viernes, 6 de septiembre de 2013

ENRIQUE ORTEGA FERNANDEZ "EL CUCO"


























Enrique Ortega Fernandez, Cuco por nombre artístico y banderillero de gran elegancia, destacado en las cuadrillas de Sus primos hermanos Rafael y José, los gallos y casado con Gabriela hermana de ellos.Nacido en el rincón gaditano, fue padre a su vez de otros dos toreros: Rafael Ortega Gallito y José Ortega Gallito Chico, matador el primero Que brillo en el toreo a la verónica y firmó varias fachas cumbre y, el Segundo, notable novillero al Que Una grave cornada cortó las alas y vistió de plata. Enrique Ortega fue autor de Una obra teatral, un sainete de atmósfera andaluza en la línea de los Quintero titulado El triunfo de Manoliyo, Que se estrenó en Madrid, en el ya desaparecido Teatro Martín, el 30 de enero de 1918 y que, a falta de otras informaciones, podemos considerar nuestra confirmación de alternativa literaria.


Cuco era eslabón de una luenga prosapia sobresaliente no solo en el arte de la lidia, sino también en el flamenco, con nombres legendarios como El Planeta y El fillo Y que legó a la posteridad un coloso de las dimensiones de Manolo Caracol Añadase que su hijo Rafael, sin poder ser considerado tanto como escritor propiamente dicho, compuso dos libros de recuerdos de su Vida taurina -Galleando Y Mi paso por el toreo que todo buen aficionado a los toros degustara con placer Enrique Ortega el Cuco,puso fin a su vida, se degolló con una navaja barbera el 21 de octubre de 1926.
Boda de "El Cuco" 1913


LORENZO OCEJO "OCEJITO CHICO"


Lorenzo Ocejo "ocejito chico" Nació en Bilbao, era hermano de Ignacio y de Bernardo Ocejo,toreó como novillero en la década de 1910,hizo su presentación en Madrid el 3 de junio de 1920. En la novillada trágica, celebrada en Valencia, el día 1 de Mayo de 1921, se lidiaron cuiatro novillos de D. Andrés Sánchez, de Salamanca, uno de Víllamarta y otro de D. Juan Sánchez de Carreros. Con Ocejito alternaban Antonio-Márquez y Gitanillo. Este fue el relato de la tragedia: El primero, de salida, al torearle por verónicas Ocejito y después, en los quites, él, Márquez y Gitanillo, se mostró reservón, y cuando acudía al engaño, lo hacia colándose por bajo de los capotes, lo cual, visto por los tres matadores, lo torearon, como era lógico, con ventaja. De salida tomó el bichejo, que no pesó más que 200 kilos, pero que era astifino y muy bien colocado de pitones, tres refilonazos, y después cuatro puyazos que apenas si le agujerearon el pellejo, llegando al segundo tercio tan vivito y coleando como cuando salió a la arena.

Agregúese a las malas condiciones del novillo la desastrosa capea que vimos, llegando al segundo tercio con la cabeza muy suelta, receloso en grado extremo y detendiéndose extraordinariamente en banderillas, y para complemento, un par, el primero, casi orejero y caído, que con fatigas le clavó un banderillero. Como allí tampoco hubo ningún peón que supiese castigar con el capote a aquel novillo con tipo de becerro, pero que por lo difícil era un toro muy grande, calculen ustedes cómo llegarla al tercio último: hecho un «flamenco», como dicen los toreros. Y en esas condiciones fue Ocejito a buscarle, El novillo, de nombre "Orejón", castaño y cornigacho, perteneciente a la ganaderia Salmantina de Sánciiez y Sánchez. sólo se prestaba para que Ocejito, con las precauciones debidas, lo macheteara por la cara, y eso teniendo al lado contrario y bien situado un buen peón para haberle ahormado la cabeza y fijarlo, y en la primera igualada herirle, entrando con ventaja. Eso era lo que requería el novillo; pero Ocejito quiso hacer lo que no podía ni debía, e intentó lucirse y adornarse. para haberle ahormado la cabeza y fijarlo, y en la primera igualada herirle, entrando con ventaja.En el primer pase, ayudado por alto, ya se vio comprometido; en el segundo, natural, más comprometido, y al dar uno de pecho se quedó en el centro de la suerte, sin enmendarse, y aun se ciñó, y el toro no tuvo más que alargar la cabeza para coger al desgraciado novillero, dándole la tremenda cornada. La cogida no tuvo nada de espantosa; aquello mas que,cogida, fue tropezón análogo a la cogida del valiente Juan Silveti. Ocejito se encogió inmediatamente y se agarró con las dos manos la parte herida, viendo los espectadores con horror que de ella manaba un enorme chorro de sangre.


La impresión en el público fue enorme; parte de él pidió a la presidencia que se suspendiera la corrida y parte obligó a la música a que no tocara. Ocejito fue llevado a la enfermería, entre otros, por el banderillero Mancheguito, y éste primeramente y después el doctor Serra le agarraron fuertemente la femoral, evitando así que se desangrara Inmediatamente procedieron a la ligadura de la vena femoral, y como el pulso iba perdiendo, se le inyectó gran cantidad de suero, administrándole después los Santos Sacramentos. De tan tremenda cogida se extendió el siguiente parte facultativo: «Durante la lidia del primer toro ingresó en la enfermería el diestro Lorenzo Ocejo (Ocejito chico), siendo curado de una herida de 10 centímetros de extensión, superficial, en la base del triangulo de Escarpa, lado derecho que le interesa la piel, tejido . celular, con rotura de la vena femoral y desgarro del arco crural, penetrante en la cavidad abdominal. Pronóstico gravisimo temiéndose un funesto desenlace.Frente a la enfermería de la plaza se estacionó un enorme gentío, ávido de conocer el estado del infeliz torero. Ocejito, en los ratos de lucidez, sólo preguntaba por su madre. A las ocho y treinta y cinco minutos de la mañana del día siguiente, Ocejito, dándose cuenta de lo que le iba a suceder,falleció.El dia 15 de mayo 1921.

El Club Taurino "Cocherito de Bilbao" hizo una colecta en beneficio de los padres de Lorenzo Ocejo.En un gesto de generosidad la familia de los "Fabrilo", hermanados en el dolor por la muerte del torero, acogieron en el mismo panteón a Lorenzo Ocejo "Ocejito". el dia 26 de Mayo de ese año,1921 se celebro un festival taurino a beneficio de su familia:"El día 26 del actual (festividad del Corpus) se verificará en la plaza de Tetuán de las Victorias una novillada á beneficio déla familia del desgraciado espada Lorenzo Ocejo (Ocejito chico). Se lidiarán seis novillos-toros de la ganadería de D. Juan Torres, de Colmenar Viejo, que,serán estoqueados por los valientes matadores Posadero, Torquito  Antonio Sánchez, Carralafuenté, Manuel Rodríguez (Reverte) y Luis Sánchez. De banderilleros se han ofrecido varios matadores de toros y de novillos de los que se encuentren libres el citado día. El empresario, Sr. Bertólez, ha cedido la plaza y servicios desinteresadamente para este fin benéfico, eomo igualmente los compañeros del finado, pues contaba con grandes simpatías por su trato y buen compañerismo."

Mariano Merino Montes "Montes II"



Nació en Medina del Campo (Valladolid), el día 8 de septiembre de 1887, hijo de Antonio y de Angela Diez. Fué su primer oficio el de guarnicionero, el que hubo de dejar por su afición al toreo. Montes II anduvo de capea en capea por espacio de seis años. La primera vez que vistió el traje de torero fué en Salamanca, actuando de banderillero con «Trueno» y «Angelillo», que estoquearon toros de Villares, el día 25 de junio de 1905. Empuñó por vez primera las armas tonadas en Valladolid, matando un sobrero de la ganadería de Reina, el día 20 de agosto de 1905. En Madrid debutó el 7 de agosto de 1910, con Flores y Zapaterito, y reses de Carvajal y López Quijano, despachando el novillo de este último ganadero. Han sido innumerables las cogidas que tuvo este diestro, algunas de ellas gravísimas. Una sufrió en la plaza de Haro, en el vientre, de veinticinco centímetros de profundidad, con salida de los intestinos. Se temió tuviera graves consecuencias. La otra fué en Santander el 18 de septiembre de 1910, recibiendo una cornada de veintidós centímetros de profundidad con rotura dé tendones.Fue cogido en Bilbao en 1912 por un novillo de Clairac. Ese mismo año, en Valladolid, actuó de sobresaliente, y al capotear al séptimo toro, dedon Tertuliano Fernández, fue volteado y corneado fuertemente; se mudó de traje y salió a estoquearlo, tras lo cual pasó a la enfermería donde fue curado de sus heridas: una de 6 cm en el costado derecho, otra en la rodilla derecha y conmoción visceral. 

jueves, 5 de septiembre de 2013

FERNANDO ROSALES HERNANDEZ "ROSALITO"


Natural de Castilleja de la Cuesta (Sevilla), nació el 26 de Enero de 1887 Vistió por primera vez el traje de luces en la plaza de toros de Sevilla el año 1908, figurando como banderillero de Manuel Garda (Revertito). En la misma plaza hizo su debut como matador de novillos al año siguiente, alternando con el hoy matador de toros Isidoro Martí (Flores), despachando novillos del ganadero Lusita no Palha y resultando con una herida en el pecho y rota una mandíbula, no volviendo á torear hasta el año 1911, en la corrida organizada por la hermandad de la Macarena, de Sevilla, matando toros de Miura, alternando con Vázquez y Dominguín. En Madrid hizo su debut el 15 de Agosto del presente años, alternando con Vázquez II y Eusebio Fuentes, estoqueando reses de Benjumea. En la misma plaza el 8 de Septiembre, un novillo de Laffite, le causó una grave cogida; sin curar completamente toreó en Sevilla el 30 de aquel mes, sin que su valor hubiera dejado de emocionar á los espectadores. finalizaría su accidentada carrera a finales de 1912, tras sufrir gravísimas cogidas, la última en un festival en octubre.

miércoles, 4 de septiembre de 2013

MATEITO


Nació en Madrid el 19 de septiembre de 1853, y desde muy pequeño se aficionó al toreo, hasta el punto de que á los diez años . figuraba Mateito en la cuadrilla de niños madrileños, que organizó el popular Gonzalo Mora. Es indudable que tan temprana afición tuvo su origen en el hecho de ser el padre de Gabriel, Mateo López, banderillero del Salamanquino. Después un suceso trágico interrumpió la carrera taurina de Gabriel. Su padre murió de las resultas de una cornada que le infirió un toro hallándose toreando en Vitoria, y los consejos maternales dominaron por una temporada el entusiasmo que Mateito sentía por el toreo. Pero á medida que el tiempo alejaba el dolor de la desgracia, en Gabriel López se iban aumentando los deseos de abandonar el trabajo de marcador y vestir el traje de luces, hasta que el 4 de noviembre de 1877 estoqueó en Madrid, con mucho éxito, dos novillos.

Desde entonces, se dedicó de lleno á sortear reses bravas, siendo por aquella época uno de los que más pisaban los ruedos. La figura gentil de Mateito se hizo popular y el estilo que poseía para banderillear era fino y elegante. Quiso dar el último paso en la tauromaquia y el 14 de mayo de 1885 tomó en Madrid, de manos de Bocanegra, la alternativa de matador de toros. Mateito se fué más tarde distanciando de las reses hasta el punto de que muchos se creían que se había retirado de la profesión. ¡Era tan poco lo que toreaba! En el año 1893 hizo su segundo viaje á América, y á los siete años recibió una cornada toreando en una plaza de Chile que le dejó inútil para el oficio. No obstante y llevado de su amor á los toros, se fué defendiendo, bien dirigiendo ú organizando corridas, para lo que era muy solicitado. Pero la salud de Mateito era cada vez más delicada, hasta el punto de que por habérsele gangrenado la herida que sufrió, tuvieron que amputarle una pierna. Como consecuencia de la operación, Gabriel López (Mateito), el popular banderillero y modesto matador de toros madrileño, murió alejado de la familia en un hospital de Lima el 24 de julio de 1902.

MANUEL DIAZ HERRERA "MINUTO CHICO"


Nació en.Sevilla el 15 de Febrero de 1884. Hizo su debut como matador,  en Constantina el 25 de, Julio de 1905. Vistió el traje de luces por vez primera en Cartagena el Domingo de Pascua de 1906, alternando con Parraito. Sin haber toreado en Madrid y Sevilla, era muy conocido de la afición, pues en plazas dé,segundo y tercer orden toreaba muy poco. Era valiente y habilidoso.  No tuvo más que una cogida en Albacete el 8 de septiembre de 1908, en que un toro de Flores le dio una cornada en el muslo derecho. El 3 de septiembre de 1911, fue a estoquear en unión de Esparteret, cuatro novillos de D. Higinio Flores a la plaza de Alicante. En el tercer toro llamado «Faccioso», retinto y muy grande,.al dar un capotazo para ayudar a Esparteret, cuando le toreaba de muleta, es cogido Minuto chico, resultando con una tremenda cornada de unos veinticinco centímetros, en el muslo izquierdo con rotura de la femoral, lo que fue causa de su fallecimiento al día siguiente.
Era sobrino de Minuto, y usaba el apodo de Minuto Chico, la herida, aunque al pronto creyó el desventurado diestro que no tenía importancia, era mortal, tan mortal, que el pobre torero no salió de la enfermería, donde, a pesar de los solícitos cuidados con que fue atendido, pereció antes de las veinticuatro horas de la cogida. La cornada había interesado la femoral.

Minuto chico en el último toro que mató.

Los doctores Ayala y Sebastián, que estaban de servicio, tan pronto el diestro fue retirado del ruedo acudieron en su auxilio, apresurándose a hacerle la ligadura de la arteria para cortar la hemorragia, y ya en la cama de la enfermería le dieron una inyección intravenosa de suero artificial e inyecciones de éter y cafeína. La cura fue laboriosisima,durando dos horas y media. Hubo necesidad de ligar la arteria iliaca externa y los vasos femorales. Para ello le abrieron el bajo vientre hubo que dilatar la herida hacia.arriba unos veinte centímetros. La pérdida de sangre fue enorme. Si en vez de ocurrir la cogida en él tercio de la Plaza más próximo a la enfermería hubiese sido en lugar más distante seguramente hubiera fallecido antes de llegar a aquélla. Durante la cura sufrió tres sincopes; pero la resistió con verdadera entereza. los mismos médicos se admiraban de ello. Con frecuencia se quejaba débilmente.
Minuto Chico en la enfermeria de la plaza

El parte facultativo dice lo siguiente: "El diestro Minuto Chico sufre una herida en la cara antero interna del tercio medio del muslo izquierdo, en dirección; de abajo a arriba, de veinticinco centímetros de profundidad. Interesa la piel, los tejidos celular y muscular, desgarro de la arteria y venas femorales a nivel del triángulo scarpa. A las doce de la noche sigue en la enfermería el infortunado diestro. Por lo que su estado de gravedad es imposible tratarlo". "Los médicos han prohibido que se le hable. Se ha telegrafiado a su familia por expreso deseo del herido, ocultándole la importancia del percance. Minuto Chico tiene veinte años. Le alimentan con leche,caldo, y champagne helado. Le velan los individuos de la cuadrilla; y el empresario.
A pesar de la postración en que se halla, en algunos momentos habla de la impresión que sufrirá su madre cuando sepa del percance. Con frecuencia pide agua. Hasta ahora se le han inyectado l500 gramos de suero, y se le hacen también frecuentes inyecciones de morfina y cafeína. . El médico Sr. Ayala me ha dicho que la situación del herido es comprometida, asombrándose de su resistencia. El pulso está muy deprimido pero la temperatura es normal. Parece que Minuto chico presentía la desgracia, pues esta ,mañana, hablando con sus amigos dijo que el ganado era demasiado grande para lidiarlo sin picadores".

El cadáver.de Minuto chico en la enfermería de la^plaza, convertida .en capilla ardiente

A las siete de la mañana, viendo los doctores que los auxilios de la Ciencia eran estériles, avisaron a un sacerdote, que cumplió su sagrado cometido. Pocos momentos después, entraba en la agonía dulce y tranquilamente el pobre muchacho, que falleció a las siete y media en punto del lunes 4 de Septiembre. Minuto chico es la primera víctima del toreo que se registra en la Plaza de Alicante. La capilla ardiente. Fue instalada en la enfermería, donde el cadáver estaba amortajado con traje gris. La cuadrilla de Minuto chico le ha cortado la coleta para remitírsela a su atribulada familia. Por delante del cadáver ha desfilado casi toda la población, sobre todo muchas mujeres, que se arrodillan, rezan y lloran al ver el inanimado cuerpo del infeliz torerillo. Sobre una silla se ve el traje tabaco y oro con que fue herido el diestro. Se le había regalado su tío el popular, matador Enrique Vargas Minuto. El entierro. Se celebró a las cinco de la tarde del martes, constituyendo una imponente manifestación, a la que han asistido más de 12.000 personas. Al fúnebre acto vinieron desde Sevilla el hermano de Minuto chico, D. Francisco Díaz, su cuñado don Fernando Toledano, y los banderilleros Quinito II y Dominguito. Abrían la marcha parejas de la Guardia municipal á caballo, a las que seguían el clero con cruz alzada, los asilados de la Misericordia El entierro constituyó una manifestación de duelo imponente.

EL SEÑORITO TORERO;RAFAEL GOMEZ BRADLEY













Nacio en 1884,era Rafael Gómez hijo de una familia acomodada, por lo que se le dio el sobrenombre de “El Señorito Torero” era hijo de Juan Rafael Gómez Mathias y de Mary Bradley Pitt y desde muy joven tuvo grandes entusiasmos por la fiesta de toros, residía en Nueva York pero se estableció en Málaga en su finca de Vistafranca para poder torear.: sin que nadie creyera que acabaría por ser profesional, como ocurrió después. Con Paco Barrionuevo, Leopoldo de la . Maza, Manuel Dionisio, Carlos Vázquez y algunos otros toreó muchas corridas, algunas de carácter benéfico; pero siempre sin más objeto que el de divertirse y mostrar sus aptitudes toreras.  Como a otros muchos, le dio por vestir el traje de luces y alternar con los profesionales, y en tal calidad toreó en Madrid por primera vez el domingo 12 de Marzo de (1911, en una novillada de.Gamero Cívico, acompañado de Pacomio Peribáñez y Celita) .

 Aquella tarde lo sacaron en hombros, y gustó mucho como torero con la capa y la muleta. Siguió toreando por algunas plazas, y, en conjunto, hizo una temporada como cualquiera de los novilleros de buen cartel. . Durante aquel invierno estuvo enfermo y ausente de. España, y en 1912 también ejerció de novillero, toreando buen número de corridas, muchas de ellas en plazas de las de más importancia. En 1913 toreó menos, pero también ejercio; la mayor parte de las corridas, por Andalucía. : Pensaba dejar el toreo y marcharse á los Estados Unidos; pero sus antiguas dolencias se agravaren y complicaron,murio el 23 de Noviembre de 1913 en Malaga.

Foto coloreada por mi.

RECAJO




Antolín Arenzana, Recajo (1884-1925), fue un valiente novillero bilbaíno que en febrero de 1913, en la plaza de toros de Bilbao, toreando reses de Amador García junto a Zacarías Lecumberri sufrió una tremenda cogida, aunque los médicos le salvaron la vida, nada pudieron hacer para evitar la amputación de la pierna derecha que a los pocos días se gangrenó. Así relataba lo ocurrido el cronista taurino de ‘El Pueblo Vasco’, que firmaba Santander: «‘Recajo’ citó a ‘Zamorano’. Tan en corto lo hizo, que antes de iniciar el pase y con las rodillas en tierra, el bicho le metió la cabeza, enganchándole por la entrepierna derecha, dándole una horrible voltereta de campana. Una vez en el suelo, en donde dejó un charco de sangre, ‘Recajo’ se echó mano a las partes lastimadas, y sollozando dijo a su compañero: -¡‘Lecum’, llevarme pronto a la enfermería! Cuando era conducido a esta en brazos de Lecumberri y de las asistencias de la plaza, iba diciendo: -¡No lo siento más que por mi pobre hija!». ‘Recajo’ sobrevivió, aunque la pierna herida se gangrenó y acabaron amputándosela: su carrera quedó truncada y en adelante se dedicaría a la representación de toreros en Madrid.

En los primeros días, su evolución había sido buena, y el periódico recoge que antes de ser trasladado al hospital «bebió una copa de champagne» e hizo una declaración: «Aquí se está muy bien y quiero dar fe de que esta es la mejor enfermería que hay en España». El 2 de junio de 1913 en Bilbao, y tras suspenderse por la lluvia el día anterior, se celebró una corrida de toros a beneficio de Recajo. En ella toman parte Cocherito, Chiquito de Begoña y Torquito, todos de manera gratuita.

El beneficio obtenido fue de unas 15.000 pesetas, según La Correspondencia de España, al que hay que añadir unas 6.500 pesetas que se obtuvieron en la corrida durante los brindis y la colecta. Se vivieron momentos muy emotivos, y el publico, al finalizar la corrida tributó una sentida ovación a Recajo. Trasladado a Madrid, Recajo se dedico a las representaciones de toreros,murio en 1925.

RELAMPAGUITO



Julio Gómez Cañete, ‘Relampaguito’ nació en la calle Encuentro el 13 de noviembre de 1884. Desde que era un niño llevaba los toros en la sangre. Se vistió de luces en 1900, en Berja, lidiando allí su primer novillo. Aquel año debutó con picadores en Almería. Su compañero de cartel, ‘Borrinqueño’, fue cogido por el que abría plaza, por lo que ‘Relampaguito’ mató los cinco novillos restantes. Su presentación en Madrid sucedió en 1904 con novillos del duque de Veragua. 

La prensa madrileña refería así su actuación: “El debutante ‘Relampaguito’, después de echar humo de valiente toreando de capa y muleta, echó a rodar sus dos ‘veragüeños’ de sendas estocadas en el hoyo de las agujas y, claro, armó el cisco padre". Este éxito le animó a tomar la alternativa en Almería el 24 de agosto de 1907. ‘Bombita’ fue su padrino y ‘Machaquito’ actuó de testigo. 

El primer toro que lidió se llamó ‘Algarrobito’, de la ganadería de Saltillo. Le cortó las dos orejas. ‘Relampaguito’ actuó 24 años consecutivos en la Feria de Almería. Confirmó su alternativa en Madrid el 24 de octubre de aquel año, actuando de nuevo ‘Bombita’ como padrino y ‘El Gallo’ de testigo. Dio la vuelta al ruedo... de Las Ventas. Julio Gómez lidió su última corrida de toros en ‘su’ Almería, ¡cómo no! Fue el 22 de agosto de 1930, con 45 años de edad y aquel día se cortó la coleta definitivamente. Tras su retirada se marchó a vivir a Alhama, donde trabajó en la recolección de la uva.

En octubre de 1947 se sintió enfermo y regresó a Almería, donde falleció. Una calle en el Barrio de Belén y la citada estatua de avenida Vilches lo recuerdan.

EL MARINERO TORERO : ZACARIAS LECUMBERRI SAGASTUME


En un pueblecito del país vasco, llamado Murueta, en Vizcaya, el 5 de noviembre de 1887, nació un niño que se llamó ZACARIAS LECUMBERRI, quien muy joven llegó a ser CAPITAN de la Marina Mercante Española, y que después, lo que es casi increíble, llegó a ser TORERO. Y digo increíble, porque no se entienda fácilmente que puedan ligar dos profesiones tan disímbolas, pero el paso de los hombres por este mundo, hace a veces, que un acólito se vuelva ratero, y que un delincuente se haga religioso. Estudió Zacarías en el puerto mercante Deusto, y quizá por la diaria visión de las cosas relacionadas con el mar se le metió en la mente al niño, ser marino… y marino fue, comenzando desde camarero, hasta llegar a ser Capitán del barco “Naired”, que era propiedad de la Unión Española de Explosivos, esto, contando apenas con VEINTE Y DOS años, cuando sucede lo que fue un hecho difícil de imaginar. Resulta que el “Naired” llegó a aguas sevillanas, y se celebraba en la Real Maestranza una corrida de toros, a la que Lecumberri asistió, y el brillo del espectáculo lo deslumbró de tal manera, que a partir de entonces, sólo pensó en la popularidad y en las ovaciones que la lidia de los toros proporcionaba a sus protagonistas. 

Al volver un barco a Bilbao, había desaparecido de su tripulación el Capitán Lecumberri, que se había quedado en la ciudad a orillas del Guadalquivir, donde hizo amistad con otros aspirantes a toreros. Pasó años de sinsabores, como todos los “maletillas”, con peligros de su físico, pero al cabo de dos años, regresó a Vizcaya, y a pesar de tener su título de piloto marítimo, no renunció a la lucha por la gloria taurina, y comenzó a “echar capote” pro los pueblos de su región, hasta que debutó formalmente en la Plaza de Idaucho, situada en el barrio de Bilbao del mismo nombre. 

Fue el 24 de octubre de 1909, y el triunfo fue grande. Debutó como novillero en Madrid el 20 de agosto de 1911. En otra ocasión, siempre en la Plaza de Madrid, este hombre, quien además era muy fuerte, por los ejercicios marítimos que había practicado, se enfrentó a un toro que no doblaba las extremidades a pesar del estoconazo recibido, por lo que el diestro se fue hacia el bovino, y tomándolo por los cuernos lo tumbó, armándose una gran sorpresa en los tendidos.

Pese a que Zacarías estoqueada bastante bien, no consumaba la suerte de matar con limpieza y por esa causa, siempre salía volando por arriba del lomo del astado. Por causa que no aparecen en su biografía, este singular torero, nunca tomó la alternativa. Generalmente sus estocadas eran de efecto fulminante y producían gran emoción en los espectadores, pero generalmente también, como he dicho, Zacarías salía por los aires, recorría el lomo del toro, y salía de la suerte por la cola. Nunca pudo, o nunca quiso corregir el defecto de la suerte de matar. 

Tenía ya Lecumberri sus 72 años cumplidos, cuando un periodista le hizo una entrevista, al otra vez Capitán de la Marina Mercantes Española, y le preguntó acerca de su vocación, recibiendo como respuesta: ¡Torero, siempre torero! … ¡Primero torero y después marino!, porque el periodista le había preguntado: “¿Qué le gustaría ser si volviera a nacer de nuevo?”

lunes, 2 de septiembre de 2013

RAFAEL BEJARANO "LA PASERA"


En el viejo circo de la Barceloneta mataban alternando el día 6 de Mayo de 1883, "Lagartijo" y su hermano Manuel. Los toros eran de Mazpule. Oficiaba de puntillero, el banderiliero Rafael Bejarano "La Pasera", que dio al segundo bicho de la tarde el último puntillazo de su vida. Salió el tercero, retinto claro y algo brocho. Durante el tercio de varas saltó varias veces la barrera. En una de ellas lo hizo tras "La Pasera", empitonándole en el callejón junto a la puerta fingida de la presidencia que fué abierta inmediatamente, saliendo el de Mazpule al ruedo. En la enfermería los médicos de servicio apreciaron al infortunado diestro una herida de ocho centímetros de extensión en la articulación tibio femoral izquierda. La cogida fué la señal del desorden, llegando el toro a apoderarse del peonaje. Solo "Lagartijo" conservaba su habitual serenidad. Al hacer los clarines la señal de muerte el gran maestro se dirigió tranquilo del todo al toro, al que sujetó con pocos pases haciendo renacer la confianza en la cuadrilla, dejándose caer con un gran volapié que hizo estallar la plaza en delirante aplauso. Cayeron al redondel numerosos sombreros que en las ansias de la muerte pisoteaba el toro el cual cayó aplastando algunos de ellos. La ovación fué estruendosa. "La Pasera" después de sufrir dos dolorosas operaciones falleció el día I de julio en el Hospital de Santa Cruz. Su entierro fue presidido por el espada Paco Frascuelo que con voz entrecortada pronunció la oración fúnebre.

MANUEL GONZALEZ BUZON "RERRE"




Nació en Carmona, el 1 de julio.de 1880.Debütó en la Maestranza como novillero el 26 de agosto de 1900, y a partir de esta fecha; toreó mucho por las plazas de la región andaluza. El 15 de mayo del siguiente año hizo su presentación en Madrid con éxito extraordinario,que valió varios contratos en este mismo coso y en otros.

Recibió la investidura de doctor, el 29 de septiembre, en la plaza cordobesa, siendo su padrino Antonio de Dios, "Conejito" Después toreó mucho en Perú v México, hasta que en 1907 (29 de junio) le fue confirmada la alternativa en Madrid por Francisco Bonal, "Bonarillo".

No le acompañó: entonces la fortuna, y empezó a eclipsarse. Actuó poco en España, pero, en cambio, intervino en bastantes corridas celebradas en las Repúblicas americanas, hasta su retirada delos ruedos, tras la cual; se afincó en Sevilla, donde vivio hasta su,muerte el 24 de Agosto de 1961 Afirma Cossio que"en la labor de "Rerre" brilló más la decisión, que el arte, sobre todo en la suerte suprema, que ejecutaba" con grandes arrestos y acierto"

domingo, 1 de septiembre de 2013

JOSE MUÑOZ BENAVENTE "PUCHETA"


José Muñoz, «Pucheta», no es un aristócrata, sino un individuo salido del pueblo, que con el pueblo lucha y por el pueblo muere con las armas en la mano peleando en defensa de la libertad en una barricada de la calle de Toledo. Nacido en Madrid en 1817, José Muñoz tiene que ganarse la vida trabajando desde la niñez. Quiere librar de miserias y estrecheces a sus familiares y no encuentra mejor salida que los toros. Pero sin influencias, amigos ni protectores, tropieza con toda suerte de difiultades. Durante largos años pasa los veranos enteros yendo de un lado para otro interviniendo en centenares de capeas y festejos modestos, en los que si recibe algunas cornadas no consigue provecho ni fama. 

Es un hombre serio, honrado, trabajador, que goza de extraordinaria popularidad en la plaza de la Cebada y sus alrededores, donde siempre ha vivido. En 1845 cree ver realizados sus sueños al torear como novillero en la plaza de la Puerta de Alcalá. Desgraciadamente, aunque se arrima a los astados, su toreo burdo, sobrado de arrojo pero carente de finura, no le depara el éxito ambicionado. En años sucesivos no avanza mucho en su profesión. Tropieza, aparte de sus limitaciones artísticas, con un grave inconveniente: José Muñoz, «Pucheta», es progresista como la mayoría de su barrio y en España gobiernan y mandan los moderados. En las algaradas políticas de 1848 y 1853 se ve en serios apuros, porque la Policía de Narváez le considera jefe de los agitadores de la barriada y tiene que andar huido y escondido. En 1854, cuando el levantamiento popular de Madrid permite triunfar a O'Donnell -::a punto de fracasar en  su pronunciamiento de Vicálvaro--, se lucha encarnizadamente en las calles de la capital. 

En la de Toledo se pelea durante tres días con extraordinaria violencia y es José Muñoz, «Pucheta», quien, nombrado jefe por la Junta de la Bardada, dirige la contienda, escopeta en mano, alentando a los suyos con sus palabras y ejemplo. Vuelta a la la normalidad tras el estallido revolucionario, «Pucheta» reanuda su profesión. toma la alternativa en la plaza de Madrid de manos de «Morenillo» y actúa con posterioridad en numerosas ciudades españolas tanto en el resto de 1854 como en 1855 y los primeros meses de 1856. Al romperse en este año la coalición de Espartero y O'Donnell pretende éste último desarmar a la milicia nacional. El intento provoca un alzamiento general de los barrios madrileños. Durante una semana se libran sangrientas batallas, en las que poco a poco van siendo aplastados milicianos y progresistas. La última barricada popular que resiste a los moderados es la que cerca de la Puerta de Toledo defiende José Muñoz, Repetidas veces rechazan sus defensores las cargas de un escuadrón de caballería, sufriendo grandes bajas una y otra de las partes en lucha. 

Por último, el 16 de julio, muertos, heridos o huidos sus compañeros, «Pucheta» se queda solo. Herido, falto de municiones y rodeado de enemigos. tiene que entregarse. Los dados se disponen a conducirle a prisión cuando un grupo de enemigos políticos se abalanza sobre el preso y le cosen materialmente a balazos y puñaladas. Su cadaver queda, tendido y abandonado, en la mitad de la misma calle que dos años atrás presenció su triunfo. José Muñoz, torero de muy segunda fila y agitador político muerto en lucha por la libertad, es una figura más para la españolada de pandereta de los romántico franceses y británicos que recorren España a mediados del siglo XIX .

viernes, 30 de agosto de 2013

JOSE PASCUAL OLMOS "EL VALENCIANO"

Torero precocísimo, alentado por una encendida afición al Arte de Cúchares que se le manifestó desde su temprana infancia, con tan sólo doce años de edad debutó en calidad de banderillero en el coso levantino que le había visto nacer. Corría, a la sazón, el mes de octubre de 1888, fecha en la que dio inicio a una prolongada e irregular trayectoria de aprendizaje del duro oficio taurino que le llevó, al cabo de nueve años, hasta las puertas de la plaza de Madrid, en donde hizo su primer paseíllo el día 11 de marzo de 1894. 

Comparecía, en dicha ocasión, en calidad de subalterno de la señorita rejoneadora Matilde Vargas, con la misión de estoquear -como a la postre hizo- al novillo lidiado por esta aguerrida amazona. Su inestable presencia en los carteles de las principales plazas españolas le impulsó a cruzar el Atlántico a finales del siglo XIX para extender su toreo por diversas plazas hispanoamericanas, donde el valor y el arte de "El Valenciano" resultaron muy apreciados. Tras triunfar durante varias temporadas en suelo americano, regresó a la Península Ibérica y consiguió anunciarse para el día 18 de octubre de 1903 en un cartel de su Valencia natal, donde recibió el doctorado en Tauromaquia de manos de su padrino, el coletudo sevillano Emilio Torres Reina (el hermano mayor de la famosa saga de los tres "Bombitas"). 

El toro de su alternativa pertenecía a la vacada de la señora viuda de Concha y Sierra. Ascendido, pues, a la categoría de matador de toros, José Pascual Olmos ("El Valenciano") regresó al coliseo de la Villa y Corte el día 10 de septiembre de 1905, dispuesto a confirmar ante el severo dictamen de la primera afición del mundo la validez del título que le acreditaba como doctor en el Arte de Cúchares. Venía, a la sazón, apadrinado por el célebre espada gaditano Manuel Lara Reyes ("El Jerezano"), quien le facultó para dar lidia y muerte a estoque a un burel criado en las dehesas portuguesas de don Luis Patricio, y bautizado por el mayoral con el peregrino nombre de Suraya. 

Según dejaron escrito los cronistas de la época, "El Valenciano" despenó a su enemigo con una soberbia estocada que fue recibida con una clamorosa ovación por parte del respetable. A pesar de esta eficacia y pulcritud a la hora de ejecutar la suerte suprema (mucho más valorada que hogaño por los aficionados cabales de la época), José Pascual Olmos no recibió las ofertas necesarias para sostener su irregular andadura profesional en los puestos cimeros del escalafón, por lo que su carrera experimentó pronto una progresiva decadencia que le aconsejó, al cabo de algunas temporadas, abandonar el ejercicio activo del toreo para ocuparse en el desempeño de otras labores también relacionadas con el mundo del toro. Así las cosas, acabó aceptando gustoso el cargo de asesor presidencial en el coliseo de su ciudad natal, en el que se mantuvo hasta la fecha de su muerte el 2 de junio de 1943.

ANTONIO PAZOS,EL TERCER HOMBRE.



Antonio Pazos Borrero, nació en Sevilla el 15-03-1883 durante algún tiempo, gozó de bastante popularidad. Después de actuar, como todos los aficionados, por capeas y becerradas, Pazos hizo su debut, como novillero, en la plaza de Zaragoza el año 1902, y actuó en diversas novilladas hasta el año siguiente que, por un fracaso que tuvo en Sevilla, se retiró de la profesión. En 1905 volvió al toreo, y debutó en Madrid el 25 de Junio, consiguiendo un buen éxito: El 24 de Octubre de 1909 tomó la alternativa en el ruedo madrileño, de manos de Bienvenida, y alternando con Moreno de Alcalá.

El doctorado constituyó un nuevo éxito para Pazos, pero el cartel obtenido lo perdió el 5 de junio del año siguiente, al tomar parte, con desgraciado resultado, en una corrida muy grande y difícil de Miura, en la repetida plaza madrileña, alternando con Rafael el Gallo y Manolete. En 1912 en Sevilla fue el testigo,el tercer hombre de la alternativa de Jose Gomez Ortega "Joselito" Pazos adquirió el grado Bachiller a los trece años y que luego cursó en la Academia Politécnica. y se preparó para la carrera militar, hasta que le picó el gusanillo de la afición. Definitivamente, se retiró olvidado por empresas y público de los toros en Septiembre de 1915. dedicándose al apoderamiento del novillero sevillano Mariano Rodríguez Antonio Pazos  murió a los cuarenta y tres años de edad victima de una enfermedad el 28 de Diciembre de 1928.

miércoles, 28 de agosto de 2013

Potoco ( pó toco )



palabras:, afición, voluntad y modestia. Nació José Villegas Perea en Cádiz en Mayo de 1868,  sus padres llevaron los nombres de Inés Perea y Sebastián Villegas"Chano", el cual fué banderillero del celebre espada Chicorro y su hermano el también matador Juan Jose Villegas "El Loco". Los comienzos de su vida son casi exactos á los de todos los que deciden á abrazar la peligrosa carrera taurina. Los padres de José por un lado decididos á cumplir sus deberes. Proporcionando al muchacho la debida instrucción, y haciendo todo lo que humanamente pueden Por dar a su hijo un porvenir basado en el estudio, el chico, por su parte, mostrándose obediente en apariencia y apenas la ocasión se presentaba, allá v a n los libros al demontre, sustituyéndolos por el capotillo de brega que entre sus vuelos tiene escondidas tantas ovaciones. Y así un día y otro día. Estudiando a ratos y toreando á todas horas las reses bravas que pernoctaban en los corrales de extramuros, destinadas al consumo público. 

La situación era violentísima y no tardó en plantearse formalmente el problema. Sorprendido in fraganti, Potoco canto de plano, y á unos y a otros confeso que el toreo era su ilusión y que á él de lleno se entregaba. Poco más de dieciséis años contaba Potoco cuando, harto de andar toreando por pueblos y villorrios decidió salir nada menos que en la gran plaza de la ciudad que le vio nacer, pensar en que  voluntariamente le sacaran, era una necedad Hacían falta  grandísimas recomendaciones , y  Potoco ó no las tenía ó no quería molestarse en buscarlas. Su imaginación le dio resuelto el problema, después de meditar un rato como vamos á ver. Era allá por el año 1886;Los carteles anunciaban una gran corrida en la que se estoquearían seis reses de acreditada procedencia los espadas  Manuel Hermosilla y Juan Ruiz, Lagartija con sus cuadrillas. Potoco apareció  Dios sabe cómo ni por dónde, vestido de luces entre los citados diestros, que no tardaron en notar su intrusión. Interrogado por los  espadas respecto á su salida, contesto con aplomo: --salgo por la empresa. .Antes había sido también  preguntado por el empresario y con mayor aplomo dijóle que salía por favor de los espadas. Júzguese de la sorpresa de todos cuando el muchacho cogió las banderillas, con l a s q u e pareó un toro superiormente, tan superiormente que la concurrencia estalló en estruendosos aplausos, cubriéndose el redondel de sombreros y cigarros. Pero aquí de los lances cómicos. La conferencia entre empresa y espadas dio de sí las dos siguientes contestaciones; — ¡Yo no le he sacado — |Ni nosotros tampoco!.
Cuadrilla en America de Potoco: 1 Lillo,2 Mohoso 3 Aguila,4 Rubio, 5 Saleri,6 Chele.

 De tal suceso arranca la vida torera para Potoco. Vistas sus buenas condiciones, toreó en Cádiz con todos cuantos espadas se presentaron, y tales fueron sus progresos, que en 1888 ingresó en la cuadrilla de su paisano Marinero, con quien permaneció hasta 1890, que lo tomó bajo sus órdenes Hermosilla. Todo el año 1891 toreó con gran aplauso en infinitas plazas, y en 1892 salió de su ciudad con rumbo á América, con ganas de adquirir fama y medios suficientes a proporcionar atenciones á su familia. No le fue ingrata la suerte, pues en poco tiempo y alternando en la Habana, Guatemala y Caracas, toreó más de 25; corridas, que fueron otros tantos triunfos. A su regreso a la madre patria se dedico por entero a estoquear, y aceptó todo género de contratos, probando así que lo que él quería era torear mucho, tanto para perfeccionase, cuanto para realizar su constante pensamiento de buen hijo y buen hermano. Alternó con los diestros novilleros de fama (hoy matadores algunos), Litri, Faico, Gorete, Quinito, Bombita, Rebujina, Villita, Carrillo y otros varios, en la mayoría de las plazas de España, añadiendo a la lista  Sevilla y Madrid donde debuto cobrando quince duros matando cuatro toros alternando con Maera y Bebe chico. Tomó la alternativa en Cádiz el 29 de julio de 1900, alternando con Mazzantini y Montes, no llegando a confirmarla en Madrid.



SU MOTE

"Nosotros teníamos una criada gallega—decía Potoco —y me bautizo con el de Potoco; esto de pó-toco, como usted verá, tiene cierta originalidad; a mí me gustaba de niño tocar el pito, y daba las grandes murgas, por lo que me regañaba la gallega, diciéndome que no tocara, y como yo era niño, y además el hijo del amo, le contestaba: "No me da la gana; po-loco y po-toco' y así fui bautizado en mi niñez, hasta que fui mayor, siendo Potoco, y asi moriré." (La Lidia Julio 1927)
Potoco ya retirado del toreo se dedico a vender carne en un puesto que tenia en el mercado hasta su muerte acaecida el 29 de Noviembre de 1927.

lunes, 26 de agosto de 2013

Jose Machio Martinez



Jose Machio Martinez nacio en Sevilla el 8 de febrero de 1842, y murio en la ciudad hispalense el 4 de mayo de 1891. Era hermano de otro matador de toros, Jacinto Machío Martínez. En calidad de novillero, se presentó en el ruedo de la Corte el día 7 de noviembre de 1869. El 10 de julio del año siguiente se aprestó a tomar la alternativa en dicha plaza, en compañía del gran Cayetano Sanz Pozas, que ofició de padrino en el feliz evento, y de Francisco Arjona Reyes (“Currito”), testigo de aquella esperada investidura. José Machío, torero tan valiente y arrojado que, de puro temerario, rayaba a veces en el desprecio de su propia vida, anduvo a pique de perderla entre las astas de un toro cuando, el 23 de junio de 1872, en la plaza de toros de Madrid, el morlaco Larguito, de la ganadería de López Navarro, le asestó una cornada tremenda por debajo de las costillas, en la parte lateral derecha de la región epigástrica. Quedó el aguerrido espada muy maltrecho y quebrantado, tendido sobre la arena madrileña con el paquete intestinal oreado al sol de la Corte; y, aunque pudo contarlo cuando se retiró a su Sevilla natal, tardó mucho en sanar de las secuelas que le dejó tan grave percance.

Antonio Moreno Fernandez "Lagartijillo"

Nacio en Granada el 14 de julio de 1864 y fallecido en Madrid el 21 de diciembre de 1929. Impulsado por una temprana vocación taurina, en su primera mocedad comenzó a dejarse ver en el ruedo de su Granada natal, donde pronto ganó fama de novillero valiente y voluntarioso, bien dotado para alcanzar el grado de matador de toros. Ya con cierto renombre, comenzó a alternar estos primeros capotazos en las arenas granadinas con frecuentes visitas al coliseo taurino de Málaga, donde sirvió en calidad de banderillero a las órdenes de algunos espadas andaluces de reconocido prestigio, como el cordobés Rafael Sánchez ("El Bebe") o el sevillano Antonio Escobar y Mellado ("El Boto"), y consiguió también anunciarse algunas ocasiones como novillero y media espada. 

Así las cosas, cada vez más determinado a seguir la profesión taurina, hacia finales de 1888 se trasladó a Madrid para presentarse ante el genial torero guipuzcoano Luis Mazzantini y Eguía, que simultaneaba por aquel entonces sus intervenciones vestido de luces con su dedicación a la gerencia empresarial del coso capitalino. Receptivo a las demandas de Antonio Moreno Fernández, don Luis Mazzantini le ofreció la oportunidad de torear en Madrid, en un cartel anunciado para el día 30 diciembre de aquel año de 1888, en el que también estaba incluido el desventurado matador gaditano José Rodríguez Davie ("Pepete"), junto a sendos lotes de reses procedentes de las vacadas de López Navarro y Pérez de la Concha. "Lagartijillo" demostró aquella tarde invernal, ante la primera afición del mundo, que aunque practicara un toreo basto y rudimentario era singularmente hábil en el manejo del estoque, cualidad que entonces se aplaudía con verdadero entusiasmo. 

 Se hizo, pues, con un sitio en los carteles de algunas plazas importantes, y, tras seguir actuando como novillero durante la temporada de 1899, al año siguiente consiguió, por fin, ingresar en el escalafón superior de los matadores de toros. En efecto, el día 12 de mayo de 1890 hizo de nuevo el paseíllo a través de la arena madrileña para recibir la alternativa de manos de un padrino de excepción, el colosal espada granadino Salvador Sánchez Povedano ("Frascuelo"), que en dicho festejo se despedía de la selecta afición de la Villa y Corte. El toro de la cesión, que había pastado en las dehesas del duque de Veragua, atendía a la voz de Romito. 

A partir de su obtención del doctorado en Tauromaquia, "Lagartijillo" continuó toreando con desigual fortuna en los cosos españoles, sin llegar a pulir ese toreo áspero y deslucido, raramente tocado por la varita del arte, que venía practicando desde su etapa novilleril. Sin embargo, conservó siempre su extraordinaria disposición y eficacia para tumbar a las reses de un certero espadazo, que solía recetar a las reses arrancando en corto y volcándose con arrojo y decisión sobre el morrillo, para dejar una estocada entera en el hoyo de las agujas. Una vez retirado, se afincó en Madrid, donde perdió la vida en el Sanatorio Villa Luz el primer día del invierno de 1929.

EL MOJINO



El día 17 de Agosto de 1896, á las diez y medía de la mañana, falleció en Córdoba el excelente banderillero Rafael Rodríguez Calvo  (Mojino), de la cuadrilla de Guerrita, víctima de la grave dolencia que le  aquejaba, a consecuencia de haberle pisado horriblemente, al caer saliendo de clavar un par, el toro Regalado, de la ganadería de Udaeta, jugado en cuarto lugar en la tarde del 31 de Mayo de 1891.  Nació en Córdoba el 25-02-1859, y era hijo del antiguo banderillero Francisco Rodríguez (Caníqui), organizador de la célebre cuadrilla de niños cordobeses, en la que diera un puesto a su citado hijo y a su buen amigo e inseparable compañero en excursiones nocturnas a los corrales del matadero de su ciudad natal, Rafael Guerra (Guerrita). Desde los primeros momentos, tanto el uno como el otro pusieron de relieve las excepcionales cualidades que les adornaban para ocupar un lugar preferente entre los buenos toreros.

Disuelto aquel célebre plantel de notables lidiadores, Rafael Rodríguez toreó como banderillero al lado de diferentes espadas, entre los que recordamos a Bocánegra, el Gallo y Manuel Molina, acabando de consolidar el buen nombre que había adquirido. Sin formar en cuadrilla alguna definitiva siguió hasta el 29 de Septiembre de 1887, en que al tomar la alternativa Guerrita entró a formar parte de la que eligiera. Una vez en ella, se distinguió entre sus compañeros en la suerte de banderillas, y con especialidad en la de sesgar, que dominó como pocos, y ejecutó con tal arte y valentía, que hacia levantar a los públicos, alcanzando entusiastas ovaciones.

 Sus energías las amortiguó la cogida de referencia, minando poco a poco su vida, no obstante en ocasiones, haciendo un supremo esfuerzo, se mostraba el banderillero de la buena escuela, el que practicaba con lucimiento todas las suertes de parear, y que era una especialidad en la difícil y precisa del sesgo, antes citada. A principios de la temporada de 1896  el mal había tomado tal incremento, que le fue preciso abandonar el ejercicio de la profesión, y dedicarse a poner en práctica cuanto la ciencia le aconsejara para ver de atajar los estragos de la enfermedad. Todo fue infructuoso. A los pocos días de haber regresado de los baños, le sorprendió la muerte, acaecida en la fecha indicada. 

sábado, 24 de agosto de 2013

TRES AMIGOS



En la tarde del 17 de Octubre de 1889, se presentaron en la plaza de Madrid tres distinguidos toreros mexicanos, que desde luego llamaron la atención del público por su valor extremado y su habilidad en el jineteo. Llamábanse Ponciano Diaz, Agustín Oropesa y Celso González. El primero era matador de toros y picadores los otros dos. Ponciano, hombre de regular estatura, fuerte complexión, recio bigote negro y color cobrizo, demostraba á primera vista estar educado en la lucha y para la lucha, siendo el consumado jinete acostumbrado á lazar en las dilatadas llanuras de América, y á considerar el riesgo como el aliciente principal de la existencia. Nacido en Ateneo (México) en el año 1858, sintió desde luego vocación irresistible por el toreo, columbrando allá en su porvenir el proposito de hacer mayores cosas que las que hasta entonces había visto en el deficiente toreo mexicano. 

Trabajó a las órdenes de Bernardo Gaviño, en calidad de banderillero, y hasta el año de 1879, en que apareció en la plaza de Puebla, no se mostró como matador de toros. No le asistió del todo la fortuna en los comienzos de su profesión, efecto de sobresalir entre todos, despertando, como es consiguiente, las rivalidades de los demás, pero al fin triunfó de todo su perseverancia y habilidad. Cuando se presentó en la Plaza de Madrid, el publico tuvo ocasión de ver su manera de lidiar viva y animosa; nunca quieto, siempre en busca del toro, apretando las banderillas con sus nerviosas manos y rigiendo á capricho el amaestrado y dócil potro que montaba, produjo en su favor delirantes ovaciones, cada vez que entrando á la media vuelta dejaba los palitroques y sacaba el caballo ileso.con  la muleta era entonces muy deficiente, pero citaba con valentía y heria en lo alto. 

Los picadores Oropesa y González demostraron ser, lo mismo que el matador, consumados caballistas, y se presentaron llevando, en vez de hierros, botín de cuero desde la rodilla abajo. Tenían sobre los españoles la ventaja de encontrar toro en todas partes, merced a sus ágiles potros; pero en cambio y por el afán de librarlos, como se comprenderá, picaban a brazo suelto sin recargar nunca, y más atentos a regir al caballo para sacarlo del embroque, que á poner el palo en buen sitio.Estos tres diestros, dejaron entre los españoles agradable recuerdo, llevándose a su país pruebas del afecto con que los distinguió la afición madrileña.