miércoles, 19 de abril de 2017

DOMINGO RUIZ SANCHEZ "REVERTILLO"


Nacido en Zaragoza el 4 de junio de 1897, estaba casado con Florinda Sánchez Pellicer, natural de Borja, localidad en la que tuvieron casa y donde residieron varios años. El 18 de junio de 1916 inició su carrera como novillero, en el Coso de la Misericordia de la capital aragonesa, obteniendo un gran triunfo que se repitió otras tardes. Sorprendía su habilidad con el estoque que le permitía redondear sus faenas. En septiembre de ese mismo año efectuó su presentación con picadores, alternando con Ricardo Anlló Nacional, pero las dificultades del ganado impidieron su lucimiento y, lo que es más grave, llegó a escuchar los tres avisos con uno de los novillos. El 16 de Junio de 1916 toreó una novillada en Zaragoza al respecto de esto decia el revistero de "Toros y toreros": "Revertillo resultó peor que los anteriores; su entilo es tan basto como su tipo, y acostumbrado á las capeas, sus lances tienen ese marcado sabor á cosa taurina de pueblo. Así toreó y así muleteó, y aprovechando su aventajada estatura y la pequeñez del animal, le metió un formidable, estoconazo que pulverizó al torete. También hubo ovación, vuelta, y como á los otros anteriores, se pidió la oreja; pero el presidente no la concedió á nadie y el buen pueblo insultó al usía." El fracaso le afectó profundamente y, a partir de ese momento, no volvió a mostrar aquellas dotes que habían hecho concebir tantas esperanzas. Poco después, una grave enfermedad que le mantuvo alejado de los ruedos una larga temporada truncó su carrera. No obstante, siguió vinculado a la fiesta, formando parte de la cuadrilla de Morenito de Zaragoza, destacando en la brega, como peón inteligente y habilidoso, siempre oportuno con el capote.Falleció el 12 de diciembre de 1948. 

En la foto convaleciente por la cogida de un toro de Alaiza en la plaza de Haro el 29 de junio de 1920.

jueves, 13 de abril de 2017

JOSE POSADA


El Sr.Francisco Posada, fue lo que antes llamaban "caballero en plaza" y ahora rejoneador, tuvo exito y vivio bien más el infortunio se cebó en el y se arruinó. Siendo padre de familia numerosa lo colocaron como guarda mayor en una finca donde Belmonte y sus amigos se habian empeñado a ir a torear a la luz de la luna, muchas veces hizo oidos sordos el Sr.Posada.Tuvo seis hijos varones, los seis toreros.En 1907 Faustino, su hijo, pereció en Sanlucar de Barrameda a causa de una cornada que le propinó un novillo de Miura, seis años mas tarde,el 5 de Diciembre de 1913, a las 10 de la mañana, Pepe, su hermano, fallecia con dieciocho años a causa de una enfermedad que habia traido consigo desde Montevideo,hacia tres años, donde habia ido acompañando como principiante y banderillero a su hermano Francisco,matador de toros ,falleció rodeado de su madre y hermanos cuando se le presentaba un brillante porvenir. Honda tristeza la de esta madre que vió como en seis años morian dos de sus hijos toreros.

Entierro de Pepe Posada

JOSE ALVAREZ "EL TELLO"

 
José Álvarez “El Tello” o “Tello” Torero Sevillano de mucho valor y poca técnica, si el valor es necesario para la lidia de reses bravas, menester es también acompañarle con algo de arte y hallarse en posesión de las reglas que el arte encierra; estando ayuno por completo de esto, es imposible conseguir el éxito apetecido. Tello debutó en Madrid el 8 de Marzo de 1914. Fue el Tello un torero valentísimo, de un arrojo que las cornadas no hicieron disminuir en ningún caso, con haber sido tantas y tan graves las sufridas,aún así cruzó el charco y tomó la alternativa de la mano de "El Gordito" hijo el 06 de Enero de 1913 en Merida, Yucatan (México) con toros de Sinkehuel en corrida mano a mano, alternativa a la que renunciaria a su regreso a España.Entre la tremenda serie de sangrientos percances padecidos en su carrera, la cogida que sufrió en Málaga el año 1914, gravísima, puede decirse que reportó al desventurado lidiador el trágico fruto de la invalidez. En efecto, después de una larga lucha con la muerte, José Álvarez pudo volver a los ruedos, pero de antemano vencido, pues sus energías habían quedado para siempre segadas por el brutal, contratiempo. 
Toro que le propinó a "El Tello" una tremenda cornada en el pecho en Málaga en 1914


En Sevilla, consiguió disfrutar de un buen cartel, merecido ciertamente por los buenos ánimos con que siempre demostraba la lucha con los toros. El 27 de Enero de 1932 dejó de existir en Sevilla “el Tello”, retirado desde hacía años, por el agotamiento físico a que prematuramente le redujo su desgracia, de la profesión que cosechara más dolores que provecho, fue un novillero, de ahí no pasó, muy castigado por los toros. Dos años antes de morir José Gómez Ortega “Joselito” fue a visitarlo a su casa para que le ayudase a organizar un festejo taurino en su beneficio pues estaba “El Tello” en la ruina, “Joselito” se compadeció de él y le ayudó dando0le dos duros diarios, dos años después la prematura muerte de “Joselito” sorprendió a todos y especialmente a “El Tello” que quedó huérfano de mentor y financiero. “El Tello” murió en la más absoluta de las miserias.
 
 

miércoles, 12 de abril de 2017

FAUSTINO POSADA CARNERENO


Faustino Posada (no Posadas como decían los carteles), nació en Sevilla el 9 de Noviembre de 1884, siendo bautizado en la parroquia de Santa Ana, situada en el populoso barrio de Triana. Fueron sus padres Francisco Posada González y Ángela Carnerero Fernández. Desde niño fueron sus aficiones las faenas de acoso y derribo de reses; a los trece años de edad derribó la primera vaca llamando la atención de cuantos lo presenciaron. Sus aficiones taurinas nacieron, según dicen, de la pregunta siguiente, que lo hizo el tan popular como simpático matador de toros Antonio Reverte Jiménez: «Chiquillo; ¿tú no quieres ser torero?» Don Carlos Cárles le regaló un becerro de tres años, que toreó y mató de una superior estocada en la escuela taurina de Sevilla, demostrando ser una esperanza del arte. En 1902 toreó en Zufre con Antonio Pazos; en el mismo ano alternó en Alcalá de Guadaira con Francisco Martín Vázquez. , en 1902 se presentó en Sevilla, alternando con Pulguita y Campitos, no estuvo afortunado. En 1903 alternó con los mejores novilleros de su época. En 1904 toreó seis corridas en Badajoz y en las Islas Terceras. En 1905 ingresó como banderillero en la cuadrilla de Bonarillo; con éste marchó a Lima en calidad de sobresaliente de espada, en donde alternó con matadores de novillos. A su regreso a la Península reapareció en la capital andaluza el 3 de Junio de 1906, alcanzando un éxito tan justo como ruidoso.

SU DEBUT EN MADRID Sin venir precedido de esa aureola que tanto perjudica, algunas veces, a los principiantes, debutó en Madrid el 14 de Junio de 1906. Se lidiaron tres novillos de Adalid y otros tres de Halcón, por las cuadrillas de Julio Gómez (Relampaguito). Rufino San Vicente (Chiquito de Begoña) y Faustino Posada. Mató Faustino el tercer novillo, «Cabrito,» de Halcón, cárdeno, de un superior volapié, siendo ovacionado; y el sexto, «Espantavivos,» de Adalid, negro, de un pinchazo y una estocada. Con la muleta, en su primero, estuvo cerca y con buen estilo; dos veces que tuvo al toro igualado, se lo quitó un banderillero; igualó por tercera vez, y entró recto y despacio, sepultando el estoque en lo alto hasta las cintas. Vestía Faustino Posada terno color de café con adornos de oro.

sus COGIDAS Tuvo varias. Una en Sevilla y otra en Huelva. En Madrid, el 8 de Julio del mismo año 1906, el toro «Bravio,» de Olea, negro zaino, al entrarle a matar corto y despacio, le infirió una gravísima herida en el pecho, que tardó en curar mucho tiempo.

ÚLTIMA CORRIDA EN MADRID Tuvo lugar el día 11 de Agosto del año 1907, alternando con Corchaíto y Relampaguito, matando reses del Duque de Veragua. Mató los toros «Judío,» cárdeno, y «Bailador,» sardo bragado. Posada brindó la muerte del sexto toro a los del tendido 7, y toreó con deseos de ganar palmas, procurando hacerse con el toro, al que después de uno cambiado, tres altos y uno con la derecha, atizó un pinchazo en hueso, hallándose el toro algo sesgado en la valla del 4 y junto á un caballo muerto, saliendo despedido el estoque. Frente al 7 volvió a entrar con fe y desde corto, dejando otro pinchazo en lo duro y volviendo a escaparse el arma, El veragüeño, después de este último alarde, fue a morir junto a la barrera del 1, siendo el diestro sacado en hombros. Vestía traje violeta y oro.

LA ÚLTIMA COGIDA Se lidiaban en Sanlúcar de Barrameda (Cádiz) el día 18 de Agosto del año 1907, seis novillos de la ganadería de D Eduardo Miura, por las cuadrillas de Faustino Posada y Alfonso Muñoz Corchaíto. El primer novillo se llamó «Agujeto» y era berrendo en negro; tomó cuatro varas. En el último tercio, después de un lúcido trasteo de muleta, y cuando el diestro se hallaba con la franela liada y el brazo armado en dirección al morrillo, volvió la cabeza hacia el tendido para brindar la muerte a los espectadores. El toro, al advertir el movimiento de la muleta, arrancó de improviso, llegando con la cabeza al cuerpo del infortunado matador. El cuerno resbaló por el calzón y la chaquetilla y fue á hundirse en la garganta del espada. Posada se llevó ambas manos al cuello, de donde salía la sangre a borbotones. Conducido a la enfermería, expidieron el siguiente:
PARTE FACULTATIVO Durante la lidia del primer toro ha ingresado en esta enfermería el diestro Faustino Posada con una herida de diez centímetros en la región infrahiodea, con desgarramiento de los tejidos en distintas direcciones, teniendo perforada la tráquea. El herido sufre frecuentes colapsos. Su estado es muy grave. —Doctor López Ballesteros. La postración del herido se acentuó por momentos. La ciencia se declaró inútil y al herido se le administraron los Santos Sacramentos. El desventurado Faustino falleció á las doce y cuarto de la madrugada del día 20 en la enfermería de la plaza de toros. En la misma noche fue embalsamado el cadáver, siendo trasladado á Sevilla, recibiendo cristiana sepultura en el cementerio de San Fernando de dicha población. La llegada del cadáver fue una verdadera manifestación de duelo. Faustino había trabajado buen número de novilladas y pensaba tomar la alternativa al final de temporada.


Cogida en Sanlúcar de Barrameda, de Faustino Posadas, foto tomada 6 horas antes de su muerte, el que está a su izquierda con sombrero es su padre, a los pies los médicos Dr. José López Ballesteros, y Sr. Amoronis

jueves, 6 de abril de 2017

MANUEL DIAZ MADRUGON “LAVI” “HABANERO”


Hijo de Manuel Diaz Cantoral “Lavi”nació en Cádiz en 1835 y murió en México en 1908 Cossío no le reconoce el apodo que hemos visto en algún cartel gaditano. Era bajito de estatura, aunque muy fino en su forma de torear. Llevó en su cuadrilla a Rafael Guerra Guerrita, en sus primeros tiempos, cuando se hacía llamar Llaverito, y con él a Manene y al Mojino. Murió en México.

JUAN JOSE GARCIA CORRAL "JUAN JOSE"


Nació en La Fuente de San Esteban (Salamanca) el 22 de junio de 1952. Movido de su mucha y temprana afición, con tan solo quince años de edad se enfundó su primer terno de luces. Tuvo lugar este debut en la pequeña localidad segoviana de Coca, el día 14 de agosto de 1967. Deseoso de llegar cuanto antes al escalafón superior, el día 14 de enero de 1968 se anunció por vez primera en un festejo que, celebrado en las arenas alicantinas de Orihuela, contaba ya con el concurso de los varilargueros. Pero sólo intervino en novilladas picadas durante la mitad de dicha temporada, ya que su meteórica carrera le permitió tomar la alternativa a mediados de aquel mismo año. 


En efecto, el día 11 de agosto de 1968 hizo el paseíllo en la plaza de Manzanares (Ciudad Real), donde su padrino, el coletudo segoviano Andrés Hernando García, le cedió los trastos con los que había de dar lidia y muerte a estoque a un toro que atendía a la voz de Hullero. A guisa de testigo, completaba el cartel de aquella tarde el estoqueador madrileño Gabriel de la Casa Pazos.
Un año después, manteniendo su velocísima progresión, compareció ante la afición de la Villa y Corte para demostrar en la primera plaza del mundo la validez de su doctorado en tauromaquia. Corría el día 17 de mayo de 1969, fecha en la que Juan José García Corral hizo el paseíllo flanqueado por su padrino, el genial espada salmantino Santiago Martín Sánchez ("El Viti"), y por el malogrado torero gaditano Francisco Rivera Pérez ("Paquirri"), que había sido convocado en calidad de testigo. Entre los tres despacharon un encierro marcado con el hierro de Galache. 


El 7 de julio de 1971, a causa de un accidente de circulación a la altura de Aranda de Duero, viniendo de Pamplona, sufrió graves problemas en la vista, siendo operado varias veces por el oftalmólogo Marín Enciso en el Sanatorio de Toreros de Madrid. Este fue el final de su carrera para convertirse en una primera figura. Reapareció en la plaza de toros de Haro el 1 de agosto de 1971 en un mano a mano con Sebastián Palomo Linares , con toros de la ganadería Román Sorando. Al primero le cortó las dos orejas, y al que cerraba plaza las dos orejas y rabo. Posteriormente, a pesar de estar mermado de la visión, protagonizó importantes faenas en plazas de la importancia de Madrid o Salamanca, donde varias veces fue triunfador de la feria. Actualmente es el director de la Escuela de Tauromaquia de Salamanca.

HELIODORO CORDENTE "DORITO"



Heliodoro Cordente “Dorito”, vino al mundo el 20 de Diciembre de 1948 porque su madre era maestra de unas peculiares escuelas, y en Fuentes, ingresó a los 11 años en el Seminario de Uclés”. Lució el traje de luces por vez primera el 8 de mayo de 1966 en Huesca, con tanto éxito, que toreó varias novilladas sin picadores por Aragón y Navarra. El 28 de agosto de ese año obtuvo la Oreja de Plata que la Peña Taurina Conquense concedió al triunfador de la novillada de la Feria conquense. Fue su presentación en la tierra que le vio nacer, alternando con el rejoneador Francisco Mancebo y los novilleros Juan Antonio de la Cruz, Gitanillo de Cuenca y Juan Antonio Aguado. Los festejos se fueron sucediendo y el 1 de junio de 1967, fiesta de la Virgen de la Luz, se estrenó el pasodoble que le compuso Rufino Martínez Ramírez durante la novillada en la que actuaron José Pérez “Pelucho”, Antonio de la Cruz, Gitanillo de Cuenca, Dorito y Miguel García “Miguelín II” (el primer torero cojo de la historia). Esta es la letra del pasodoble que le dedicó Rufino Martínez:
En tierras de gran Castila,
cuna noble del artista,
es “Dorito” el gran maestro
torero con garbo en toda la lidia.
Son sus lances colosales,
de temple y corazón de hidalguía,
conquense por suerte y valiente,
“as” de la torería.



Su última actuación en Cuenca fue el 19 de agosto de 1973 lidiando un novillo de Francisco Andreu en la desencajonada, alternando con Joselito de Jaén que lidió otro. Su última actuación de luces fue en El Herrumblar. Durante su etapa como novillero sin caballos, desde 1966 hasta 1973, en la que alternó con El Curi, Curro Fuentes, El Estudiante, Gitanillo de Cuenca, y hasta con Manolo Montoliú (Manuel Bonichón) toreó más de cuarenta festejos, dedicándose durante muchos años a actuar como director de lidia en numerosos festejos en la provincia, dando sus últimos pases en Altarejos en 2008. Pudo debutar con picadores, pero la llamada al Servicio Militar truncó su carrera novilleril. Fue uno de los fundadores de la Escuela Taurina de Cuenca y le apasionó compartir con aspirantes y maletillas tantas tardes en plazas de carros y talanqueras.


 Heliodoro Cordente Martínez fue bibliotecario en el Colegio Universitario “Cardenal Gil de Albornoz” en el que además hizo la Licenciatura de Humanidades especialidad de Geografía e Historia. Heliodoro, que buscó la gloria por los alberos en su juventud, realizó sus mejores faenas en los ruedos literarios, donde se dedicó a investigar desde su burladero de la biblioteca del Patronato Universitario Gil de Albornoz, temas históricos relacionados con Cuenca y su provincia, así como la toponimia de sus pueblos. Su amor y pasión por la historia de Cuenca le llevaron a publicar una quincena de libros entre los que destacan “La Cuenca marginada del Siglo XVI”, “Toponimia Conquense” y el gran Volumen de 580 páginas sobre Historia de La Tauromaquia Conquense. Todo un compendio taurino conquense desde 1500 a 2000, que editó la Diputación Provincial de Cuenca. Estos son algunos de los títulos de sus libros, que demuestran su pasión por la historia conquense. Falleció tras una larga y penosa enfermedad en Cuenca, el 23 de julio de 2013.

TOMAS MAZZANTINI Y EGUIA


En la segunda mitad del siglo XIX, época de las más brillantes en la historia de la tauromaquia, todas las cuadrillas contaban con un artista que, más hábil y seguro por sus conocimientos o facultades, era el designado con el calificativo de peón de confianza, el que resultaba de gran eficacia para el matador y de poderoso auxiliar de sus compañeros durante el curso de la lidia. Estos peones de confianza eran los que, metiendo oportunamente su capote, cortaban el viaje de las reses en las arrancadas de peligro: los que las corrían por derecho a una sola mano; los que las quebrantaban el poder sin destrozarlas; los que las cambiaban de terreno, sacándolas de las querencias cuando así convenía para el mejor orden de la lidia, y los que, autorizados por el jefe, intervenían en quites y practicaban suertes de adorno, como saltos y quiebros, animadores del espectáculo. 

Estos lidiadores eran estimadísimos de la afición y de sus jefes, los que apreciaban su gran valía. —Me han cortado una pierna—«decía el gran Rafael Molina cuando se retiró de la profesión su notabilísimo subalterno Mariano Antón, uno de los más hábiles peones de brega de su tiempo. Juan Molina, en la citada cuadrilla; Pablo Herráiz, en la de "Frascuelo"; Francisco Sánchez, en la de su primo "Currito"; Manuel Sánchez, en la de su hermano "Cara-Ancha", Remigio Frutos, al lado de Ángel Pastor; Diego Prieto, con "el Gallo", y Tomás, con su hermano Luis Mazzantini, fueron, entre otros, eficaces auxiliares de sus jefes en la lucha con aquellos temibles astados que se criaban en la sierra colmenareña y en los feraces prados del Jarama y Guadalquivir. Al último de los peones citados, a Tomás Mazzantini y Eguia, vamos a dedicar en el día de hoy nuestro recuerdo. Vio la luz en la simpática población alavesa de Llodio el 21 de diciembre de 1862. Cursó con aprovechamiento la primera y segunda enseñanza, y estimulado por la decisión de su hermano Luis, abrazó la profesión del toreo, ensayando sus aptitudes en las capeas de los pueblos madrileños de la Ribera de Tajuña durante el otoño de 1881 y todo el año de 1882, especializándose en el toreo de capa, que cultivo con gran cariño. 

Vistió por primera vez el traje de luces, uno bastante usad que compró a Tomás Parrondo, "el Manchao", en una ciudad castellana, tal vez Palencia o Zamora a la que fue dicho año de 1882 con el espada novillero Angel Villar, "Villarillo". Hizo su presentación en Madrid, como banderillero, a las órdenes de Joaquín Sanz, "Punteret", en la novillada del 25 de febrero de 1883, pareando con uno y medio al cuarteo al toro "Quintano", retinto, de la vacada navarra de Carriquiri. Con el "Manchao" y "Villarillo" toreó dos corridas en Tarazona, a mediados de agosto del citado año1, teniendo la satisfacción de que su trabajo fuese muy aplaudido y de que el cronista de la fiesta escribiese habían sido lo mejor de las corridas las labores con ia capa y banderillas realizadas por el joven Tomás Mazzantini. Su afición, valentía y grandes deseos de agradar fueron muy estimados por los espadas novilleros, que solicitaron con interés la colaboración del joven alavés, quien toreó en Levante y Baleares con Gabriel López, "Mateíto", en la "última década del mes de agosto, escuchando palmas. E! bautismo de sangre lo recibió el 17 de septiembre, en Tomelloso, a cuya Plaza fue con el espada "Villarillo". Al pretender quebrar a cuerpo limpio —suerte que había ya realizado con fortuna— al toro .'Bandolero", cárdeno, de don Higinio Flores, fue cogido y revolcado, sufriendo leves contusiones en la cabeza y brazo derecho. Por cierto, que el corresponsal de un periódico madrileño escribió que el novel diestro había salido con una muñeca rota, una oreja arrancada y una herida en la sien derecha. Nada más que esto. Dos días después de esta cogida estuvo a punto de sufrir un percance gordo, ajeno a la lidia. Para ir de Chinchón a Ciempozuelos, él y el también banderillero Ramón Marqués alquilaron un cochecito-jardinera tirado por una mula. En el camino, y muy próximo al punto de destino, se asustó el animal, emprendiendo vertiginosa carrera, sin que el conductor pudiera frenarla; los diestros se arrojaron del carruaje, causándose sólo algunas erosiones, mientras que al chocar con un edificio quedó muerta la muía, deshecho el coche y moribundo el conductor. 

Con Felipe García fue a torear en Consuegra, Toledo) el 22 de septiembre, siendo muy aplaudido y obsequiado por las hijas del alcalde, a las que había brindado unas suertes. Antes de esta fecha, el 5 de agosto, toreó nuevamente en Madrid, haciéndolo por vez primera a las órdenes de su hermano. Formando pareja con Felipe Aragón, Minuto", pareó muy bien al cuarteo y relance al toro "Cabrero", retinto, de Bertólez A este toro lo quebró a cuerpo limpio a la salida del chiquero, siendo muy aplaudido por el público y la crítica, que elogió su labor escribiendo —con la concisión entonces acostumbrada—: "Mal los banderilleros, excepto Tomás." Nuevamente fue ovacionado en la corrida siguiente, 12 de agosto, al efectuar repetidamente el quiebro con el toro 'Tejón", retinto, de Félix Gómez. Como se apreciará, el joven lidiador iba siguiendo con aprovechamiento el curso de la profesión elegida, siendo muy apreciado su concurso v toreando ininterrumpidamente; hasta que a fin de aquel otoño su hermano Luis le incluyó en el personal de cuadrilla que había de acompañarle en su contrato de Montevideo durante el invierno de 1883-84. La primera actuación de Tomás en aquella Plaza uruguaya tuvo lugar el 2 de diciembre, pareando al quinto bicho con tal habilidad y valentía que escuchó una prolongada ovación, escribiendo el cronista: 'Tomás clavó un par de los requetebuenos, que valió al chico muchas palmas." En el toro siguiente, al ayudar al espada "Mateíto", que preparaba al animal para la muerte, se vio alcanzado y prendido por la faja. Tomás no perdió la serenidad, forcejeó y logró desprenderse sin sufrir daño alguno. Por su intrepidez fue también revolcado por el toro lidiado en séptimo lugar, escuchando muchas palmas y felicitaciones del público. De vuelta en España toreó con diversos espadas, banderilleando toros por vez primera en Madrid el 20 de julio de 1884. Este día formó a las órdenes de Diego Prieto, "Cuatro Dedos", v de pareja con él, "Aragonés ' y "Currinche", pareó los toros "Diablillo" y "Rabicano", negros, de Surga, siendo muy aplaudido, especialmente en el segundo de los toros citados, al que, llegando con valentía a la cara, clavó dos estupendos pares de rehiletes. 

Los espectadores le obsequiaron con tabaco para fumar una temporada. El siguiente año de 1885 ya toreó asiduamente incorporado a la cuadrilla de su hermano Luis, ensayó sus aptitudes de matador de novillos y como tal se presentó en Madrid el 8 de diciembre, estoqueando con decisión y buen ante dos toros de don Juan Moreno, de Arcos de la Frontera. El segundo de dichos toros lo brindó a su hermano, y lo mató de una buena estocada. Cumplió bien en la brega, y el cronista hizo constar que el trabajo de Tomás había sido lo único digno de loa. Continuó su labor como banderillero y estoqueo algunas novilladas más, pero con buen acuerdo desistió luego de su manejo del estoque, dedicándose a las banderillas, y sobre todo a la brega, en la que alcanzó justo renombre. El formidable crítico taurino don José Sánchez de Neira, escritor nada propenso a entusiasmos proclamó en reseñas de las corridas de 1897 que Tomás Mazzantini era un "gran torero" , al que vio poner el más difícil par de banderillas colocado desde los antiguos tiempos del "Regatero" y que no había subalterno que se le pusiera delante. Así fue en realidad; superó en la brega a todos Tomás Mazzantini el año de su retirada del toreo los de su clase, incluyendo a Juan Molina, hermano buen peón como Tomás, pero menos fino y elegante. Retirado del toreo al propio tiempo que su hermano, en 1905, residió algún tiempo en Madrid donde apodero la ganadería D. Eduardo Alea (antes Villamarta) y murió en el Puerto de Santa María (Cádiz) el 26 de octubre de 1919.