miércoles, 19 de abril de 2017

DOMINGO RUIZ SANCHEZ "REVERTILLO"


Nacido en Zaragoza el 4 de junio de 1897, estaba casado con Florinda Sánchez Pellicer, natural de Borja, localidad en la que tuvieron casa y donde residieron varios años. El 18 de junio de 1916 inició su carrera como novillero, en el Coso de la Misericordia de la capital aragonesa, obteniendo un gran triunfo que se repitió otras tardes. Sorprendía su habilidad con el estoque que le permitía redondear sus faenas. En septiembre de ese mismo año efectuó su presentación con picadores, alternando con Ricardo Anlló Nacional, pero las dificultades del ganado impidieron su lucimiento y, lo que es más grave, llegó a escuchar los tres avisos con uno de los novillos. El 16 de Junio de 1916 toreó una novillada en Zaragoza al respecto de esto decia el revistero de "Toros y toreros": "Revertillo resultó peor que los anteriores; su entilo es tan basto como su tipo, y acostumbrado á las capeas, sus lances tienen ese marcado sabor á cosa taurina de pueblo. Así toreó y así muleteó, y aprovechando su aventajada estatura y la pequeñez del animal, le metió un formidable, estoconazo que pulverizó al torete. También hubo ovación, vuelta, y como á los otros anteriores, se pidió la oreja; pero el presidente no la concedió á nadie y el buen pueblo insultó al usía." El fracaso le afectó profundamente y, a partir de ese momento, no volvió a mostrar aquellas dotes que habían hecho concebir tantas esperanzas. Poco después, una grave enfermedad que le mantuvo alejado de los ruedos una larga temporada truncó su carrera. No obstante, siguió vinculado a la fiesta, formando parte de la cuadrilla de Morenito de Zaragoza, destacando en la brega, como peón inteligente y habilidoso, siempre oportuno con el capote.Falleció el 12 de diciembre de 1948. 

En la foto convaleciente por la cogida de un toro de Alaiza en la plaza de Haro el 29 de junio de 1920.

jueves, 13 de abril de 2017

JOSE POSADA


El Sr.Francisco Posada, fue lo que antes llamaban "caballero en plaza" y ahora rejoneador, tuvo exito y vivio bien más el infortunio se cebó en el y se arruinó. Siendo padre de familia numerosa lo colocaron como guarda mayor en una finca donde Belmonte y sus amigos se habian empeñado a ir a torear a la luz de la luna, muchas veces hizo oidos sordos el Sr.Posada.Tuvo seis hijos varones, los seis toreros.En 1907 Faustino, su hijo, pereció en Sanlucar de Barrameda a causa de una cornada que le propinó un novillo de Miura, seis años mas tarde,el 5 de Diciembre de 1913, a las 10 de la mañana, Pepe, su hermano, fallecia con dieciocho años a causa de una enfermedad que habia traido consigo desde Montevideo,hacia tres años, donde habia ido acompañando como principiante y banderillero a su hermano Francisco,matador de toros ,falleció rodeado de su madre y hermanos cuando se le presentaba un brillante porvenir. Honda tristeza la de esta madre que vió como en seis años morian dos de sus hijos toreros.

Entierro de Pepe Posada

JOSE ALVAREZ "EL TELLO"

 
José Álvarez “El Tello” o “Tello” Torero Sevillano de mucho valor y poca técnica, si el valor es necesario para la lidia de reses bravas, menester es también acompañarle con algo de arte y hallarse en posesión de las reglas que el arte encierra; estando ayuno por completo de esto, es imposible conseguir el éxito apetecido. Tello debutó en Madrid el 8 de Marzo de 1914. Fue el Tello un torero valentísimo, de un arrojo que las cornadas no hicieron disminuir en ningún caso, con haber sido tantas y tan graves las sufridas,aún así cruzó el charco y tomó la alternativa de la mano de "El Gordito" hijo el 06 de Enero de 1913 en Merida, Yucatan (México) con toros de Sinkehuel en corrida mano a mano, alternativa a la que renunciaria a su regreso a España.Entre la tremenda serie de sangrientos percances padecidos en su carrera, la cogida que sufrió en Málaga el año 1914, gravísima, puede decirse que reportó al desventurado lidiador el trágico fruto de la invalidez. En efecto, después de una larga lucha con la muerte, José Álvarez pudo volver a los ruedos, pero de antemano vencido, pues sus energías habían quedado para siempre segadas por el brutal, contratiempo. 
Toro que le propinó a "El Tello" una tremenda cornada en el pecho en Málaga en 1914


En Sevilla, consiguió disfrutar de un buen cartel, merecido ciertamente por los buenos ánimos con que siempre demostraba la lucha con los toros. El 27 de Enero de 1932 dejó de existir en Sevilla “el Tello”, retirado desde hacía años, por el agotamiento físico a que prematuramente le redujo su desgracia, de la profesión que cosechara más dolores que provecho, fue un novillero, de ahí no pasó, muy castigado por los toros. Dos años antes de morir José Gómez Ortega “Joselito” fue a visitarlo a su casa para que le ayudase a organizar un festejo taurino en su beneficio pues estaba “El Tello” en la ruina, “Joselito” se compadeció de él y le ayudó dando0le dos duros diarios, dos años después la prematura muerte de “Joselito” sorprendió a todos y especialmente a “El Tello” que quedó huérfano de mentor y financiero. “El Tello” murió en la más absoluta de las miserias.
 
 

miércoles, 12 de abril de 2017

FAUSTINO POSADA CARNERENO


Faustino Posada (no Posadas como decían los carteles), nació en Sevilla el 9 de Noviembre de 1884, siendo bautizado en la parroquia de Santa Ana, situada en el populoso barrio de Triana. Fueron sus padres Francisco Posada González y Ángela Carnerero Fernández. Desde niño fueron sus aficiones las faenas de acoso y derribo de reses; a los trece años de edad derribó la primera vaca llamando la atención de cuantos lo presenciaron. Sus aficiones taurinas nacieron, según dicen, de la pregunta siguiente, que lo hizo el tan popular como simpático matador de toros Antonio Reverte Jiménez: «Chiquillo; ¿tú no quieres ser torero?» Don Carlos Cárles le regaló un becerro de tres años, que toreó y mató de una superior estocada en la escuela taurina de Sevilla, demostrando ser una esperanza del arte. En 1902 toreó en Zufre con Antonio Pazos; en el mismo ano alternó en Alcalá de Guadaira con Francisco Martín Vázquez. , en 1902 se presentó en Sevilla, alternando con Pulguita y Campitos, no estuvo afortunado. En 1903 alternó con los mejores novilleros de su época. En 1904 toreó seis corridas en Badajoz y en las Islas Terceras. En 1905 ingresó como banderillero en la cuadrilla de Bonarillo; con éste marchó a Lima en calidad de sobresaliente de espada, en donde alternó con matadores de novillos. A su regreso a la Península reapareció en la capital andaluza el 3 de Junio de 1906, alcanzando un éxito tan justo como ruidoso.

SU DEBUT EN MADRID Sin venir precedido de esa aureola que tanto perjudica, algunas veces, a los principiantes, debutó en Madrid el 14 de Junio de 1906. Se lidiaron tres novillos de Adalid y otros tres de Halcón, por las cuadrillas de Julio Gómez (Relampaguito). Rufino San Vicente (Chiquito de Begoña) y Faustino Posada. Mató Faustino el tercer novillo, «Cabrito,» de Halcón, cárdeno, de un superior volapié, siendo ovacionado; y el sexto, «Espantavivos,» de Adalid, negro, de un pinchazo y una estocada. Con la muleta, en su primero, estuvo cerca y con buen estilo; dos veces que tuvo al toro igualado, se lo quitó un banderillero; igualó por tercera vez, y entró recto y despacio, sepultando el estoque en lo alto hasta las cintas. Vestía Faustino Posada terno color de café con adornos de oro.

sus COGIDAS Tuvo varias. Una en Sevilla y otra en Huelva. En Madrid, el 8 de Julio del mismo año 1906, el toro «Bravio,» de Olea, negro zaino, al entrarle a matar corto y despacio, le infirió una gravísima herida en el pecho, que tardó en curar mucho tiempo.

ÚLTIMA CORRIDA EN MADRID Tuvo lugar el día 11 de Agosto del año 1907, alternando con Corchaíto y Relampaguito, matando reses del Duque de Veragua. Mató los toros «Judío,» cárdeno, y «Bailador,» sardo bragado. Posada brindó la muerte del sexto toro a los del tendido 7, y toreó con deseos de ganar palmas, procurando hacerse con el toro, al que después de uno cambiado, tres altos y uno con la derecha, atizó un pinchazo en hueso, hallándose el toro algo sesgado en la valla del 4 y junto á un caballo muerto, saliendo despedido el estoque. Frente al 7 volvió a entrar con fe y desde corto, dejando otro pinchazo en lo duro y volviendo a escaparse el arma, El veragüeño, después de este último alarde, fue a morir junto a la barrera del 1, siendo el diestro sacado en hombros. Vestía traje violeta y oro.

LA ÚLTIMA COGIDA Se lidiaban en Sanlúcar de Barrameda (Cádiz) el día 18 de Agosto del año 1907, seis novillos de la ganadería de D Eduardo Miura, por las cuadrillas de Faustino Posada y Alfonso Muñoz Corchaíto. El primer novillo se llamó «Agujeto» y era berrendo en negro; tomó cuatro varas. En el último tercio, después de un lúcido trasteo de muleta, y cuando el diestro se hallaba con la franela liada y el brazo armado en dirección al morrillo, volvió la cabeza hacia el tendido para brindar la muerte a los espectadores. El toro, al advertir el movimiento de la muleta, arrancó de improviso, llegando con la cabeza al cuerpo del infortunado matador. El cuerno resbaló por el calzón y la chaquetilla y fue á hundirse en la garganta del espada. Posada se llevó ambas manos al cuello, de donde salía la sangre a borbotones. Conducido a la enfermería, expidieron el siguiente:
PARTE FACULTATIVO Durante la lidia del primer toro ha ingresado en esta enfermería el diestro Faustino Posada con una herida de diez centímetros en la región infrahiodea, con desgarramiento de los tejidos en distintas direcciones, teniendo perforada la tráquea. El herido sufre frecuentes colapsos. Su estado es muy grave. —Doctor López Ballesteros. La postración del herido se acentuó por momentos. La ciencia se declaró inútil y al herido se le administraron los Santos Sacramentos. El desventurado Faustino falleció á las doce y cuarto de la madrugada del día 20 en la enfermería de la plaza de toros. En la misma noche fue embalsamado el cadáver, siendo trasladado á Sevilla, recibiendo cristiana sepultura en el cementerio de San Fernando de dicha población. La llegada del cadáver fue una verdadera manifestación de duelo. Faustino había trabajado buen número de novilladas y pensaba tomar la alternativa al final de temporada.


Cogida en Sanlúcar de Barrameda, de Faustino Posadas, foto tomada 6 horas antes de su muerte, el que está a su izquierda con sombrero es su padre, a los pies los médicos Dr. José López Ballesteros, y Sr. Amoronis

jueves, 6 de abril de 2017

MANUEL DIAZ MADRUGON “LAVI” “HABANERO”


Hijo de Manuel Diaz Cantoral “Lavi”nació en Cádiz en 1835 y murió en México en 1908 Cossío no le reconoce el apodo que hemos visto en algún cartel gaditano. Era bajito de estatura, aunque muy fino en su forma de torear. Llevó en su cuadrilla a Rafael Guerra Guerrita, en sus primeros tiempos, cuando se hacía llamar Llaverito, y con él a Manene y al Mojino. Murió en México.

JUAN JOSE GARCIA CORRAL "JUAN JOSE"


Nació en La Fuente de San Esteban (Salamanca) el 22 de junio de 1952. Movido de su mucha y temprana afición, con tan solo quince años de edad se enfundó su primer terno de luces. Tuvo lugar este debut en la pequeña localidad segoviana de Coca, el día 14 de agosto de 1967. Deseoso de llegar cuanto antes al escalafón superior, el día 14 de enero de 1968 se anunció por vez primera en un festejo que, celebrado en las arenas alicantinas de Orihuela, contaba ya con el concurso de los varilargueros. Pero sólo intervino en novilladas picadas durante la mitad de dicha temporada, ya que su meteórica carrera le permitió tomar la alternativa a mediados de aquel mismo año. 


En efecto, el día 11 de agosto de 1968 hizo el paseíllo en la plaza de Manzanares (Ciudad Real), donde su padrino, el coletudo segoviano Andrés Hernando García, le cedió los trastos con los que había de dar lidia y muerte a estoque a un toro que atendía a la voz de Hullero. A guisa de testigo, completaba el cartel de aquella tarde el estoqueador madrileño Gabriel de la Casa Pazos.
Un año después, manteniendo su velocísima progresión, compareció ante la afición de la Villa y Corte para demostrar en la primera plaza del mundo la validez de su doctorado en tauromaquia. Corría el día 17 de mayo de 1969, fecha en la que Juan José García Corral hizo el paseíllo flanqueado por su padrino, el genial espada salmantino Santiago Martín Sánchez ("El Viti"), y por el malogrado torero gaditano Francisco Rivera Pérez ("Paquirri"), que había sido convocado en calidad de testigo. Entre los tres despacharon un encierro marcado con el hierro de Galache. 


El 7 de julio de 1971, a causa de un accidente de circulación a la altura de Aranda de Duero, viniendo de Pamplona, sufrió graves problemas en la vista, siendo operado varias veces por el oftalmólogo Marín Enciso en el Sanatorio de Toreros de Madrid. Este fue el final de su carrera para convertirse en una primera figura. Reapareció en la plaza de toros de Haro el 1 de agosto de 1971 en un mano a mano con Sebastián Palomo Linares , con toros de la ganadería Román Sorando. Al primero le cortó las dos orejas, y al que cerraba plaza las dos orejas y rabo. Posteriormente, a pesar de estar mermado de la visión, protagonizó importantes faenas en plazas de la importancia de Madrid o Salamanca, donde varias veces fue triunfador de la feria. Actualmente es el director de la Escuela de Tauromaquia de Salamanca.

HELIODORO CORDENTE "DORITO"



Heliodoro Cordente “Dorito”, vino al mundo el 20 de Diciembre de 1948 porque su madre era maestra de unas peculiares escuelas, y en Fuentes, ingresó a los 11 años en el Seminario de Uclés”. Lució el traje de luces por vez primera el 8 de mayo de 1966 en Huesca, con tanto éxito, que toreó varias novilladas sin picadores por Aragón y Navarra. El 28 de agosto de ese año obtuvo la Oreja de Plata que la Peña Taurina Conquense concedió al triunfador de la novillada de la Feria conquense. Fue su presentación en la tierra que le vio nacer, alternando con el rejoneador Francisco Mancebo y los novilleros Juan Antonio de la Cruz, Gitanillo de Cuenca y Juan Antonio Aguado. Los festejos se fueron sucediendo y el 1 de junio de 1967, fiesta de la Virgen de la Luz, se estrenó el pasodoble que le compuso Rufino Martínez Ramírez durante la novillada en la que actuaron José Pérez “Pelucho”, Antonio de la Cruz, Gitanillo de Cuenca, Dorito y Miguel García “Miguelín II” (el primer torero cojo de la historia). Esta es la letra del pasodoble que le dedicó Rufino Martínez:
En tierras de gran Castila,
cuna noble del artista,
es “Dorito” el gran maestro
torero con garbo en toda la lidia.
Son sus lances colosales,
de temple y corazón de hidalguía,
conquense por suerte y valiente,
“as” de la torería.



Su última actuación en Cuenca fue el 19 de agosto de 1973 lidiando un novillo de Francisco Andreu en la desencajonada, alternando con Joselito de Jaén que lidió otro. Su última actuación de luces fue en El Herrumblar. Durante su etapa como novillero sin caballos, desde 1966 hasta 1973, en la que alternó con El Curi, Curro Fuentes, El Estudiante, Gitanillo de Cuenca, y hasta con Manolo Montoliú (Manuel Bonichón) toreó más de cuarenta festejos, dedicándose durante muchos años a actuar como director de lidia en numerosos festejos en la provincia, dando sus últimos pases en Altarejos en 2008. Pudo debutar con picadores, pero la llamada al Servicio Militar truncó su carrera novilleril. Fue uno de los fundadores de la Escuela Taurina de Cuenca y le apasionó compartir con aspirantes y maletillas tantas tardes en plazas de carros y talanqueras.


 Heliodoro Cordente Martínez fue bibliotecario en el Colegio Universitario “Cardenal Gil de Albornoz” en el que además hizo la Licenciatura de Humanidades especialidad de Geografía e Historia. Heliodoro, que buscó la gloria por los alberos en su juventud, realizó sus mejores faenas en los ruedos literarios, donde se dedicó a investigar desde su burladero de la biblioteca del Patronato Universitario Gil de Albornoz, temas históricos relacionados con Cuenca y su provincia, así como la toponimia de sus pueblos. Su amor y pasión por la historia de Cuenca le llevaron a publicar una quincena de libros entre los que destacan “La Cuenca marginada del Siglo XVI”, “Toponimia Conquense” y el gran Volumen de 580 páginas sobre Historia de La Tauromaquia Conquense. Todo un compendio taurino conquense desde 1500 a 2000, que editó la Diputación Provincial de Cuenca. Estos son algunos de los títulos de sus libros, que demuestran su pasión por la historia conquense. Falleció tras una larga y penosa enfermedad en Cuenca, el 23 de julio de 2013.

TOMAS MAZZANTINI Y EGUIA


En la segunda mitad del siglo XIX, época de las más brillantes en la historia de la tauromaquia, todas las cuadrillas contaban con un artista que, más hábil y seguro por sus conocimientos o facultades, era el designado con el calificativo de peón de confianza, el que resultaba de gran eficacia para el matador y de poderoso auxiliar de sus compañeros durante el curso de la lidia. Estos peones de confianza eran los que, metiendo oportunamente su capote, cortaban el viaje de las reses en las arrancadas de peligro: los que las corrían por derecho a una sola mano; los que las quebrantaban el poder sin destrozarlas; los que las cambiaban de terreno, sacándolas de las querencias cuando así convenía para el mejor orden de la lidia, y los que, autorizados por el jefe, intervenían en quites y practicaban suertes de adorno, como saltos y quiebros, animadores del espectáculo. 

Estos lidiadores eran estimadísimos de la afición y de sus jefes, los que apreciaban su gran valía. —Me han cortado una pierna—«decía el gran Rafael Molina cuando se retiró de la profesión su notabilísimo subalterno Mariano Antón, uno de los más hábiles peones de brega de su tiempo. Juan Molina, en la citada cuadrilla; Pablo Herráiz, en la de "Frascuelo"; Francisco Sánchez, en la de su primo "Currito"; Manuel Sánchez, en la de su hermano "Cara-Ancha", Remigio Frutos, al lado de Ángel Pastor; Diego Prieto, con "el Gallo", y Tomás, con su hermano Luis Mazzantini, fueron, entre otros, eficaces auxiliares de sus jefes en la lucha con aquellos temibles astados que se criaban en la sierra colmenareña y en los feraces prados del Jarama y Guadalquivir. Al último de los peones citados, a Tomás Mazzantini y Eguia, vamos a dedicar en el día de hoy nuestro recuerdo. Vio la luz en la simpática población alavesa de Llodio el 21 de diciembre de 1862. Cursó con aprovechamiento la primera y segunda enseñanza, y estimulado por la decisión de su hermano Luis, abrazó la profesión del toreo, ensayando sus aptitudes en las capeas de los pueblos madrileños de la Ribera de Tajuña durante el otoño de 1881 y todo el año de 1882, especializándose en el toreo de capa, que cultivo con gran cariño. 

Vistió por primera vez el traje de luces, uno bastante usad que compró a Tomás Parrondo, "el Manchao", en una ciudad castellana, tal vez Palencia o Zamora a la que fue dicho año de 1882 con el espada novillero Angel Villar, "Villarillo". Hizo su presentación en Madrid, como banderillero, a las órdenes de Joaquín Sanz, "Punteret", en la novillada del 25 de febrero de 1883, pareando con uno y medio al cuarteo al toro "Quintano", retinto, de la vacada navarra de Carriquiri. Con el "Manchao" y "Villarillo" toreó dos corridas en Tarazona, a mediados de agosto del citado año1, teniendo la satisfacción de que su trabajo fuese muy aplaudido y de que el cronista de la fiesta escribiese habían sido lo mejor de las corridas las labores con ia capa y banderillas realizadas por el joven Tomás Mazzantini. Su afición, valentía y grandes deseos de agradar fueron muy estimados por los espadas novilleros, que solicitaron con interés la colaboración del joven alavés, quien toreó en Levante y Baleares con Gabriel López, "Mateíto", en la "última década del mes de agosto, escuchando palmas. E! bautismo de sangre lo recibió el 17 de septiembre, en Tomelloso, a cuya Plaza fue con el espada "Villarillo". Al pretender quebrar a cuerpo limpio —suerte que había ya realizado con fortuna— al toro .'Bandolero", cárdeno, de don Higinio Flores, fue cogido y revolcado, sufriendo leves contusiones en la cabeza y brazo derecho. Por cierto, que el corresponsal de un periódico madrileño escribió que el novel diestro había salido con una muñeca rota, una oreja arrancada y una herida en la sien derecha. Nada más que esto. Dos días después de esta cogida estuvo a punto de sufrir un percance gordo, ajeno a la lidia. Para ir de Chinchón a Ciempozuelos, él y el también banderillero Ramón Marqués alquilaron un cochecito-jardinera tirado por una mula. En el camino, y muy próximo al punto de destino, se asustó el animal, emprendiendo vertiginosa carrera, sin que el conductor pudiera frenarla; los diestros se arrojaron del carruaje, causándose sólo algunas erosiones, mientras que al chocar con un edificio quedó muerta la muía, deshecho el coche y moribundo el conductor. 

Con Felipe García fue a torear en Consuegra, Toledo) el 22 de septiembre, siendo muy aplaudido y obsequiado por las hijas del alcalde, a las que había brindado unas suertes. Antes de esta fecha, el 5 de agosto, toreó nuevamente en Madrid, haciéndolo por vez primera a las órdenes de su hermano. Formando pareja con Felipe Aragón, Minuto", pareó muy bien al cuarteo y relance al toro "Cabrero", retinto, de Bertólez A este toro lo quebró a cuerpo limpio a la salida del chiquero, siendo muy aplaudido por el público y la crítica, que elogió su labor escribiendo —con la concisión entonces acostumbrada—: "Mal los banderilleros, excepto Tomás." Nuevamente fue ovacionado en la corrida siguiente, 12 de agosto, al efectuar repetidamente el quiebro con el toro 'Tejón", retinto, de Félix Gómez. Como se apreciará, el joven lidiador iba siguiendo con aprovechamiento el curso de la profesión elegida, siendo muy apreciado su concurso v toreando ininterrumpidamente; hasta que a fin de aquel otoño su hermano Luis le incluyó en el personal de cuadrilla que había de acompañarle en su contrato de Montevideo durante el invierno de 1883-84. La primera actuación de Tomás en aquella Plaza uruguaya tuvo lugar el 2 de diciembre, pareando al quinto bicho con tal habilidad y valentía que escuchó una prolongada ovación, escribiendo el cronista: 'Tomás clavó un par de los requetebuenos, que valió al chico muchas palmas." En el toro siguiente, al ayudar al espada "Mateíto", que preparaba al animal para la muerte, se vio alcanzado y prendido por la faja. Tomás no perdió la serenidad, forcejeó y logró desprenderse sin sufrir daño alguno. Por su intrepidez fue también revolcado por el toro lidiado en séptimo lugar, escuchando muchas palmas y felicitaciones del público. De vuelta en España toreó con diversos espadas, banderilleando toros por vez primera en Madrid el 20 de julio de 1884. Este día formó a las órdenes de Diego Prieto, "Cuatro Dedos", v de pareja con él, "Aragonés ' y "Currinche", pareó los toros "Diablillo" y "Rabicano", negros, de Surga, siendo muy aplaudido, especialmente en el segundo de los toros citados, al que, llegando con valentía a la cara, clavó dos estupendos pares de rehiletes. 

Los espectadores le obsequiaron con tabaco para fumar una temporada. El siguiente año de 1885 ya toreó asiduamente incorporado a la cuadrilla de su hermano Luis, ensayó sus aptitudes de matador de novillos y como tal se presentó en Madrid el 8 de diciembre, estoqueando con decisión y buen ante dos toros de don Juan Moreno, de Arcos de la Frontera. El segundo de dichos toros lo brindó a su hermano, y lo mató de una buena estocada. Cumplió bien en la brega, y el cronista hizo constar que el trabajo de Tomás había sido lo único digno de loa. Continuó su labor como banderillero y estoqueo algunas novilladas más, pero con buen acuerdo desistió luego de su manejo del estoque, dedicándose a las banderillas, y sobre todo a la brega, en la que alcanzó justo renombre. El formidable crítico taurino don José Sánchez de Neira, escritor nada propenso a entusiasmos proclamó en reseñas de las corridas de 1897 que Tomás Mazzantini era un "gran torero" , al que vio poner el más difícil par de banderillas colocado desde los antiguos tiempos del "Regatero" y que no había subalterno que se le pusiera delante. Así fue en realidad; superó en la brega a todos Tomás Mazzantini el año de su retirada del toreo los de su clase, incluyendo a Juan Molina, hermano buen peón como Tomás, pero menos fino y elegante. Retirado del toreo al propio tiempo que su hermano, en 1905, residió algún tiempo en Madrid donde apodero la ganadería D. Eduardo Alea (antes Villamarta) y murió en el Puerto de Santa María (Cádiz) el 26 de octubre de 1919.

sábado, 25 de marzo de 2017

PEPETE EL HUEVERO


Manuel Rodríguez Suárez, «Pepete», hijo de aquel otro «Pepete» —José Rodríguez Davies—, muerto por un toro de Zalduendo en la Plaza de Fitero, se apodó «Pepete Chico» para distinguirse de su hermano Juan José, que usó el mismo alias de su padre cuando actuaba de novillero. Había nacido en San Fernando el 24 de junio de 1897. Sólo tenía dos años cuando murió su padre, y desde pequeño sintió la afición a los toros por respirar el ambiente taurino en todos los rincones de su casa. En mayo de 1914 mató por primera vez un novillo de Salas en su patria chica. La prueba fue satisfactoria y "Pepete Chico" continuó actuando en festejos durante los años 1915 y 16, siendo en Chiclana donde viste por primera vez el traje de luces, alternando con «Chanito II» y «Monda de Chiclana» en la lidia de reses de Castrillón. En 1917 se marchó a América y actuó de novillero en varios Estados, consiguiendo un gran cartel en Colombia, donde le llamaban «Pepete el huevero». 

En 1922 le da la alternativa en la Plaza de Mérida, de Yucatán, el matador de toros español Manuel Navarro, de Brenes, obteniendo un gran triunfo. El 22 de septiembre del mismo año torea la corrida de Covadonga, alternando con Manuel Navarro, Mamiel Muñoz, «Andaluz» y Joaquín Casañes en la lidia de ocho toros de don José Vinadé; «Pepete» tumbó a sus enemigos de sendas estocadas y fue sacado en hombros. El cartel conseguido en Colombia le abrió las puertas de la Plaza de toros de la capital de México, donde actuó en varias corridas, alternando con las figuras aztecas y las españolas que cruzaban el «charco». Merece citársela destacada actuación que tuvo en México en 1925, alternando con «Chicuelo» y Juan Espinosa, «Armillita», en la corrida celebrada en beneficio de «Chicuelo» Hay que tener en cuenta que «Pepete» sufrió un grave percance al arrojarse a tierra desde un barco porque no le permitían desembarcar; esto ocurría en 1920, y quedó visiblemente cojo, por lo que su carrera artística tiene doble mérito. La vida de «Pepete» fue muy poco ordenada, por lo que se vio varias veces arruinado. Una de ellas regresó a España, y en San Fernando se organizó una corrida en su beneficio, el 12 de junio de 1927; en ella tomaron parte Leopoldo Blanco, Juanito Ezpeleta y José Jiménez, «Rebujina», con novillos don Francisco Chica.
El beneficiado, con visible cojera, mató un novillo con buen estilo, pero el resultado económico fué lamentable. Al poco tiempo desaparece «Pepete» de España y reaparece en Mérida, de Yucatán, obteniendo un señalado triunfo al consumar un volapié con un pañuelo a un toro de don Chuchú Pérez, la tarde que «Chanito» le dio la alternativa al novillero colombiano Octavió Chavarriaga, «Varita», el 4 de marzo de 1928. Vuelve a torear en Barranquilla el 15 de abril de 1928 en una corrida e su beneficio, alternando con Belmonte de Málaga y Padilla y obteniendo por unanimidad la medalla de oro que se otorgaba al espada que tuviese mejor actuación. Tuvo varios percances en su vida taurina, siendo el más grave el que sufrió toreando con José Paradas en Mérida en 1922. Recibió dos cornadas, una en el muslo y otra en el pecho, de tal gravedad, que el juez ordenó la suspensión del espectáculo por encontrarse el diestro en estado agónico. 


Chicuelo.Pepete y Armillita
La última vez que se vistió de torero fue el 21 de abril de 1939, en Bogotá, alternando con Juan Silveti y «Morenito de Zaragoza», en la lidia de reses de Mondoñedo. Por su temeraria forma de torear con el capote era considerado por la crítica de Colombia como el sucesor de Belmonte, hasta el punto de que a sus verónicas le llamaban «belmontinas». Con la muleta fue un torero sobrio y con el estoque rayó a gran altura. Dedicó sus actividades a empresario con poca fortuna, y agotado física y económicamente, regresó a España, colocándose de guarda nocturno en el Hotel Continental, de Cádiz. A causa de su desordenada vida tuvo cuatro enfermedades, que las sobrellevaba sin hacer cama, hasta que, vencido por completo, ingresó en un hospital, donde falleció dos días después, el 28 de diciembre de 1949.

viernes, 24 de marzo de 2017

DOS TOREROS DE PESO


Fue Mazzantini hombre de elevada estatura y de gran corpulencia, y ésta aumentó considerablemente en sus últimos años de ejercicio profesional, debido a la crasitud que fue adquiriendo. Y Emilio Torrés «Bombita» hubo de alejarse de los ruedos antes con antes a causa de su creciente obesidad. Los dos torearon mano a mano en Barcelona el día 24 de septiembre del año1903, al estoquear seis toros de la ganadería de Otaolaurruchi, y en la revista de tal corrida, publicada por un periódico de la localidad, aparecieron los versos siguientes:
Y la gente hacia cálculos,
al ver diestros tan obesos,
no del peso de los toros,
sino del de los toreros.

"NINO" VILAPLANA


Conoci a Manolo Vilaplana "Nino" Vilaplana alla por 1997, más o menos un año despues de la muerte de mi padre con el que Vilaplana habia iniciado un negocio que quedó inconcluso, me llamó y me explicó, mi padre se habia comprometido a legalizarle y darle de alta una ganaderia nueva, asumí lo que por el fallecimiento de mi padre no se habia podido concluir y un año despues Manolo tenia su ganaderia funcionando, lamentablemente le duro poco el gusto porque dos años despues, o sea, a los tres de estrenarse como ganadero, tuvo que sacrificar toda la ganaderia por un brote de tuberculosis. 


Manolo era un tipo simpatico y muy desconfiado, quizas debido a los "palos" que la vida le habia dado, se vino desde muy joven de Alicante a Chiclana donde se establecio con su hermano Agustin e iniciaron un negocio de chatarra y desguace.Agustin, el mayor fue novillero con picadores, se anunciaba como "El Chiclanero" y Manolo le siguio los pasos debutando con pìcadores en 1961, este año y los dos o tres siguientes Manolo se mantuvo muy activo en Cadiz, San Fernando y el resto de la provincia alternando muchas veces con Adolfo Avila "El Paquiro" Efrain Giron y hasta Manuel Diaz "El Cordobès" , retirandose al poco tiempo. Hace muchos años que no sé de él, mi recuerdo desde aqui para él.


AGUSTIN GARCIA "AGUSTINILLO"



Nació en Monteagudo (Murcia) el 28 de agosto de 1928. Su vida taurina estuvo estrechamente ligada a Barcelona, pues en ella debutó de luces en la plaza de Las Arenas en el mes de junio de 1945, también fue en esta plaza donde actuó por primera vez en una novillada picada el 1 de noviembre de 1950 y en el mismo escenario se doctoró en tauromaquia el día 1 de noviembre de 1952, siendo su padrino Rafael Lorente y el testigo Manuel Navarro, el toro de la ceremonia pertenecía al vacada de don José Luis Osborne, se llamó “Separador” era negro listón y lucía el número 50. Tras la alternativa no volvió a vestirse de luces hasta el 3 de diciembre de 1955 en Barcelona. Aprendió el oficio de carpintero. Su vida taurina estuvo ligada siempre a Barcelona. Asesor de la plaza Monumental de Barcelona.

viernes, 17 de marzo de 2017

JUAN MONTENEGRO


Navegando por la hemeroteca de la Biblioteca Nacional, me encontré con estas dos noticias que fueron más que suficientes para avivar mi curiosidad: 

Grazalema, 24, 25, 26y 27 Agosto de 1916. "Con cuatro llenos hasta el tejado, se ha inaugurado la nueva plaza de toros, celebrándose en los días 24, 25, 26 y 27 cuatro corridas de novillos, actuando en ella de único matador Juan Montenegro; el ganado lidiado pertenecía a la vacada de D. F. Correas, que resultaron grandes y bravísimos. Montenegro ha estado sencillamente colosal, siendo cada tarde un señalado triunfo; con el capote toreó por verónicas valientemente; con la muleta hizo faenas ceñidísimas, dando pases superiores de cabeza a rabo que el público coreó con olés. Colocó varios pares de banderillas con las manos atadas, y las ovaciones se sucedían; con el estoque atacó siempre en corto y por derecho y dio soberbias estocadas que se premiaron con grandes ovaciones, cortando orejas y rabos; al final de cada corrida fue sacado en hombros vitoreándole el público.—PEPE LEONISIO" 

JEREZ 5 Agosto. 1917 “Con una buena entrada debutó en esta plaza la cuadrilla cómico-taurina compuesta por Charlot, Levitón y su botón. En el primer novillo, y al pretender lancearlo, salieron arrollados los tres artistas apoderándose dj éstos un pánico cerval, negándose a seguir toreando. Por espacio de media hora quedó interrumpida la lidia, y en vista de esto el novillero local Juan Montenegro se ofreció a despachar los seis bichos. El público se dividió y empezó el escándalo, que por momentos aumentaba, y Montenegro requirió los trastos y despachó al novillo de una gran estocada. El público invadió el redondel pretendiendo aporrear a los lidiadores, a los cuales defendió la Guardia municipal. Charlot, Levitón y su botón ingresaron en la cárcel para cumplir quincena. El público se estacionó delante de la Presidencia; pidiendo le devolviesen el dinero, y como la empresa tardó más tiempo del debido en dar solución al asunto, en medio de una gritería ensordecedora empezó a destrozar las barreras, contrabarreras, delanteras de balcón, tendidos, palcos, y todo cuanto encontraban a mano. Pronto llegó la Guardia civil y se restableció el orden. Por acuerdo de la empresa se le devolvió al público la mitad del importe de la localidad.” 



¿Quién era este Juan Montenegro? No pude averiguar mucho solo que estuvo en candelero como novillero 4 o 5 años actuando en plazas de relevancia como Madrid y puebleando mucho, que dejo el oro por la plata, que nació en mi pueblo, Jerez de la Frontera ,que alternaba sus festejos con el puesto de conserje de la plaza de toros de las arenas en Barcelona, su compañera (la noticia si la denomina) María Álvarez falleció de una enfermedad el 06 de Diciembre de 1929 siendo ella una persona muy querida por la afición debido a compartir con Montenegro las tareas de conserje de la plaza de toros. Dos años después falleció en Jerez de la Frontera donde acudió buscando alivio Juan Montenegro, el 17 de Diciembre de 1931 de una grave enfermedad el 9 de Octubre de ese mismo año (meses antes) intervino de Director de lidia en una novillada y el año anterior, del que es la foto que ilustra este escrito, actuó como sobresaliente, la prensa de la época decía de la foto que Juan Montenegro había inventado un lance nuevo.

miércoles, 15 de marzo de 2017

EL TORERO Y LA ACTRIZ



Durante mucho tiempo fue costumbre, tanto de compañías artísticas como de figuras individuales, lo que llamaban “hacer la América”. Aquellas giras eran una prueba de fuego para la gente del mundo del espectáculo. 

En 1887 —coincidentemente con Mazzantini—arriba a la Habana acompañada por varias jaulas repletas de pájaros y otros animales, un curioso ataúd de palo de rosa y una nutrida corte de unos treinta actores, la Divina, Sarah Bernhardt, la reina francesa del escenario. Mazzantini,quien no logra llenar las plazas, ya que los lugareños siguen prefiriendo las bullangueras peleas de gallos, va a verla varias veces al Gran Teatro Tacón; ella le devuelve el cumplido en una corrida, vestida con un postizo atuendo manchego, y el pastel queda servido. Manuel Henríquez Lagarde en La estampa «El matador y la diva», dada a conocer por La Jiribilla, hurga en lo sucedido: Mazzantini (...) abrió la puerta de su habitación en el hotel Inglaterra y encontró al mozo con una carta en la mano. La carta decía: «Señor M. las palabras suyas del sábado en mi camerino me parecieron insuficientes». Fue a verla al hotel Petit, en la Chorrera, donde ella estaba hospedada. Pasaron el día pescando y cazando juntos y cuando el sol empezó a hundirse más allá de la desembocadura del río Almendarcs ella lo invitó a subir a su habitación en el último piso. A él le sorprendió la cantidad de animales sueltos en el cuarto. Ella empezó a desvestirse y él le vio en su flaco estómago una marca de quemaduras de la que se hablaba. Desnuda toda se acostó en el ataúd que estaba al lado de la cama y le extendió los brazos (...). Cuando su cuerpo estuvo encima del de ella, ella le dijo en francés: — Ves, esto es el cosmos, el amor, todas las cosas grandes, una simple línea, un imperceptible límite entre la vida y la muerte. Y él, aterrado, empezó a besarla, entre gritos de guaca ­ mayos y rugidos de tigre... hasta que el sol estuvo casi de rodillas a sus pies y él le enterró la espada hasta la mano. El toro se sentó en el ruedo con el mango de la espada en el lomo. Estuvo como mirando hacia el palco quince y luego rodó por tierra, sin una gota de sangre en la boca.” 

La noticia de un posible romance entre el torero y la diva se esparció con rapidez por toda la capital y llegó hasta Europa. Los dos se hospedaron en el hotel Inglaterra y Mazzantini hasta olvidó su principal objetivo en la capital. Sus presentaciones posteriores al encuentro con Bernhardt dejaron que desear y muchos reconocieron que otros toreros, también de gira por La Habana, opacaron la brillantez de Mazzantini. Entre la actriz francesa y el mataor —doce años menor que ella— en esta mismísima plaza surgió ese volcánico encanto que desde la época de los antiguos propicia el travieso Cupido, y que tuvo por campo de batalla al Hotel Inglaterra.
Pero eso no le importó mucho al torero. Hasta en las páginas de la revista francesa Le Figaro apareció la crónica acerca de la corrida a puerta cerrada que Mazzantini le regaló a la actriz e incluso se llegó a hablar de fastuosos regalos. Según la tradición, alguna de sus actuaciones no recibió del público habanero el aplauso que ella exigía, ocasión en la cual habría acuñado la frase “indios con levita”. ¿Cuánto hay de cierto en toda esta historia? Nunca los dos protagonistas del supuesto romance dieron por cierto los rumores. Sin embargo, sus frecuentes paseos y fiestas dicen mucho. Para nadie era un secreto la enorme afición de Mazzantini por las mujeres. La Bernhardt no se quedaba detrás y sus múltiples romances con hombres famosos llenaban cuartillas en la prensa de la época. La gran interrogante es si el encuentro habanero de 1886 tuvo luego una segunda parte.

  http://epoca2.lajiribilla.cu/2002/n86_diciembre/2030_86.html

EL NIÑO DE LA BROCHA



José Boixader I Españó, "El niño de la Brocha” debe su apodo a su profesión pues era pintor de brocha gorda, nació en Vic el 24 de marzo de 1908, debutó sin picadores en su pueblo natal el 20 de mayo de 1928, dos años más tarde, a finales de 1930 debutó con caballos en Barcelona, con novillos de Nemesio Villarroel, logrando un gran éxito. Estuvo bien y gracias a ello, diez días más tarde, repitió a la misma plaza, la Monumental. El día de Corpus Christi, de 1930. El Niño de la Brocha participó en la Monumental en una de las corridas más surrealista que jamás se habían visto. El 19 de junio participó con Cantimplas y Vicente Hong, este último torero chino y hasta la época el único. 

Hong, de hecho, había crecido en México y comenzó a torear por los países de habla hispana, especialmente Honduras y Perú, así como en México. El cronista del periódico La Voz escribió,” Poco público, el torero oriental vuelve a hacer el paseíllo con la ropa típica de su país, a pesar de las reticencias de sus compañeros, que en principio se negaban a participar en la payasada. El público silbaba el atrevimiento del mandarín, quien recapacita y se viste de torero para el evento.. El segundo novillo le correspondía al Niño de la Brocha, pero, a pesar de eso, Vicente Hong hacerle decidir algunos quites arruinandole la actuación, el chino hace el indio. Tras una faena valiente, al entrar a matar, el "Niño de la Brocha" se hirió con su propio estoque en una pierna siendo llevado a la enfermería. Cantimplas mata al toro con tres pinchazos y una chalequera (protestas)”. 

El 9 de julio de 1931, toreó en la vieja plaza de Madrid, donde triunfó, compartiendo cartel con "Cantimplas" y "Perete". En 7 de julio de 1933 actuó en la actual Plaza de Las Ventas, con novillos de Atanasio Fernández. 25 de agosto de 1941 realizó la última actuación de su carrera, acompañado por el famoso Mario Cabré y el valenciano Jaime Marco "El Choni". Después de 13 años y una vez retirado, fue empresario de corridas de toros en las plazas catalanas de Figueres, Olot, Girona y Vic. En la tarde del 25 de marzo de 1961 la Plaza de toros de Vic se despide de la afición en su última actuación en un festival, alternando con Agustín García Muñoz "Agustinillo" (catalán Matador de Sant Boi de Llobregat), Enrique Molina y Alfonso Merino. Falleció en Vic en 1987 a los 78 años .

martes, 28 de febrero de 2017

EL SEÑORITO TORERO


Manuel Dionisio Fernández Aceval
Recibí un correo en el que alguien me hablaba sobre un articulo escrito en ABC el 04 de Noviembre de 1970 pags.20 y 21 por el escultor Sebastian Miranda (1885-1975),amigo personal de Zuloaga y del Conde de la Maza en el que me preguntaba si el "Manolito Dionisio" al que se refiere pudiera ser Manuel Dionisio Fernandez Aceval del que yo hago una reseña biográfica en mi blog "De hombres,toros y caballos" breve porque breve fue su dedicación profesional al toro, a la que accedió encaprichado tras una exigua formación como aficionado práctico. Reproduzco aqui el articulo de Miranda por bien escrito y por curioso, pues desvela aspectos que son poco conocidos de Fernandez Aceval, quien se casó con una dama rusa y emigro a Francia donde morirìa con 69 años. Los datos biograficos del diestro estan aquí, en este blog
http://gestauro.blogspot.mx/2014/07/manuel-dionisio-fernandez-acebal.html
y el artículo " La Rusa y el Andaluz" es el que sigue:
"Al finalizar este mes de agosto la semana grande de la Feria Bilbaína, sentí la nostalgia de evocar gratos recuerdos, pues según dice el vulgo no nos queda a los viejos más que ese recurso. En cuanto a lo que a mí respecta, estoy en total desacuerdo, puesto que yo gozo tanto con el pasado como con el presente y el futuro. Lo que cuenta en esta vida es seguir viviendo. Y como todavía le quedaba ai verano una larga cola, emprendí un viaje sin rumbo determinado, que es uno de mis mayores placeres. A la salida de Zumaya me detuve ante la hermosa mansión del que, en vida, fue mi generoso amigo, el genial pintor Ignacio Zuloaga. Dando a la carretera de San Sebastián, y debajo de unos arcos colmados de jazmines, heliotropos, geráneos y embriagadoras magnolias, se suceden en este apartado edificio la capilla, el delicioso e interesante museo y una encantadora habitación independiente, que solía ofrecerme casi todos los veranos. Pues allí fue, en aquel lugar de ensueño, donde me enteré, a comienzos de agosto del año 26, que la mujer que yo perseguía tenazmente durante tantos años iba a llegar al Balneario de Cestona, distante 4 kflómetros de mi vivienda. Y aquella misma mañana fui a su encuentro, a esperarla, y al fin, en el mismo camino, recibí la anhelada respuesta.

Manuel Dionisio, el dia de au alternativa preparado para poner banderillas (foto ABC)

Pocos días después, en los frondosos jardines del glorioso pintor, donde se asienta, aislada, su maravillosa casa con su playa, frente al mar, se celebró, gracias a la generosidad de mi amigo, la íiesta de la petición de mano, a la que acudieron, aparte de nuestros familiares, mis últimos amigos Julián Cañedo, don Ramón del Valle-Inclán, Belmonte, Ramón Pérez de Ayala y Julio Camba. ¡Cómo no tener presente para toda la vida aquellos rincones de la costa vasca! Sumido en agradables recuerdos, continué mi viaje. A la salida de Biarritz me detuve vacilante ante dos caminos, inseguro de cuál de Bayona. De pronto me fijé en la verja de entrada a un frondoso camino, en cuyo fondo se vislumbraba la fachada del suntuoso chalet. Indudablemente yo conocía aquel lugar. Se agolparon en mi mente el recuerdo de una de las visitas más singulares que hice en mi vida, y que tuvo lugar el año 35; justamente otros tantos habían transcurrido desde entonces. La protagonista era una princesa rusa; una de las mujeres más hermosas y adineradas de aquel inmenso y misterioso país. Sospecho que muchos de mis lectores sonreirán con cierto excepticismo comentando que el curioso y divertido relato que les ofrezco es invención mía. Desgraciadamente carezco de imaginación y fantasía, y, por lo tanto, todas mis historias son pura realidad. Para cabal conocimiento de ésta he de remontarme al año 10, que fui por primera vez a la Feria de Sevilla en compañía de Ramón Pérez ds Ayala y Julián Cañedo. Allí conocimos una pandilla de amigos, capitaneada por Guillermo Pickman e integrada por Rafael Candao, el poeta Villalón, Manolito Dionisio y otros.
Este último, de distinguida y acomodada familia sevillana, alentado por su valor y desmedida afición a nuestra fiesta nacional, se metió a torero y llegó a tomar la alternativa en Madrid. Aparte de sus aficiones, gozaba fama de hombre excesivamente ingenuo, y se contaba que celebrando en su casa un almuerzo de cumplido, le advirtieron que se mantuviese correcto y no fuese a meter la pata. Cumplió su palabra, pero a la hora de servirse el convidado una chuleta, no pudo contenerse y exclamó: "Jozú, a la que yo le tenía echao el ojo". En otra ocasión, al despedirse nuestra hermosa Soberana en una fiesta campera en "Los Arenales", el cortijo de los condes de la Maza, gritó lleno de entusiasmo: "¡Viva la Reina más bonita de España!", lo que dio lugar a que todos los invitados le felicitasen con cierta guasa, por lo que me creí obligado a salir en su defensa. A mi regreso a Madrid, pasados unos años, haciendo en Gijón "El Retablo del Mar", me encontré con Leopoldo, y al preguntarle por Manolito Dionisio, me dijo: —En Biarritz le tienes, casado con una princesa rusa. Vete a darle un abrazo, que siempre te recuerda con gran cariño. Quedé tan absorto, tan asombrado, que le rogué me diese a conocer detalles. —Antes quiero que me prometas hacer una estatuilla de mi hija Cristina, de garrochista, en traje campero, y me pongas un precio de amigo. -—Prometido.
Pero ahora venga el relato de esa boda sin omitir detalle. Y me contó todos los pormenores de aquel acontecimiento. Años atrás había recibido el conde una carta de nuestro embajador en San Petesburgo, suplicándole acompañase a una princesa rusa que iba a pasar la Feria y Semana Santa en Sevilla. Como por entonces tuvo que hacer un viaje a Méjico, encomendó a Manolito que le sustituyese pilotándola por Sevilla. Y así lo hizo con gran agrado, dándose la circunstancia de que pese a que ella desconocía nuestra lengua y Manolito no sabía más que el andaluz cerrado, se entendieron tan divinamente que a los pocos meses se casaron como Dios manda. Parece ser que esta señora, ya un poco talludita, había sido en su primera juventud de una belleza tan fascinadora que sometía a su mandato a las más pavorosas fieras de las selvas africanas, rindiéndose deslumbradas ante aquel prodigio. No ss atribuya esto a caprichosa hipérbole, sino a la más estricta realidad, puesto que en aquella época actuaba de domadora de leones y tigres en el famoso Circo de Moscú. Realzaba sus encantos y atractivo cubriéndose con un tenue y transpa- rente tejido, semejante a las medias que usan las damas. A qué extremo llegaba su fascinadora hermosura, que un conde o príncipe millonario enloqueció de amor por ella y se casaron. Como estaban ya muy lejanos sus años mozos, se le indigestó este exquisito bocado de la domadora, y al cabo del año la dejó viuda y dueña de una inmensa fortuna y de un enorme tesoro en joyas, muchas de ellas de regia procedencia. Y esto fue, aparte de su bellísima pelleja, lo único que pudo poner a salvo la fascinadora princesa instaurado el comunismo. Reconocerán mis queridos lectores que, debido a todas estas circunstancias, era lógico que yo sintiese deseos de abrazar a mi viejo amigo y conocer personalmente a la gentil princesa. A mi paso por Biarritz, en agosto del 35, camino de Italia y en compañía de mi adorada mujer, me detuve allí para visitarles. No fue tan fácil encontrar su vivienda. Nadie conocía a Manolito Dionisio, pero un vecino más avispado, a quien le dije que se trataba de un español casado con una princesa rusa, cayó en la cuenta exclamando: "Seguramente será Mr. Fernandas", y él mismo nos condujo al chalet donde me detuve al comienzo de mi relato, recordando que 35 años antes entramos en la mansión de mi viejo amigo. Lo primero que me sorprendió al entrar en un amplísimo salón, fue ver una enorme mesa muy larga repleta de toda clase de apetitosos fiambres y más de una docena de pequeñas mesitas sobre con varias copas, y al lado de cada una de ellas, el "champagne" enfriando en un cubo. En otras, terrinas de Poi y caviar. Tan alucinado y sorprendido estaba que no advertí de momento la presencia de mi amigo, que vino a abrazarme con gran alborozo, tartamudeando más que de costumbre, de pura emoción: —¡Qué alegría, chiquillo, qué alegría y qué sorpresa! —Luego era cierto lo que me dijo nuestro amigo Leopoldo, que te habías casado con una princesa rusa y millonaria. —¡Poesía, poesía, no te diré que estemos sin tabaco porque ha podido sacar sus alhajitas, pero la "tela" se quedó por allá. —¿Y entonces cómo explicas todo este festín que parece de las mil y una noches? —Te lo aclararé en dos palabras. Como uno conoce tanta gente y sabes que uno tiene buenas relaciones, me han hecho representante de una casa de vinos de Burdeos, y ellos son los que se encargan de traer y abonar todo esto. Además la gente tiene curiosidad por conocer a m| mujer. Nos haréis un favor si os quedáis esta tarde, que se reunirán aquí las gentes más famosas del mundo, reyes y príncipes, políticos, Charlot y la Greta, Maurice Ctievalier, la Yvette Guilbert, Herriot. Anda, quedarse y ahora mismo nos vamos a tomar unas copas. Y éstas hicieron rápidamente su efecto en uno y en otro, y en tanto yo afirmaba que las ingenuidades de Manolito le dieron una falsa fama, afirmando que era muy inteligente, se presentó de pronto la princesa, a quien me fue imposible verla toda una vez.
Era tan alta, tan imponente, que semejaba a una de esas hermosas cariátides griegas esculpidas al doble del tamaño natural, y que precisa separarse de ellas un trecho para poder contemplarlas en toda su integridad. Y en un francés con un infernal acento, todavía peor que el mío, me dijo: —«Qué decía usted, que mi marido es muy inteligente? Ja, ja, ja. Y soltó una interminable carcajada despectiva, sarcástoca, cruel; carcajada que me produjo escalofrío, porque yo le observé disimuladamente y vi que mi amigo estaba a punto de arrancarse, y para evitar la tragedia que se avecinaba, me levanté pretextando el largo viaje que nos esperaba. Abracé cordialmente a Manolito, besé una y otra mejilla de la hermosa cariátide y durante todo el recorrido por la divina Italia no se apagó el eco de aquella carcajada. Han pasado 35 feños¿y otra vez he vuelto a recorrer los mismos lugares y a escuchar el celestial acento italiano, y, aunque más lejano, todavía no se había extinguido el eco de aquella carcajada ni se me había borrado de la mente la efigie de la hermosa cariátide.
Sebastián MIRANDA.

viernes, 17 de febrero de 2017

DIODORO CANOREA



Diodoro Canorea Arquero nació en Cabezamesada (Toledo) el 22 de noviembre de 1922. Comenzó su vida laboral en el Banco Central en Madrid, donde conoció y contrajo matrimonio con Carmen Pagés Prieto, hija de Eduardo Pagés, empresario de Sevilla desde el año 1934.

A partir de 1959 se hace cargo de la gerencia de la plaza sevillana, cuando la Feria de Abril sólo constaba de cinco festejos. Durante 40 años y hasta el año 2000 fue el máximo responsable de los espectáculos de la Maestranza, aunque su actividad empresarial le llevo a explotar simultáneamente hasta 23 plazas en una sola temporada. Fue empresario de Madrid, Zaragoza, Córdoba, Ciudad Real, Toledo, Jaén, Cádiz, El Puerto de Santa María, Ibiza, Pozoblanco, Andújar y Écija.Falleció EL 28 de Enero de 2000 a la edad de 77 años, a consecuencia de un paro cardiaco que le sobrevino en su domicilio de Sevilla.Su hija Mercedes, a las cinco de la madrugada, alertada por la luz del salón de la casa, descubrió a su padre gravemente enfermo, sentado en un sillón y con la televisión encendida. Fue trasladado inmediatamente a la clínica del Sagrado Corazón, donde sólo pudieron certificar su muerte.

EDUARDO PAGES


Eduardo Pagés Cubiña, nacido en Barcelona en 1890, tenía tres cualidades fundamentales: la imaginación, la perspicacia y un gran sentido empresarial. Fue, entre otras cosas, revistero y escritor en el semanario taurino ‘El Miura’ en los inicios del siglo XX, firmando con el pseudónimo Don Verdades. Años más tarde también colaboró con el periódico ‘Arte Taurino’ de Madrid y en el taurino ‘Zig-Zag’ desde el 1918 al 1930, además de dar conferencias y escribir libros taurinos como “Joselito y Belmonte ¿Cuál de los dos?” en 1918 o la “República del Toreo” en el 1931, entre otros. 

Fue también apoderado y ganadero. Su aportación más importante como apoderado fue la creación del “charlotismo español” en el espectáculo cómico-taurino con grupos como “El Empastre”, “El chispa y sus botones”, “Fatigón y su tonto” y “El bombero torero”, a los que contrató en Sevilla antes y durante su etapa de empresario. Como ganadero llegó a lidiar sus toros en la Feria de Abril de 1929 la tarde del 19 de Abril.
Ya como empresario monta su primera Feria de Abril en 1933 con cuatro corridas de toros y una novillada con picadores. Es el primero en firmar exclusivas apostando por los toreros más interesantes del momento, ofreciéndoles más que nadie y contratándolos con un apretón de manos, que era su manera de estampar una firma y cerrar un acuerdo. 


Y así, en 1934, tras una periodo convulso con ganaderos y competidores, consiguió hacer reaparecer a su gran amigo Juan Belmonte, del que era un fiel partidario y al que le firmó una exclusiva de 30 corridas. A comienzos de los años 40 prolongó su contrato de arrendamiento con la Real Maestranza, ya sin límite de tiempo. Simultáneamente fue también empresario de plazas como Madrid, Santander, Salamanca y Murcia, entre otras, además de ser propietario de los de San Sebastián y Valladolid. Precisamente en el ruedo murciano, Pagés organizó por primera vez en la historia una “corrida goyesca” el 15 de septiembre de 1929; aunque el festejo resultó un rotundo fracaso, la fórmula goyesca cuajó con el paso de los años. Eduardo Pagés falleció en Sevilla, victima de una embolia, el 25 de julio de 1945.