurita), Manuel Dionisio Fernández y Fermin Muñoz (Corchaito), además de Morgado de Covas rejoneando el cuarto toro de la ganadería de Halcón.La última de 1910 fue el 27 de marzo, se debieron suspender además tres corridas consecutivas por mal tiempo, donde quizás si el tiempo y el tema político hubiese ayudado se habrían completado las quince corridas previstas. En esta última corrida, Bombita de blanco y oro, toreó a lo que la prensa de la época consideró a los toros mas bravos de toda la temporada, eran de la ganadería del Duque de Veragua. El cuarto toro corneó a Bombita y lo hizo volar por el aire sin provocarle heridas por estar embolado..

Paseillo Inaugural
Aspecto de la plaza
el publico embarcando en el vapor

No  los hermanos “Bomba” no llegaron a torear las quince corridas para las que fueron ajustados, pero lo cierto es que la plaza del real de san carlos permaneció activa hasta 1912, fecha en la que bajo la presidencia de José Batlle y Ordoñez se reglamentan y prohíben las corridas de toros en Uruguay. En 1943, el Complejo Mihanovich, pasa a manos del Municipio de Colonia debido a las demandas contra la Sociedad Real de San Carlos. De esta manera, comienza el descuido que culmina con el abandono del Complejo y de la Plaza de toros, la cual es hoy un edificio en ruinas que ha sufrido algunos saqueos en su estructura. Su estructura de estilo sevillano puede visitarse y apreciarse desde las afueras del recinto, cercado por vallas para limitar el acceso al predio. En 2012, luego de una sudestada, la construcción sufrió la pérdida de la parte superior de la fachada, la cual que se encontraba en mejor estado de conservación que el resto de la edificación.

Aspecto actual de la plaza de Real de San Carlos declarado monumento nacional

Fuente; Wikipedia
             Los Toros 1910
             El Toreo años 1909, 1910.
             D.Marcelo Díaz Buschiazzo   (Uruguay)

jueves, 5 de abril de 2018

TOBALO VARGAS.



El Sanroqueño Cristobal Cuenca Ruiz "Tobalo Vargas", lo de Tobalo es un apodo que según el mismo explica: " Cuando chico era muy “flamenquito”(identificado con todo lo relacionado al flamenco) y aquí estaban Pepillo el Gitano y Paco García. Me iba con ellos para los cantes y me buscaron un nombre artístico y escogieron “Tobalito Vargas” y seguí con ese nombre en los carteles".Nacio en 1948 en San Roque (Cádiz), la primera vez que toreó fue con 17 años en 1965, debutando en el 68 con picadores en Cabra (Córdoba), ganando el premio "oreja de oro" que establecía el ayuntamiento, tras muchas vicisitudes tomo la alternativa en 1974, en Marbella, de manos de Luis Parra "El Jerezano" y Eugenio Vaz "Curri de Camas" de testigo,en el toro de alternativa de Juan Pedro Domecq, dio la vuelta al ruedo y cortó 1 oreja con el que cerró su actuación del hierro de Caridad des Allimes Nuñez. 

Invento un pase que denomino "La Tobalina" que es un pase cambiado por la espalda en el que se cita al toro de frente con la muleta plegada y escondida sobre la carrera del toro, se gira, se abre la muleta, y se pasa el animal por la espalda,además fue el primer matador de toros que en Madrid recibió al toro a portagayola con el capote de Paseo. Se retiro en su pueblo natal ,San Roque, el el 13 de Agosto de 1988, con Pedro Castillo y Ruiz Miguel, con toros de Carlos Nuñez. Fue una corrida en la que alguno de los toros pesaban 600 kilos.corto dos orejas. El 02 de abril de 2011 su pueblo lo homenajeo colocando un busto a las afueras de la plaza de toros (al frente) En la placa se puede leer: "A Cristobal Cuenca Ruíz "Tobalo Vargas" Matador de toros en reconocimiento por haber sido el primer torero de alternativa que ha dado la ciudad de San Roque. Nacido el 8 de Marzo de 1948." Fotos de 1972, busto 2014

viernes, 26 de enero de 2018

TOREROS Y ASUNTOS JUZGADOS.


Las leyes las hacen los hombres para convivir en orden y en paz, los asuntos legales son necesariamente parte de la vida de cualquier persona y como no podía ser de otro modo, el mundo del toro, los toreros, tampoco escapan. Aquí te presento 50 años de asuntos legales juzgados y condenados, asuntos que yo no hago públicos, son públicos, basta una simple búsqueda por Internet para encontrarlos.No son todos pero si son aquellos a los que le dieron publicidad por un motivo u otro.
2016. El Juzgado de Primera Instancia 4 de Córdoba reconoce oficialmente que el torero Manuel Benítez «El Cordobés» es el padre de Manuel Díaz. El juzgado el pasado día 3 de mayo dio por válidos los resultados de las pruebas de ADN presentadas a lo largo de la vista oral. El fallo reconoce la alta fiabilidad de este tipo de estudios ya que cuando niegan la filiación aciertan en un cien por cien y cuando la reconoce, lo hacen en un 99 por ciento.
2013, José Ortega Cano fue condenado a dos años y medio de cárcel por el accidente que protagonizó el 28 de mayo de 2011. Su coche invadió el carril contrario y chocó contra el de Carlos Parra, un camarero que se dirigía a su trabajo, y que murió en el acto. El Juzgado 6 de lo Penal de Sevilla lo condeno por un delito de homicidio con imprudencia grave y otro contra la seguridad vial por conducción temeraria al chocar con otro vehículo a 125 kilómetros por hora en una vía limitada a 90. El diestro invadió durante 60 metros el carril contrario y adelantó antes de una curva sin visibilidad. La fiscalía, sin embargo, pedía cuatro años de cárcel que la juez Sagrario Romero redujo a dos años y medio porque considero nula la prueba de alcoholemia para determinar si el torero conducía borracho esa noche. La magistrada excluyo el delito contra la seguridad vial por conducir bajo los efectos del alcohol, ya que, en su opinión, se rompió la cadena de custodia al extraer la sangre del torero mientras este era operado en el hospital.
2013. El Juzgado de Instrucción número 1 de Puerto Real (Cádiz) condeno al torero José Antonio Canales Rivera al pago de 600 euros por una falta de maltrato animal. El diestro ha reconoció los hechos que se le imputaban en una causa abierta a raíz de una denuncia interpuesta por una asociación de defensa animal ante la Fiscalía de Medio Ambiente de Cádiz. Ocurrió en febrero cuando en una de las cuadras de un club hípico de la provincia de Cádiz un caballo sufrió diversas lesiones en el hocico. El animal presentaba "sangrantes y profundas" heridas con forma de media luna encima de su nariz.
2012 Juan José Padilla fue condenado a una pena de siete meses de cárcel y a abonar una multa de 400 euros por golpear a unos agentes locales de Hondarribia (Guipúzcoa) que pretendían someter al conductor de su automóvil a un test de alcoholemia. En 2010, cuando los agentes intentaron hacer la prueba de la alcoholemia al chófer del coche en el que Padilla viajaba como copiloto. El texto de la Fiscalía precisa que en ese momento, el torero, que tenía levemente afectadas sus condiciones por la ingesta de bebidas alcohólicas, "golpeó" el aparato para "evitar" que el conductor" fuera sometido al test e "inmediatamente" golpeó también al agente que portaba el etilómetro, al tiempo que adoptaba "una posición agresiva". "En ese momento -continúa el documento-, pese a la oposición de los agentes, el acusado bajó del vehículo de forma intimidatoria y violenta e intentó golpearles, por lo que tuvo que ser reducido a la fuerza".
2008. Un juzgado de Alicante condeno a un año de cárcel al torero José María Manzanares hijo por un delito de lesiones, al dar un puñetazo en la ceja, en marzo de 2017, al empleado de una gasolinera que le reprochaba que se hubiese saltado el turno para entrar al túnel de lavado. Además, debió indemnizar a la víctima con 1.640 euros y hacerse cargo de las costas procesales. El empleado de la gasolinera fue absuelto de las faltas de lesiones e injurias de las que le acusaba el matador. El auto judicial considero probado que Manzanares, de 26 años, acompañado de su novia, accedió al túnel con su Porsche «sin respetar el turno», por lo que el empleado le pidió explicaciones. Manzanares salió del coche y ambos comenzaron una discusión que acabó en un puñetazo. La magistrada descartó la petición del fiscal de 9 meses de prisión como «demasiado benévola», y se decantó por la pena solicitada por la acusación particular.
2003. El juzgado de la localidad lusa de Moita condeno al torero Pedrito de Portugal a pagar una multa de cerca de 100.000 euros por matar a un toro en el ruedo, en septiembre de 2001, en esa villa a escasos kilómetros de Lisboa. La juez Sandra Conseisao consideró improcedente el recurso presentado por el torero a la multa de 99.959,58 euros que le impuso el secretario del Gobierno Civil de Setúbal, capital del distrito al que pertenece Moita, por violar las leyes taurinas que proscriben la muerte de los toros en el ruedo. Mientras que el abogado de Pedrito de Portugal, Varela de Matos, pedía en el recurso la absolución del torero, porque, en su opinión, la ley que se aplicó es inconstitucional.
1990. El novillero colombiano César Augusto González Sarmiento, El César, y su mujer ingresaron en prisión acusados de tráfico de drogas. En su casa y en el maletero de su coche fueron decomisados 2.200 gramos de cocaína, que la pareja presuntamente había introducido desde Colombia. El César es sobrino del famoso matador El Puno.
1988. La Sala Primera de lo Civil del Tribunal Supremo ha declarado, por tres votos a favor y dos en contra, que Manuel Benítez Pérez, El Cordobés, es el padre de Manuel Benítez Velasco, de 19 años,(entonces) fruto de las relaciones del torero con la maestra norteamericana. Alina Elisabeth Velasco Cainas, de 37. El torero, que se negó a hacerse la prueba de paternidad, había ganado en el Juzgado de Córdoba y en la Audiencia de Sevilla el pleito planteado por la madre
1974. Manuel Benítez «El Cordobés» fue condenado por la Sección Segunda de la Audiencia Provincial de la ciudad de Córdoba como autor de los delitos de conducir bajo la influencia de bebidas alcohólicas y de resistencia a la autoridad, así como por tas faltas de escándalo con embriaguez, blasfemias y daños- y multas por valor de 37.500 pesetas. Por el contrario, fue absuelto de la inculpación de lesiones a los agentes de la autoridad, que también figuraba en el sumario.
1972. El rejoneador Rafael Peralta Pineda fue condenado a quince días de arresto en la cárcel y a pagar la mitad de las costas del juicio de faltas por haber golpeado a un periodista. La sentencia fue dictada por el Juzgado Municipal número 28 de Madrid. Según el relato judicial, a la salida de una reunión celebrada en el salón de actos del Sindicato Nacional del Espectáculo el 26 de abril último, Rafael Peralta se encaró con don Benjamín Ventura Remacha, con quien estaba molesto por una crítica periodística publicada en su día.

viernes, 29 de diciembre de 2017

ANTONIA Y EMILIO


El día 12 de octubre de 1963 -en la que habría de convertirse en una de las tardes más tristes de su vida-, en las arenas de la capital española, esta vez apadrinado por el desventurado matador colombiano José Eslava Cáceres ("Pepe Cáceres"); el cual, bajo la atenta mirada del lidiador vizcaíno Rafael Echevarría Gutiérrez Chacartegui ("Rafael Chacarte"), cedió al espada chiclanero los trastos con los que había de muletear y estoquear a un burel perteneciente a la ganadería de Flores Albarrán. Transcurrió, sin pena ni gloria, la lidia de este toro de la confirmación, y, a la hora de enfrentarse al segundo enemigo de su lote, el tan valiente como infortunado Emilio Oliva hubo de vérselas con un sobrero marcado con el hierro de El Jaral de la Mira, que atendía a la voz de Desteñido. En una lance aciago, el morlaco despreció el engaño del diestro chiclanero para embestir sañudamente contra él y asestarle una tremenda cornada que le produjo una de las heridas más terribles de cuantas ha tenido que atender el equipo facultativo de Las Ventas. El asta de Desteñido penetró violentamente en la cavidad peritoneal de Emilio Oliva y le causó tales destrozos que los galenos temieron verse impotentes para salvar su vida.


Visto el alcance de sus lesiones, y con la certeza de no llegar al día siguiente, el moribundo contrajo nupcias in articulo mortis durante aquella misma noche. Pero la asombrosa pericia del equipo sanitario de Las Ventas, con los beneméritos doctores Jiménez Guinea y García de la Torre a la cabeza, logró mantener las constantes vitales de quien ya anunciaba su entierro para el día siguiente al de su boda. Así, tras una penosa convalecencia que se prolongó durante casi dos meses (estuvo postrado en el lecho hasta el día 2 de diciembre de aquel fatídico año de 1963), la fortaleza natural de Emilio Oliva y, sobre todo, su firme deseo de convertirse en figura del Arte de Cúchares le empujaron a volver a entrenarse en faenas camperas con vistas a reanudar su carrera al comienzo de la temporada siguiente. Sólo el valor inaudito que ya había acreditado con creces el espada chiclanero puede explicar esta determinación de volverse a poner ante las astas de los toros, después de haber conocido tan recientemente la agonía provocada por uno de ellos.
En la foto: Antonia y Emilio cortan la tarta nupcial, tarta que les regaló Radio Juventud, en el picacho dos figuritas; ella vestida de novia el de luces, D. Livinio Stuyck (la empresa de Madrid) les regalo un televisor y dos contratos para San Isidro, Antonia sorie (al fin) pensando en el futuro.

martes, 12 de diciembre de 2017

CANDIDO LOPEZ CHAVES GALACHE



Rejoneador nacido en Salamanca el 15 de Enero de 1935, residente en Segovia desde 1950, tuvo su época de esplendor entre los años sesenta y setenta, dirigido por su padre CÁNDIDO LÓPEZ-CHAVES VICENT. Tuvo sus grandes éxitos rejoneando en las mejores ferias como la de Madrid, Barcelona, Sevilla, Bilbao, Valencia, etc., y actuando con rejoneadores tan consagrados como Ángel y Rafael Peralta, Domecq, Vidrié, Moura, Buendía... años después formo pareja con su hermana LOLITA LÓPEZ-CHAVES durante dos años, sumando gran número de festejos y éxitos en las plazas más importantes, en esa época ambos lideraron el escalafón de rejoneadores. Cándido alcanzó la cifra de 73 corridas rejoneadas en un sólo año. Se retiró poco a poco desde 1977 hasta 1988, en el que fue homenajeado por parte de sus compañeros de profesión Javier Buendía, Manuel Vidrié, Alvaro Domecq, Curro Bedoya, Joáo Moura. El festival se celebró en la localidad segoviana de Ortigosa del Monte, en el cual, todos desarrollaron extraordinarias actuaciones y en especial Cándido López-Chaves. Ya definitivamente retirado, dedicó su tiempo a su otra gran afición —los caballos—, ya que era un gran jinete en la plaza y fuera de ella, maestro en el campo de la equitación desarrolló todos los conocimientos que le había enseñado su padre, creando una escuela ecuestre de alto nivel junto a sus hijos Tito y Carmen. Cándido, el que era conocido como “Popi” por sus más allegados murió el día 26 de diciembre de 2008 en Segovia a los 73 años de edad.

sábado, 11 de noviembre de 2017

"SAGAÑON"



Cierto que el gran torero cordobés lleva el mismo alias que su padre, del que lo heredó; pero no es menos cierto que, de no haber intervenido Machaquito, el diestro cordobés no se apodaría Manolete, sino Sagañón, lo que hubiera sido horrible para traerle y llevarlo con ditirambo en letras de molde. Mucho trabajo costó a Cagancho imponer su mote, y la serie de inventivas con que se le quiso explicar... Que sí al padre le llamaban así porque cantando se parecía a un pájaro conocido por tal nombre que si era porque, cuando forjaba ganchos para pozos, hacia apócope del adverbio de cantidad el indicar a los compradores el precio que sí era porque... Pero nada de esto hace al caso; lo que queremos poner de relieve, al hacer referencia al apodo del famoso gitano—que algunos cronistas, por sensibilidad pituitaria, trataron de transformar prosódicamente para que fuese menos malsonante—, es cuánto habría tenido que luchar Manuel Rodríguez para hacer respetar el Sagañón y que no se lo lanzaran a la cara en una de esas tardes en que el público se le pone de uñas porque no da más que media docena de estatuarios y veinte naturales sin moverse. Mas contemos las circunstancias históricas por las que —en virtud de la ley de herencia tauromáquica—
  pudo librarse Manolete de cargar con alias tan feo.

Fue en 1898 cuando Rafael Gómez (que entonces se apodaba Gallito y que a la sazón no contaba más que quince años) puso un telegrama a Machaco invitándole a salir al tren en Córdoba, para formar con él pareja, por haberse disuelto la que con Revertito había constituido hasta entonces. Rafael González, que nunca pecó de hablador, estuvo aquel día de lo más elocuente: «Buenas tardes. ¿Está usté bueno? ¿La famlia buena? Usté es El Gallo, ¿verdad? Pues yo soy Machaquito». Se estrecharon, como dos hombres formales; las manos, y Gallito hizo a su futuro compañero los honores del vagón de tercera en que viajaban.

 —Y yo, ¿no podría ir con ustées?
—dijo a El Gallo un chiquillo de unos trece años, vestido con guayabera de dril, pantalón ajustado y gorrilla
—. Le arvierto a usté que yo banderilleo mu bien y soy mu valiente. ¿Verdá, Rafael? 
—añadió, solicitende, can una ansiosa mirada, de aprobación de su amiga 
—¿Y tú quién «íes?—le preguntó El Gallo. 
—Manué Rodriguez, er Sagañón. 
—¿Y qué eso ? 
—No lo sé; así me yaman. 

Pero Rafael no se prestaba a complacerle porque ya tenía completos los equipos. Tanto suplicó y lloró el chaval que, al fin, se compadeció de él y consintió en que les acompañase. Ya el tren en marcha. El Gallo volvió a preguntar al muchacho: 
—¿Cómo dices que te yaman? 
—Sagañón. 
—No me gusta pa el cartel Y tu apeyío es poco pa torero. Habría que ponerte otro mote... 
—Podríamos ponerle
—intervino Machaquito
—Manolete, como yaman a su podre... 
—Sí. señó: Manolete Eso sera mejó. 

Y así quedó convenido. Y al debutar en Valladolid, o los tres días de ocurrir esto, ya Manuel Rodríguez—padre del monstruo de la tauromaquia y tercero en su familia llamándose Manolete —, en vez de figurar con su apodo de Sagañón, lo hizo con el que ahora se pronuncia con admiración reverente en todas las tertulias y corrillos taurinos.

DIAGNOSTICO


Cuentan en los mentidero taurinos y a Rafael Garcia Escudero "Rafael Albaicin" se lo atribuyen que fue volteado y herido por un toro. Entre cuatro Io trasladaron a la enfermería, suponiendo que la lesión era de gravedad. En la barrera número 1 estaban tres o cuatro amigos íntimos del herido, los cuales llamaron a un monosabio, y dándole propina le encargaron que fuera a averiguar la importancia de la herida. Fue el hombre a cumplir el encargo, y penetró en la enfermería al mismo tiempo que exclamaba el médico, reconociendo al diestro: —No hay cuidado; es un ligero puntazo cerca del esófago. El mono volvió a salir satisfecho con el dictamen facultativo, y se dirigió a donde esperaban los amigos del herido.
—¿Qué hay,..
—Preguntó con entusiasmo uno de ellos. .
—¡Total ná!—contestó el mozo.
—Una corná en el sarcósfago.

UN CONSEJO


Se celebraba una corrida en la plaza de toros del Puerto de Santa Marla. Uno de los picadores era Jose Trigo "Lechero", al que hicieron montar sobre un jamelgo imposible, huesoso,derrengado y Ileno de alifafes, con la circunstancia de que el animalito debía saber latín y olla a los toros a media legua de distancia. Cuantos esfuerzos hicieron los monos para acercarlo A la fiera resultaron inútiles; el esqueleto, animado principiaba a recular,—como diría cualquier baturro,—y no paraba hasta que se lo impedía la barrera. Trigo hacia los imposibles: el publico brutal, que en todas partes. abunda, achacaba a trabajos y amaños del jinete lo que solo era resabios del caballo. Por fin, el animal pareció olvidar su vicio y fue derecho al toro; pero cuando este lba a meter la cabeza, el potro principio a retroceder sin que bastaran a detenerlo los estacazos furibundos de los monos. Dominando los mil ruidos de esta clase de espectáculos, grito un gañan, después de colocar sobre su boca las dos manos en forma de bocina,
—Camarada, amontese ustè al reves y Ilega usté de gorpe a San Bernardo...

ANCHO AL PRIMER TORO


Asi lo contaba Natalio Rivas Santiago, politico,Ministro de Instrucción Pública y Bellas Artes, escritor (entre otros Toreros del Romanticismo: (Anecdotario taurino) (1947),La Escuela de Tauromaquia de Sevilla y otras curiosidades taurinas (1939) y abogado. Padre del arquitecto Pedro Rivas Ruiz.
"En 1914, con motivo de la feria de septiembre en Albacete, me trasladé a la capital de la Mancha con mi hijo Pedro, niño entonces de catorce años, que tuvo la ilusión de acompañarme para ver torear a nuestro amigo. Hospedados en la misma fonda que Juan, quiso ml chico satisfacer una curiosidad tnuy corriente: la de ver al torero vestirse de luces. Juan, encantado, accedio al deseo de mi muchacho y se vistió ante él. Yo estaba Presente La curiosidad de mi Pedro crecia con los detalles de la complicada ceremonia: pero cuando llegó al limite de su asombro fue en el momento en que le vio ceñirse la faja. Usted sabe que la faja, fuertemente sujeta por un extremo al talle del matador, es atirantada en toda su extensión por el otro en manos del mozo de espadas.El torero gira sobre si mismo, da unas vueltas veloces. y al cabo de ellas queda ceñido, preso y envarado en una seda más eficaz para el caso que el .acero mismo. Mi chico le contemplaba pasmado, sin comprender cómo podia respirar dentro de aquel cilicio, y mucho menos cómo podia correr en la brega de los loros. Juan le dijo entonces:
-Pues todo esto, Perico, se nos queda ancho a los toreros cuando sale el primer toro.
Lo sorprendente de esta afirmacion en labios de un torero tan bravo me hizo Intervenir: - ¿Lo dices en serio o en broma? - Lo digo con toda mi alma! El torero que le diga a usted que en su oficio no siente el miedo, le engaña. La gente dice que yo no lo conozco; y yo le digo, lisa y llanamente. que de camisa para dentro lucho con él y le puedo".
Asi desnudaba Juan Belmonte su alma valerosa ante, un niño de catorce años.

REBONZANITO Y LA MALA SUERTE.


Domingo Uriarte "Rebonzanito". -en su primera época- salia a la Plaza últimamente con el parietal Izquierdo resguardado por una placa de plata. recubierta de pelo, para proteger el temporal de dicho lado donde le faltaba gran cantidad de hueso a consecuencia de una cornada. Siendo novillero y toreando en Mondejar un novillo saltó al tendido y del tendido al callejon, la gente en su huida hizo caer a Rebonzanito con tan mala fortuna que se clavo una banderilla en el muslo, varios individuos tiraron de ella para quitarsela con tanta fuerza que al sacar el palo le partieron la femoral. Al dia siguiente a Rebonzanito le dieron los sagrados sacramentos, afortunadamente escapó de las garras de la parca y fallecio en Madrid el 26 de junio de 1971 a los 77 años.

ANTIS EN 1909






Sí esto que voy a referir hubiese sucedido años después de aquél de 1909, nada de particular tendría que. desde la idea hasta la «puesta en marcha», fuesen todo obra del propio Eugenio Noel escritor sobradamente conocido entre los viejos aficionados a la fiesta nacional. Para quienes no alcanzaron aquella época, se hace necesario decir que Noel dedicó una gran parte de su vida a defender, desde la tribuna y la letra impresa, la abolición de las corridas de toros, «provocando a veces sus Conferencias apasionadas controversias, que. en ocasiones, llegaron hasta producir disturbios locales (Eugenio Noel, seudónimo de Eugenio Muñoz Díaz, fue un novelista, ensayista y publicista español, que se significó como un enconado detractor de la tauromaquia y el «flamenquismo»). 

Asi, a primera vista, nada dice esta foto que sirve para ilustrar las lineas que siguen, y de no ser por el estandarte que se alza sobre el centro del grupo, en el que en grandes caracteres puede leerse COMISION ABOLICIONISTA, cabría suponer si estos señores acaban de salir de presenciar algún espectáculo matinal, o están viendo actuar a los bomberos en los trabajos de extinción de un incendio en la acera de enfrente. Pero aun cuando ambas suposiciones entran de lleno en el terreno de lo verosímil, ni salían de ninguna seda, ni frente a ellos las llamas había a efectuar el recorrido que se propusieron, optaron por retirarse a sus domicilios en busca del almuerzo, dejándonos como recuerdo de aquella mañana del domingo 18 de julio esta foto que tiene la fuerza de lo extraordinario, de lo inhabitual, por lo que bien merece figurar en el Museo Taurino. 

Aquella tarde, la Plaza de la Barceloneta casi se llenó de público para ver lidiar por Guerrerito y Gaona seis astados de Solis. Y el lleno hubiese sido toted de no encontrarse enfermo el Gallo y herido Machaquito. que eran los matadores contratados en un principio para despachar esta corrida, en la que. a poco de comenzar, apareció en uno de los tendidos de sombra un gran letrero en el que se decía: «¡Viva la fiesta nacional!». Elocuente respuesta —dijo un cronista—. que algunos aficionados daban a la abortada manifestación que los abolicionistas habían intentado aquella mañana. Dos meses antes, en día de trabajo y con tiempo muy inseguro, se había celebrado en el coso madrileño la tradicional corrida de Beneficencia que produjo un ingreso de más de ochenta mil pesetas para los pobres qué reciben asistencia diaria en estos hospitales de la capital de España.

sábado, 7 de octubre de 2017

LIBERALES,ABSOLUTISTAS Y OTRA SUERTE DE LIOS.


Cuando comenzó el toreo a ser un ejercicio retribuido, a constituir una profesión, estaba España en pleno dominio del absolutismo, y nadie trataba ni de discutir siquiera tal estrado, que entonces se consideraba dechado de perfección. Por otra parte, los que se dedicaban a la profesión taurina eran gentes del pueblo bajo, protegidas por los señores de las Maestranzas en su mayoría, y consideraban una profanación pensar otra cosa que no fuera la fiesta de toros, una vez que sus limitados conocimientos no les podían llevar a otros terrenos. La invasión francesa hirió la fibra patriótica del pueblo, y comenzó éste a mirar mal a los afrancesados. Ya hubo entonces un torero de alguna popularidad que huyó a Portugal, y de allí no regresó hasta que desapareció todo peligro de tener que divertir a los extranjeros fue éste el famoso Curro Guillen, a quien los partidarios del rey intruso quisieron dar más de un disgusto que él supo esquivar. Tras éste vinieron otros muchos, que bien puede denominárseles toreros políticos por lo macho que como tales se significaron. Antonio Ruiz (el Sombrerero) y Juan León fueron realista el primero y liberal el segundo en la época aquella en que cuando predominaban los unos eran perseguidos los otros, y el acomodaticio Fernando VII veía impasible las rabiosas luchas y se inclinaba del lado que más le convenía. Llevaron su pasión política y su atrevimiento aquellos diestros basta el extremo de salir un día en Sevilla, 13 de Junio de 1824, Juan León con vestido negro, y el Sombrerero con blanco, pues negros y blancos se llamaba a liberales y absolutistas respectivamente. La imprudencia pudo costar cara a Juan León, a quien los realistas persiguieron fuera de la plaza y en poco estuvo que no pagara a alto precios la osadía. Después de aquello, el Sombrerero en la plaza de Madrid, allá por el año 32, cuando había terminado para siempre el imperio de los realistas, toreó una tarde y puso de su parte todo lo que pudo para agradar; pero cuanto más afinaba en su trabajo mayor era la bronca de los que en años anteriores, por miedo a ser apaleados, callaban cuando el diestro entraba a matar y gritaba: «Así se mata a los picaros negros» 

Tan disgustado salió de aquella corrida, que marchó a La Granja a pedir a Fernando VII un castigo para los que tan duramente le habían tratado, y el castigo fue una real disposición prohibiendo que torease en Madrid el apasionado Juan Leòn.Por aquella época hubo un banderillero, José Vázquez (Muselina), quien en 1820 se puso a la cabeza del barrio del Perchel en Málaga, secundando el grito que dio Riego en las Cabezas de San Juan, y viéndose perseguido tuvo que emigrar a Inglaterra. Acudió a inscribirse en las listas de expatriados a quienes el gobierno inglés socorría según sus clases y categorías. Le preguntaron en qué sección se le incluía, y en vista de que casi todos se titulaban literatos, dijo sin titubear: «Como literato”. «Bien, pues firme usted aquí», le dijeron, y replicó sorprendido: «¿Pero es preciso saber escribir para ser literato?» 

Roque Miranda, matador de toros madrileño que tuvo grandes simpatías entre sus paisanos, se distinguió por ser liberal declarado, fue elegido sargento de la milicia nacional de caballería de Madrid, y dejó por entonces el toreo por considerar que no era compatible con su cargo. Por aquellos tiempos se hallaba de paso en Sevilla, con dirección a Cádiz, a donde iba a defender la libertad, amenazada por los llamados cien mil hijos de San Luis, y presenció una corrida de toros. El público se enteró de que Miranda estaba en la plaza y pidió que bajase a torear, lo que tuvo que hacer dejando la casaca y el morrión entre barreras. Clavo dos pares de banderillas, y de un buen volapié mato al toro, saltando rápidamente la barrera y recibiendo la ovación del público en el tendido entre los demás milicianos. Cuando en 1823 volvió a imperar el absolutismo, se tuvo que ocultar Miranda para evitar persecuciones de los blancos, y al poco tiempo se presentó de nuevo en público escudado en sus grandes simpatías. Al contrario que Miranda, Manuel Lucas Blanco, matador de toros valiente, hizo público alarde de sus ideas absolutistas, y fue voluntario en los escuadrones de caballería realista. Tuvo la desgracia de matar en riña al miliciano nacional Manuel Crespo de los Reyes, el año 1837, y murió en el patíbulo el 9 de Noviembre del mismo año. Quizá si no se hubiera significado como político, no habría sufrido "vergonzosa"muerte (considerada como tal en la epoca). Después de éstos, no hay ninguno que se signifique notoriamente hasta que vinieron las revueltas de mitad del siglo pasado, en las que algunos como el popular Fucheta y el picador Juan Álvarez (Chola) murieron el año 1856, en las afueras del Puente de Toledo el primero, y en la calle de Peligros el segundo, en lucha por las ideas liberales. Cuchares fue gran amigo de D. Juan Álvarez Mendizábal, y, por lo tanto, partidario de su política, aunque no quiso hacer de ello pública ostentación. Cuando vino la revolución del 68, el matador de toros asturiano José Antonio Suárez fue uno de los que contribuyeron personalmente al triunfo de la llamada Gloriosa, y expuso su vida en muchas ocasiones, al lado del popular Felipe Ducazcal (Felipe Ducazcal Lasheras -Madrid, 9 de julio de 1845 – 15 de octubre de 1891- fue un empresario, periodista y diputado a Cortes por Madrid (1888-1890).​ Propietario del teatro Felipe en los Jardines del Buen Retiro de Madrid.En 1868 imprimió clandestinamente las proclamas de la Junta Revolucionaria de Madrid. Durante el reinado de Amadeo I impulsó la Partida de la Porra, organización represiva compuesta en Madrid por unas treinta personas de carácter progresista que daba palizas y asesinaba a carlistas y moderados, perseguía a periodistas y disolvía reuniones de esas tendencias, así como asaltaba redacciones de periódicos conservadores). 

Después decae mucho el tipo del torero político, y sólo hay uno de verdadera acción, que es el célebre banderillero vascongado Antonio Pérez (Ostión), quien después de haber sido banderillero de toros desde 1871, el año 1873 se incorporó a los movilizados liberales y salió al campo a pelear contra los carlistas, en cuya patriótica tarea estuvo ocupado hasta que terminó la guerra civil. Lagartijo y Frascuelo tuvieron sus opiniones políticas, que el primero se cuidó mucho de no exteriorizar, al contrario de lo que hizo Salvador. Este, en los años que precedieron a la restauración borbónica, se declaró alfonsino y hasta fue oficial de milicianos, a las órdenes del duque de Sexto. Rafael simpatizaba con las ideas de Pi y Margall, pero no quiso hacer alarde público y fue amigo de hombres políticos tan defensores de la monarquía como Romero Robledo, al que algunas veces ayudó en las elecciones. 

Guerrita tampoco dijo esta opinión es mía, y vivió muy tranquilo con todos los hombres de todas las ideas.
Luis Mazzantini sí quiso siempre hacer constar su adhesión al trono, y en cuanto se retiró se sumó a las huestes liberales, y a éstas representa en el Municipio madrileño. En cambio, su hermano Tomás fue republicano convencido e intransigente. Antonio Fuentes hizo declaraciones republicanas en Zaragoza en un banquete que se dio en su honor el año 1903, aunque después, quizá por exigencias de la profesión, realizó actos de acatamiento a las personas reales. 

Enrique Vargas (Minuto), desde 1900 que se retiró hasta 1905 en que volvió a la profesión, figuró entre los liberales sevillanos. Vuelto a la vida activa, quiso seguir en los trabajos de muñidor electoral, y a poco le costó un disgusto, por lo que se cortó la coleta política. 

Fotos: Rigores, Mazzantini y Minuto.