miércoles, 7 de noviembre de 2018

FERNANDO GUITARTE, EL ABOGADO DE LOS TOREROS.


Fernando Guitarte y García de la Torre, nació en Madrid el 23 de mayo de 1895, en el seno de una familia adinerada. Dueño de una gran fortuna familiar y muy morigerado en sus gastos -hasta el fin de su vida conservó su viejo coche, un modelo antiquísimo. Amante del arte y los toros,soltero empedernido.
Estuvo fuertemente vinculado al primero como abogado del Montepío de Toreros, una asociación benéfica creada en 1909 por el torero Ricardo Torres, Bombita, a favor de aquellos matadores que resultaban heridos o que ya retirados, carecían de recursos económicos. Hacia el año 1912 se forjó una estrecha amistad entre ambos al asumir Guitarte la defensa del diestro en un sonado pleito contra la empresa que gestionaba la plaza de toros de Las Ventas, del cual se desconoce el resultado. Fue un asiduo del palco nueve de la plaza madrileña, donde se codeó con los toreros Domingo Ortega y Juan Belmonte, los escritores José María de Cossío y Ernest Hemingway y otros personajes de la vida social madrileña de entonces, como el rejoneador Carlos Pérez de Seoane, duque de Pinohermoso y los marqueses de Villabrágima y Vega de Anzo, entre otros.A principios de los años cuarenta, como gran amante que era del Madrid castizo, frecuentó la Real Gran Peña y las tertulias del Café Lyon organizadas por José María de Cossío, en las que intelectuales como Antonio Díaz-Cañabate o Eugenio d’Ors hablaban primordialmente de toros y poesía.De talante discreto, sencillo, entusiasta y generoso, Fernando Guitarte representa el arquetipo de un insólito filántropo por su compromiso con los desfavorecidos y, sobre todo, por su condición de mecenas artístico.

Los diestros Bienvenida, Belmonte y Flores firmando su ingreso en la Sociedad de Defensa, fundada por el abogado D . Fernando Quitarte

En su afán coleccionista se convirtió en un habitual de los anticuarios de la capital, llegando a reunir una extraordinaria colección artística que estuvo formada por más de setecientas obras entre pinturas, esculturas, dibujos, estampas y piezas excepcionales de porcelana, plata, vidrios, lozas, bronces, alfombras, muebles, arañas, relojes y pequeños bibelots. Se relacionó con importantes personalidades del mundo del arte como Ignacio de Zuloaga o los miembros de la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando, Luis Mosquera y el conde de Yebes que facilitaron el contacto de Guitarte con dicha institución. En 1970, animado especialmente por su amigo Mosquera y al carecer de herederos directos tras la muerte de su hermana Purificación durante la Guerra Civil, nombró a la Real Academia heredera universal de todos sus bienes, tratándose de una de las donaciones más importantes realizadas en España en los últimos tiempos. Falleció el 23 de agosto de 1978 con 83 años legó íntegramente su cuantiosa fortuna a la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando, para que ésta enriqueciera los fondos de su museo. Las más famosas donaciones histórico-artísticas, como la de la duquesa de Pastrana o la del duque de Lerma, eran de colecciones de obras de arte, y en cuanto a los legados en metálico, ninguno ha alcanzado el volumen de la herencia Guitarte, cuyo valor se estimo próximo a los mil doscientos millones de pesetas. «Tenía especial predilección por los muebles, las camas, sobre todo», recuerda uno de sus amigos, Antonio Díaz Cañabate. «También le gustaba mucho bailar y era para eso muy castizo. Dominaba a la perfección el chotis y las habaneras.»

miércoles, 31 de octubre de 2018

MANUEL DE CASTRO y PARDIÑAS (El hijo del cura)




Nadie calificarla de excepcional, aunque sí de poco corriente, el hecho de que cualquier escritor empuñe estoque y muleta, y enjaretando unos pases de mayor o menor lucimiento—que esto no afecta a la cuestión—, cuadre al toro que los recibe, y tras perfilarse como los cánones preceptúan, salga el animal muerto con su estocada hasta la cruz.
El 08 de junio de 1970 falleció en Montevideo el escritor Manuel de Castro Pardiñas, hijo de un sacerdote (Manuel de Castro Cobas) y una pianista (Soledad Pardiñas) con la que tuvo que huir a Paris al dejarla embarazada, de ahí se trasladaron a Rosario (Argentina) donde contrajeron matrimonio civil y donde nació Manuel de Castro Pardiñas. Tras una enfermedad y un traslado a Córdoba, fallece doña Soledad, al enviudar, Manuel de Castro (padre) pensó en retomar los hábitos por lo que se radicó en Chile dejando a su hijo en Villa Casilda, Santa Fe, bajo la tutela de un maestro retirado, con la indicación de decirle que su padre había muerto y que su único familiar era un tío sacerdote que residía en Chile, en espera de poder hacerse cargo de él.


Transcurridos tres años solicitó que le fuera enviado su hijo a Chile. Al llegar le pidió que lo quisiera como padre pero que lo llamase tío y lo inscribió en el Seminario Conciliar de Concepción, donde finalizó su educación formal. Al terminar su hijo los estudios, fue cura párroco y profesor de Victoria, Chile, hasta que decidió regresar a Galicia, pero durante el viaje falleció del corazón al arribar a Montevideo. Manuel de Castro (hijo), al quedar huérfano en plena adolescencia, se estableció definitivamente en Montevideo al cuidado de un tío paterno, en la situación que años más tarde describirá en su novela Oficio de vivir, publicada en 1959. La historia de su origen familiar la describió en otra de sus novelas, publicada en 1937 con el título de El padre Samuel (su vida sacra y profana evocada por un llamado su sobrino). Novela picaresca americana.
Con una afición desmedida a las corridas de toros, y con poca preparación el 15 de abril de 1941 el peruano Adolfo Rojas, «el Nene», le da la alternativa en Montevideo (más simbolica que otra cosa, pero alternativa a fin de cuentas). Y a tal honor corresponde nuestro escritor ilustre cortando la oreja bizarramente al astado de la ceremonia, tal suceso ocurrio en La Blanqueda, el campo del Parque Central, estadio de Nacional, fue escenario de corridas entre 1939 y 1941, siendo presidente Alfredo Baldomir, quien levantó las prohibiciones fue debut y casi despedida pues ya no actuaria más que en tentaderos fiestas camperas y ocasionalmente como sobresaliente. Con motivo de la muerte en 1940 del torero español Manolete, en la plaza de toros de Linares, escribió la obra poética Pregón lírico diciendo de la muerte de Manolete (1949). Publicó un ensayo sobre Goya titulado Goya y la fiesta de toros (1964).


Además de escribir una extensa obra poética, novelas y cuentos, fue periodista en La Mañana y Mundo Uruguayo de Montevideo, Ercilla de Santiago de Chile y Clarín de Buenos Aires, entre otros medios. Tuvo a su cargo la sección de crítica, de arte y literatura del diario El Pueblo. A fines de los años 1950 creó la Editorial Banda Oriental a fin de publicar sus propias obras. Falleció, como ya dijimos, a los 74 años de edad en Montevideo.
¿Dónde majeza se viera y tan regida elegancia?
¿Dónde solera tan rancia, que de Córdoba viniera?
Tez morena, sangre mora, de malva y oro vestido: Manuel Rodríguez,
¿qué ha sido de tu sangre vencedora?
¡Qué movible geometría sobre estática cintura!
Sobre arena endurecida yacen la negra montera y una rosa desvaida que la muerte le ofreciera...
(Manuel de Castro,Pregón lírico diciendo de la muerte de Manolete )

martes, 23 de octubre de 2018

MANUEL CENTENO TORERO CANTAOR



Manuel Jiménez Centeno, conocido artísticamente como MANUEL CENTENO,nació,en el popular barrio sevillano “Puerta de la Carne”, el día 11 de octubre de 1885. su madre era hermana del afamado torero sevillano José Centeno Laboise (1861 – 1910), quien lo metió en el toro, debutando como banderillero en su tierra natal (Sevilla) el día 7 de octubre de 1907. Al año siguiente, su tío José se lo llevó a México y torea el día 5 de abril su primera novillada americana. El día 18 de octubre del mismo año torea en la Real Maestranza de Sevilla con “Cuatrodedos” (Diego Prieto Barrera, 1856 – 1918) y “Morenito Chico de San Bernardo” (José Rivas Rodríguez, 188? - 1916), con tan mala fortuna que uno de los toros, “Pocaprisa”, le pegó una cornada en el pecho que estuvo a punto de morir. Sin embargo, el joven Centeno, lejos de amedrentarse, siguió en el peligroso mundo de los toros, pero, a la verdad, la suerte no estaba con él y en el 1910 tomó la decisión irrevocable de abandonar el mundo del toro para “buscarse la vida” en el no menos difícil campo flamenco en una época llena de calamidades.El propio Centeno confesaba públicamente que había aprendido a cantar escuchando fonógrafos. Era consciente que él no era un cantaor de enjundia, de pellizco, por lo que en su tarjeta de visita podía leerse: “Manuel Cantaor. Cantaor fino sin duende”. No obstante, era dueño de una voz magnífica y con buena planta, lo que le llevó a hacerse un hueco en las compañías de comedias que afloraron al máximo en el primer tercio del siglo XX. Fue un destacado cantaor de saetas, y con el tiempo pasó a ser el saetero más solicitado en los desfiles procesionales de la Semana Santa sevillana.

Manuel Centeno y su tio, el matador José Centeno.

Se le conocía como "el emperador de la saeta", y contribuyó en gran medida a la difusión del macho en la toná del Cristo, con la que se acaba en muchas ocasiones este cante. Manuel Centeno, firme y tenaz “forjador del Cante”, estuvo cantando en las compañías hasta el mismo día de su muerte, que tuvo lugar en Cartagena (Murcia) el día 14 de agosto de 1961, pocos días antes de cumplir los setenta y seis años. La muerte le sorprendió actuando en la compañía del “genial Maestro” Pepe Marchena (José Tejada Martín, 1903 – 1976) quien, por aquella época, recorría España con su espectáculo “Así canta Andalucía”. Fue el propio Marchena el que reunió un dinero para tasladar el cadáver de Centeno a Sevilla. Pero – circunstancias de la vida – su viuda, Josefa Pacheco Gascó, rogó a Marchena que, por favor, le diera el dinero recogido a ella para poder sobrevivir.


Como reconocimiento a su contribución al arte de la saeta en Sevilla el Ayuntamiento de la ciudad, junto con la emisora Cadena Cope, promovieron la colocación de la placa que hoy existe junto a la capilla de El Silencio, en la calle del mismo nombre, al cumplirse el cincuentenario de dicha cadena de radio. En ella está grabada la primera estrofa de la saeta que Manuel cantaba a la Cruz de Guía de la Hermandad de El Silencio, y que dice: "Silencio pueblo cristiano ..."


sábado, 15 de septiembre de 2018

TOROS EN CHAPULTEPEC



23 de marzo de 1905, antigua plaza de toros (de madera) de Chapultepec, lidia Manuel Pérez "Vito" el ganado de José de Atlanga, compartio cartel con Faico y Vaquerito, el publico escaso, brillaba por su ausencia. Esta plaza fue demolida en enero de 1908.Quince años después de la demolición de la plaza de toros "Chapultepec", , se la sustituyó por otro coso taurino bautizado Chapultepec "La Lidia". 
El nuevo coliseo estaba fabricado también de madera, podía albergar hasta 10,000 aficionados y se inauguró oficiosamente el 1° de enero de 1923 con las actuaciones del diestro madrileño Marcial Lalanda del Pino y del torero alcarreño Julian Sainz Martínez, "Saleri II".
Esta inauguración consistió en un festival en el que se lidiaron y estoquearon cuatro novillos a beneficio del Asilo Dauverre, y dio paso, al cabo de una semana, a la primero corrida de toros que se celebró allí, en la que hicieron el paseíllo el matador sevillano Pedro Carranza, "Algabeño II", el también hispalense José García Rodríguez, "Alcalareño", y el ya mencionado Julian Sainz Martínez, "Saleri II". El mal estado que presentaba la madera de la plaza de toros Chapultepec "Lo Lidia' motivó su desmantelamiento en 1930. En este coliseo se formó el matador Pepe Ortiz. Podemos ver una vista exterior de esta plaza en una fotografía tomada en 1920 (estaba frente al actual mercado de flores). Se sabe que en 1716 había una plaza de toros en Chapultepec y de ello queda constancia en las actas del Cabildo de la ciudad de México el 20 de julio del mismo año ahí, se hace referencia a un espectáculo organizado para el recibimiento del virrey (actas 348, 350, 354).


martes, 11 de septiembre de 2018

JOSE PASCUAL OLMOS "EL VALENCIANO"


El diestro que nos ocupa nació en Valencia el 25 de Diciembre de 1870, de padres pobres, los que, como todos, mandaron al pequeñuelo a la escuela durante los primeros años, dedicándole después al oficio de carpintero, tanto para que fuera útil a la sociedad como para que les ayudase con jornal modesto De modo que el Valenciano, con el escaso barniz que algunos años de escuela pudieran proporcionarle, se encontró a las puertas de esa época de la vida, con algunos conocimientos en el oficio de carpintero y gran dosis de entusiasmo por el arte de lidiar reses bravas, desarrollado paulatinamente por la frecuente asistencia a las capeas que en los pueblos inmediatos a la capital tienen lugar. Así es que, sin darse cuenta, el joven José llegó a los dieciocho años, y más atractivos tenia para él la fiesta nacional que el trabajo del taller; más cautivaba su atención una suerte con el capote que el trabajo en un trozo de caoba. Por entonces empezó a sobresalir entre sus compañeros, haciéndose notar por algunos aficionados que veían algo en el muchacho. 

Corría, a la sazón, el mes de octubre de 1888, fecha en la que dio inicio a una prolongada e irregular trayectoria de aprendizaje del duro oficio taurino que le llevó, al cabo de nueve años, hasta las puertas de la plaza de Madrid, en donde hizo su primer paseíllo el día 11 de marzo de 1894. Comparecía, en dicha ocasión, en calidad de subalterno de la señorita rejoneadora Matilde Vargas, con la misión de estoquear -como a la postre hizo- al novillo lidiado por esta aguerrida amazona.
Su inestable presencia en los carteles de las principales plazas españolas le impulsó a cruzar el Atlántico a finales del siglo XIX para extender su toreo por diversas plazas hispanoamericanas, donde el valor y el arte de "El Valenciano" resultaron muy apreciados. Tras triunfar durante varias temporadas en suelo americano, regresó a la Península Ibérica y consiguió anunciarse para el día 18 de octubre de 1903 en un cartel de su Valencia natal, donde recibió el doctorado en Tauromaquia de manos de su padrino, el coletudo sevillano Emilio Torres Reina (el hermano mayor de la famosa saga de los tres "Bombitas"). El toro de su alternativa pertenecía a la vacada de la señora viuda de Concha y Sierra.
Ascendido, pues, a la categoría de matador de toros, José Pascual Olmos ("El Valenciano") regresó al coliseo de la Villa y Corte el día 10 de septiembre de 1905, dispuesto a confirmar ante el severo dictamen de la primera afición del mundo la validez del título que le acreditaba como doctor en el Arte de Cúchares. Venía, a la sazón, apadrinado por el célebre espada gaditano Manuel Lara Reyes ("El Jerezano"), quien le facultó para dar lidia y muerte a estoque a un burel criado en las dehesas portuguesas de don Luis Patricio, y bautizado por el mayoral con el peregrino nombre de Suraya. Según dejaron escrito los cronistas de la época, "El Valenciano" despenó a su enemigo con una soberbia estocada que fue recibida con una clamorosa ovación por parte del respetable. A pesar de esta eficacia y pulcritud a la hora de ejecutar la suerte suprema (mucho más valorada que hogaño por los aficionados cabales de la época), José Pascual Olmos no recibió las ofertas necesarias para sostener su irregular andadura profesional en los puestos cimeros del escalafón, por lo que su carrera experimentó pronto una progresiva decadencia que le aconsejó, al cabo de algunas temporadas, abandonar el ejercicio activo del toreo para ocuparse en el desempeño de otras labores también relacionadas con el mundo del toro. Así las cosas, acabó aceptando gustoso el cargo de asesor presidencial en el coliseo de su ciudad natal, en el que se mantuvo hasta la fecha de su muerte,en su ciudad natal el 02 de junio de 1943.

jueves, 6 de septiembre de 2018

EL PRIMER CORTE DE COLETA EN LA PLAZA

Manuel Martinez

Aquella tarde del 6 de septiembre de 1917 la vieja plaza de toros de Madrid se convirtió en un auténtico circo, la Charlotada celebrada antes de la novillada programada pareció continuar durante el festejo, donde el palco presidencial también quiso participar como protagonista. Se anunciaron cuatro novillos de don Andrés Sánchez para dos novilleros desconocidos y con muy poco bagaje profesional, Díaz Domínguez y el valenciano Manuel Martínez Solaz "Tigre de Ruzafa", acompañando a ambos en el paseíllo como sobresaliente Lorenzo Ariza "Manzanito". 

Después de las risas provocadas por el espectáculo cómico y leyendo los nombres de los actuantes, la afición madrileña no tenía ninguna fe en que aquella tarde se viera en el ruedo algo serio. Los novillos de la divisa salmantina, de gran trapío y cuajo, tuvieron un comportamiento seco y bravo, no resultando nada fácil estar delante de ellos, y menos dos toreros cuyo oficio se limitaba a unas pocas novilladas.

Momento de la cogida de Manuel Martinez

En el primero fue cogido "Tigre de Ruzafa" cuando entraba a matar después de una faena donde sufrió más de un revolcón y donde dejó constancia de su falta de conocimientos para hacerse cargo de la lidia de un novillo como el que le tocó en suerte.
Fue entonces cuando Díaz Domínguez se quedó como único espada y después de haber pasaportado el segundo con más pena que gloria, en el novillo lidiado en tercer lugar fue corneado cuando intentaba rematar con el estoque una valiente labor muletera que tuvo algún eco en los tendidos, que hasta el momento no habían tocado ni una sola palma a los toreros
Con los dos alternantes en la enfermería era el turno de "Manzanito", a quien el público había tomado como una parte más de la Charlotada coreando con olés de guasa el quite que el sobresaliente había hecho en el segundo toro.
Dispuesto "Manzanito" a recibir al que cerraba plaza, comenzaron varios aficionados y novilleros a saltar al ruedo pidiendo a la presidencia venia para torear el novillo que quedaba.
El presidente, incapaz de respetar el turno del sobresaliente, concedió permiso a "Llavero", un novillero de los que saltó al ruedo, para que se hiciera cargo de la lidia del astado. "Manzanito", hundido por la decisión presidencial pero haciendo gala del orgullo torero que le había llevado a vestirse de luces aquella tarde, salió al tercio, tiro la montera y el capote al suelo e hizo que un banderillero le cortara la coleta con la navaja que un operario de la plaza les dejó para la ocasión.
El público tomó aún más a broma el gesto del torero derrotado, que aquel día entró en la historia de la tauromaquia no por su faena sino por ser el primer sobresaliente que se cortaba la coleta en la plaza, sin ni siquiera haber actuado con la muleta en el festejo.

"Fuera de combate los dos diestros, pidieron permiso para estoquear el cuarto novillo Lagartija, Jumillano, Chico de Madrid y Llavero, alcanzando éste la venia presidencial, que ocasionó la protesta del sobresaliente Manzanito, á quien en justicia correspondía matar el novillo. Manzanito, entre el regocijo del publico, se cortó la coleta, perdiendo con ello el toreo bufo una de sus más grandes figuras. Llavero mató pronto al de Sánchez, El banderillero Sotito bregó muy bien."
("Toros y Toreros" año II núm.80 sep.11,1917)

domingo, 2 de septiembre de 2018

SATURNINO JURADO "EL PANISTA"

Hoy no cuento una historia, hoy quiero que me la cuenten ustedes. Saturnino Jurado Huesca se apodó "El Panista", pero no porque fuese afín al partido político, no porque vistiese de pana, se apodo el panista porque era panadero al igual que en sus comienzos lo fue Rodolfo Rodriguez "El pana"...dero. La afición sus hijos (tuvo cinco) no saben de donde le vino porque era anterior a la formación de la familia, de soltero. Sus hijos desconocen esta etapa de la vida de su padre, no aciertan a saber si su padre se doctoro en la categoria maxima o por el contrario se quedo en novillero (que será lo más probable) si saben lo que saben de la carrera de su padre que es lo siguiente: que llego a torear en la antigua plaza de toros de Tacuba, vistalegre y mixcoac, en el toreo de la condesa. 


Hoy quiero que ustedes, alguno de ustedes sabrá algo, completen este puzzle. Uno de sus hijos es amigo y tiene la inquietud de saber, de completar, de cerrar el circulo. 

Los datos que yo tengo de Saturnino son los de la fecha de nacimiento, deceso y lugar de nacimiento: Saturnino Jurado Huesca nació en México, Pachuca (Hidalgo) en el barrio del arbolito el 29/11/1917, falleció en Ciudad de México el 13/01/2013. 

 Agradezco de antemano a todo aquel que pueda aportar un poco de luz para completar la historia.

sábado, 1 de septiembre de 2018

FRANCISCO CODES MUSULEN "EL MELONES"


En Gea de Albarracín, provincia de Teruel, nació el 24 de Diciembre del año de 1872. Sus padres, José y Bienvenida, trasladaron su residencia a Madrid cuando Francisco contaba pocos meses de edad, por lo que él se considera como hijo de Madrid. Desde que tuvo capacidad para ello se dedicó a trabajar en los mataderos de esta corte; pero él, que sus aspiraciones eran otras, en cuantas ocasiones se le presentaban se marchaba, con otros jóvenes de su edad, a los tentaderos capeas para hacer el aprendizaje del arte, que ha inmortalizado los nombres de Corchao, Pinto, Sevilla y otros.


Las vicisitudes porque tuvo que pasar antes de ver realizadas sus esperanzas, de calarse el castoreño y calzar las monas en plazas de toros, fueron innumerables, como por regla general sucede a todos los que a la lidia de reses bravas se dedican, por la escasez de medios que en ellos abundan, y de aquí que resultaría ocioso hacer mención de sus primeros pasos en el toreo, por ser moneda corriente y ya de todos conocida. También contribuyó algo a esto el haber tenido que acudir al servicio de las armas, donde llegó a desempeñar el cargo de cabo de gastadores en el Regimiento de Cuenca, obteniendo en él, por sus merecimientos, el grado de sargento.


Por fin, en 18 de Febrero de 1893, tuvo la satisfacción de ver figurar su nombre en los carteles de la plaza de Madrid, y desde esta época rara es la corrida de novillos en que como picador no ha tomado parte, y en todas ellas ha sabido captarse las simpatías del público por sus buenas maneras pegando a los toros, su voluntad y valentía. 


Posteriormente figuró en la cuadrilla del matador de toros Juan Ruiz Lagartija, toreando a sus órdenes, hasta que este diestro se quedó imposibilitado a consecuencia de la herida que en Valladolid sufrió el 26 de Julio de 1896.Toreó a las órdenes de los malogrados diestros Fabrilo y Lesaca; de Mazzantini, Reverte, Rafael Molina, Vicente Pastor y El Gallo. Tomó su apodo de otro picador más antiguo llamado Paco Gutiérrez “Melones”, en 1916 fue vocal del montepío de toreros, fue cuñado de “Lagartijo Chico”,murió en Córdoba a consecuencia de una congestión el 17 de marzo de 1919.


martes, 28 de agosto de 2018

RAFAEL LOSADA.


Rafael Losada había nacido en Córdoba en 1887, muy joven emigro a la capital de España donde se hizo aprendiz en una barbería. Motivado por sus inquietudes taurinas y sin preparación alguna mas que la de aficionado practico ocasional y financiado por el dueño de la barbería, que le regalo su traje de luces se presento en la plaza de Tetuán de las Victorias donde con mas afición que preparacion le dio algunos pases a su primero y quedo completamente desnudo en su segundo.

Entendiendo que necesitaba más preparación optó por intervenir y participar en cuantos eventos se produjesen por los pueblos de la zona siendo contratado para una capea el 09 de octubre en la localidad madrileña de Villanueva de Cañadas en una plaza hecha de carretas donde hubo de vérselas con un novillo morucho al que lidio como pudo y al entrar a matar fue empitonado por el bajo vientre. Llevado de urgencia al hospital de Madrid donde falleció a los veintiocho años de edad,varios días después.
Rafael era una persona muy querida y por ello se abrió una suscripción popular en la barbería en la que trabajaba para sufragar los gastos de su sepelio. Alguien propuso decírselo a Vicente Pastor para que colaborase y al enterarse corrió con todos los gastos del entierro, devolviéndole a los suscriptores las cantidades aportadas. Gesto muy encomiable el de Vicente Pastor pues de nada conocía al finado

sábado, 18 de agosto de 2018

VALERIO MERINO "EL TIGRE"


El picador cordobés Valerio Merino Ramírez “El Tigre”, nacido en Córdoba en 1929 el 15 de abril de 1956, sufrió  la caída del caballo fracturándose la base del cráneo en una novillada en la que actuaron Manuel Ávila, Juan Jiménez “El Tigre” y Manuel Cadenas Torres con toros de Díaz Tregallo y que se celebró en la antigua plaza de toros de los tejares en Córdoba.
Durante la lidia del tercer novillo sufrió una caída al descubierto el picador. Valerio Merino Ramírez, “El Tigre”, de veintisiete años, de Córdoba. Trasladado a la enfermería, se le apreció una herida contusa en la región occipital y fractura de la base del cráneo. Le asistió el doctor Ortiz Clot, quien calificó su estado de gravísimo. El párroco de San Nicolás de la Villa, reverendo don Casimiro Pedrajas López, administró al herido los últimos sacramentos. Hasta las diez de la noche permaneció en la enfermería, y después fue trasladado al hospital provincial, donde se le practicaron diversas transfusiones de sangre. Para que su familia no se enterase de que iba a actuar, entró en la Plaza de paisano y se vistió de luces en una dependencia. Durante varios meses pidió al empresario que lo contratara. Era huérfano de padres. Estaba empleado en la compañía eléctrica y dependían de él dos hermanos  pequeños. Falleció el lunes 16 de abril de 1956.

La foto recoge el momento en que las asistencias recogen al picador mortalmente herido