sábado, 25 de marzo de 2017

PEPETE EL HUEVERO


Manuel Rodríguez Suárez, «Pepete», hijo de aquel otro «Pepete» —José Rodríguez Davies—, muerto por un toro de Zalduendo en la Plaza de Fitero, se apodó «Pepete Chico» para distinguirse de su hermano Juan José, que usó el mismo alias de su padre cuando actuaba de novillero. Había nacido en San Fernando el 24 de junio de 1897. Sólo tenía dos años cuando murió su padre, y desde pequeño sintió la afición a los toros por respirar el ambiente taurino en todos los rincones de su casa. En mayo de 1914 mató por primera vez un novillo de Salas en su patria chica. La prueba fue satisfactoria y "Pepete Chico" continuó actuando en festejos durante los años 1915 y 16, siendo en Chiclana donde viste por primera vez el traje de luces, alternando con «Chanito II» y «Monda de Chiclana» en la lidia de reses de Castrillón. En 1917 se marchó a América y actuó de novillero en varios Estados, consiguiendo un gran cartel en Colombia, donde le llamaban «Pepete el huevero». 

En 1922 le da la alternativa en la Plaza de Mérida, de Yucatán, el matador de toros español Manuel Navarro, de Brenes, obteniendo un gran triunfo. El 22 de septiembre del mismo año torea la corrida de Covadonga, alternando con Manuel Navarro, Mamiel Muñoz, «Andaluz» y Joaquín Casañes en la lidia de ocho toros de don José Vinadé; «Pepete» tumbó a sus enemigos de sendas estocadas y fue sacado en hombros. El cartel conseguido en Colombia le abrió las puertas de la Plaza de toros de la capital de México, donde actuó en varias corridas, alternando con las figuras aztecas y las españolas que cruzaban el «charco». Merece citársela destacada actuación que tuvo en México en 1925, alternando con «Chicuelo» y Juan Espinosa, «Armillita», en la corrida celebrada en beneficio de «Chicuelo» Hay que tener en cuenta que «Pepete» sufrió un grave percance al arrojarse a tierra desde un barco porque no le permitían desembarcar; esto ocurría en 1920, y quedó visiblemente cojo, por lo que su carrera artística tiene doble mérito. La vida de «Pepete» fue muy poco ordenada, por lo que se vio varias veces arruinado. Una de ellas regresó a España, y en San Fernando se organizó una corrida en su beneficio, el 12 de junio de 1927; en ella tomaron parte Leopoldo Blanco, Juanito Ezpeleta y José Jiménez, «Rebujina», con novillos don Francisco Chica.
El beneficiado, con visible cojera, mató un novillo con buen estilo, pero el resultado económico fué lamentable. Al poco tiempo desaparece «Pepete» de España y reaparece en Mérida, de Yucatán, obteniendo un señalado triunfo al consumar un volapié con un pañuelo a un toro de don Chuchú Pérez, la tarde que «Chanito» le dio la alternativa al novillero colombiano Octavió Chavarriaga, «Varita», el 4 de marzo de 1928. Vuelve a torear en Barranquilla el 15 de abril de 1928 en una corrida e su beneficio, alternando con Belmonte de Málaga y Padilla y obteniendo por unanimidad la medalla de oro que se otorgaba al espada que tuviese mejor actuación. Tuvo varios percances en su vida taurina, siendo el más grave el que sufrió toreando con José Paradas en Mérida en 1922. Recibió dos cornadas, una en el muslo y otra en el pecho, de tal gravedad, que el juez ordenó la suspensión del espectáculo por encontrarse el diestro en estado agónico. 


Chicuelo.Pepete y Armillita
La última vez que se vistió de torero fue el 21 de abril de 1939, en Bogotá, alternando con Juan Silveti y «Morenito de Zaragoza», en la lidia de reses de Mondoñedo. Por su temeraria forma de torear con el capote era considerado por la crítica de Colombia como el sucesor de Belmonte, hasta el punto de que a sus verónicas le llamaban «belmontinas». Con la muleta fue un torero sobrio y con el estoque rayó a gran altura. Dedicó sus actividades a empresario con poca fortuna, y agotado física y económicamente, regresó a España, colocándose de guarda nocturno en el Hotel Continental, de Cádiz. A causa de su desordenada vida tuvo cuatro enfermedades, que las sobrellevaba sin hacer cama, hasta que, vencido por completo, ingresó en un hospital, donde falleció dos días después, el 28 de diciembre de 1949.

viernes, 24 de marzo de 2017

DOS TOREROS DE PESO


Fue Mazzantini hombre de elevada estatura y de gran corpulencia, y ésta aumentó considerablemente en sus últimos años de ejercicio profesional, debido a la crasitud que fue adquiriendo. Y Emilio Torrés «Bombita» hubo de alejarse de los ruedos antes con antes a causa de su creciente obesidad. Los dos torearon mano a mano en Barcelona el día 24 de septiembre del año1903, al estoquear seis toros de la ganadería de Otaolaurruchi, y en la revista de tal corrida, publicada por un periódico de la localidad, aparecieron los versos siguientes:
Y la gente hacia cálculos,
al ver diestros tan obesos,
no del peso de los toros,
sino del de los toreros.

"NINO" VILAPLANA


Conoci a Manolo Vilaplana "Nino" Vilaplana alla por 1997, más o menos un año despues de la muerte de mi padre con el que Vilaplana habia iniciado un negocio que quedó inconcluso, me llamó y me explicó, mi padre se habia comprometido a legalizarle y darle de alta una ganaderia nueva, asumí lo que por el fallecimiento de mi padre no se habia podido concluir y un año despues Manolo tenia su ganaderia funcionando, lamentablemente le duro poco el gusto porque dos años despues, o sea, a los tres de estrenarse como ganadero, tuvo que sacrificar toda la ganaderia por un brote de tuberculosis. 


Manolo era un tipo simpatico y muy desconfiado, quizas debido a los "palos" que la vida le habia dado, se vino desde muy joven de Alicante a Chiclana donde se establecio con su hermano Agustin e iniciaron un negocio de chatarra y desguace.Agustin, el mayor fue novillero con picadores, se anunciaba como "El Chiclanero" y Manolo le siguio los pasos debutando con pìcadores en 1961, este año y los dos o tres siguientes Manolo se mantuvo muy activo en Cadiz, San Fernando y el resto de la provincia alternando muchas veces con Adolfo Avila "El Paquiro" Efrain Giron y hasta Manuel Diaz "El Cordobès" , retirandose al poco tiempo. Hace muchos años que no sé de él, mi recuerdo desde aqui para él.


AGUSTIN GARCIA "AGUSTINILLO"



Nació en Monteagudo (Murcia) el 28 de agosto de 1928. Su vida taurina estuvo estrechamente ligada a Barcelona, pues en ella debutó de luces en la plaza de Las Arenas en el mes de junio de 1945, también fue en esta plaza donde actuó por primera vez en una novillada picada el 1 de noviembre de 1950 y en el mismo escenario se doctoró en tauromaquia el día 1 de noviembre de 1952, siendo su padrino Rafael Lorente y el testigo Manuel Navarro, el toro de la ceremonia pertenecía al vacada de don José Luis Osborne, se llamó “Separador” era negro listón y lucía el número 50. Tras la alternativa no volvió a vestirse de luces hasta el 3 de diciembre de 1955 en Barcelona. Aprendió el oficio de carpintero. Su vida taurina estuvo ligada siempre a Barcelona. Asesor de la plaza Monumental de Barcelona.

viernes, 17 de marzo de 2017

JUAN MONTENEGRO


Navegando por la hemeroteca de la Biblioteca Nacional, me encontré con estas dos noticias que fueron más que suficientes para avivar mi curiosidad: 

Grazalema, 24, 25, 26y 27 Agosto de 1916. "Con cuatro llenos hasta el tejado, se ha inaugurado la nueva plaza de toros, celebrándose en los días 24, 25, 26 y 27 cuatro corridas de novillos, actuando en ella de único matador Juan Montenegro; el ganado lidiado pertenecía a la vacada de D. F. Correas, que resultaron grandes y bravísimos. Montenegro ha estado sencillamente colosal, siendo cada tarde un señalado triunfo; con el capote toreó por verónicas valientemente; con la muleta hizo faenas ceñidísimas, dando pases superiores de cabeza a rabo que el público coreó con olés. Colocó varios pares de banderillas con las manos atadas, y las ovaciones se sucedían; con el estoque atacó siempre en corto y por derecho y dio soberbias estocadas que se premiaron con grandes ovaciones, cortando orejas y rabos; al final de cada corrida fue sacado en hombros vitoreándole el público.—PEPE LEONISIO" 

JEREZ 5 Agosto. 1917 “Con una buena entrada debutó en esta plaza la cuadrilla cómico-taurina compuesta por Charlot, Levitón y su botón. En el primer novillo, y al pretender lancearlo, salieron arrollados los tres artistas apoderándose dj éstos un pánico cerval, negándose a seguir toreando. Por espacio de media hora quedó interrumpida la lidia, y en vista de esto el novillero local Juan Montenegro se ofreció a despachar los seis bichos. El público se dividió y empezó el escándalo, que por momentos aumentaba, y Montenegro requirió los trastos y despachó al novillo de una gran estocada. El público invadió el redondel pretendiendo aporrear a los lidiadores, a los cuales defendió la Guardia municipal. Charlot, Levitón y su botón ingresaron en la cárcel para cumplir quincena. El público se estacionó delante de la Presidencia; pidiendo le devolviesen el dinero, y como la empresa tardó más tiempo del debido en dar solución al asunto, en medio de una gritería ensordecedora empezó a destrozar las barreras, contrabarreras, delanteras de balcón, tendidos, palcos, y todo cuanto encontraban a mano. Pronto llegó la Guardia civil y se restableció el orden. Por acuerdo de la empresa se le devolvió al público la mitad del importe de la localidad.” 



¿Quién era este Juan Montenegro? No pude averiguar mucho solo que estuvo en candelero como novillero 4 o 5 años actuando en plazas de relevancia como Madrid y puebleando mucho, que dejo el oro por la plata, que nació en mi pueblo, Jerez de la Frontera ,que alternaba sus festejos con el puesto de conserje de la plaza de toros de las arenas en Barcelona, su compañera (la noticia si la denomina) María Álvarez falleció de una enfermedad el 06 de Diciembre de 1929 siendo ella una persona muy querida por la afición debido a compartir con Montenegro las tareas de conserje de la plaza de toros. Dos años después falleció en Jerez de la Frontera donde acudió buscando alivio Juan Montenegro, el 17 de Diciembre de 1931 de una grave enfermedad el 9 de Octubre de ese mismo año (meses antes) intervino de Director de lidia en una novillada y el año anterior, del que es la foto que ilustra este escrito, actuó como sobresaliente, la prensa de la época decía de la foto que Juan Montenegro había inventado un lance nuevo.

miércoles, 15 de marzo de 2017

EL TORERO Y LA ACTRIZ



Durante mucho tiempo fue costumbre, tanto de compañías artísticas como de figuras individuales, lo que llamaban “hacer la América”. Aquellas giras eran una prueba de fuego para la gente del mundo del espectáculo. 

En 1887 —coincidentemente con Mazzantini—arriba a la Habana acompañada por varias jaulas repletas de pájaros y otros animales, un curioso ataúd de palo de rosa y una nutrida corte de unos treinta actores, la Divina, Sarah Bernhardt, la reina francesa del escenario. Mazzantini,quien no logra llenar las plazas, ya que los lugareños siguen prefiriendo las bullangueras peleas de gallos, va a verla varias veces al Gran Teatro Tacón; ella le devuelve el cumplido en una corrida, vestida con un postizo atuendo manchego, y el pastel queda servido. Manuel Henríquez Lagarde en La estampa «El matador y la diva», dada a conocer por La Jiribilla, hurga en lo sucedido: Mazzantini (...) abrió la puerta de su habitación en el hotel Inglaterra y encontró al mozo con una carta en la mano. La carta decía: «Señor M. las palabras suyas del sábado en mi camerino me parecieron insuficientes». Fue a verla al hotel Petit, en la Chorrera, donde ella estaba hospedada. Pasaron el día pescando y cazando juntos y cuando el sol empezó a hundirse más allá de la desembocadura del río Almendarcs ella lo invitó a subir a su habitación en el último piso. A él le sorprendió la cantidad de animales sueltos en el cuarto. Ella empezó a desvestirse y él le vio en su flaco estómago una marca de quemaduras de la que se hablaba. Desnuda toda se acostó en el ataúd que estaba al lado de la cama y le extendió los brazos (...). Cuando su cuerpo estuvo encima del de ella, ella le dijo en francés: — Ves, esto es el cosmos, el amor, todas las cosas grandes, una simple línea, un imperceptible límite entre la vida y la muerte. Y él, aterrado, empezó a besarla, entre gritos de guaca ­ mayos y rugidos de tigre... hasta que el sol estuvo casi de rodillas a sus pies y él le enterró la espada hasta la mano. El toro se sentó en el ruedo con el mango de la espada en el lomo. Estuvo como mirando hacia el palco quince y luego rodó por tierra, sin una gota de sangre en la boca.” 

La noticia de un posible romance entre el torero y la diva se esparció con rapidez por toda la capital y llegó hasta Europa. Los dos se hospedaron en el hotel Inglaterra y Mazzantini hasta olvidó su principal objetivo en la capital. Sus presentaciones posteriores al encuentro con Bernhardt dejaron que desear y muchos reconocieron que otros toreros, también de gira por La Habana, opacaron la brillantez de Mazzantini. Entre la actriz francesa y el mataor —doce años menor que ella— en esta mismísima plaza surgió ese volcánico encanto que desde la época de los antiguos propicia el travieso Cupido, y que tuvo por campo de batalla al Hotel Inglaterra.
Pero eso no le importó mucho al torero. Hasta en las páginas de la revista francesa Le Figaro apareció la crónica acerca de la corrida a puerta cerrada que Mazzantini le regaló a la actriz e incluso se llegó a hablar de fastuosos regalos. Según la tradición, alguna de sus actuaciones no recibió del público habanero el aplauso que ella exigía, ocasión en la cual habría acuñado la frase “indios con levita”. ¿Cuánto hay de cierto en toda esta historia? Nunca los dos protagonistas del supuesto romance dieron por cierto los rumores. Sin embargo, sus frecuentes paseos y fiestas dicen mucho. Para nadie era un secreto la enorme afición de Mazzantini por las mujeres. La Bernhardt no se quedaba detrás y sus múltiples romances con hombres famosos llenaban cuartillas en la prensa de la época. La gran interrogante es si el encuentro habanero de 1886 tuvo luego una segunda parte.

  http://epoca2.lajiribilla.cu/2002/n86_diciembre/2030_86.html

EL NIÑO DE LA BROCHA



José Boixader I Españó, "El niño de la Brocha” debe su apodo a su profesión pues era pintor de brocha gorda, nació en Vic el 24 de marzo de 1908, debutó sin picadores en su pueblo natal el 20 de mayo de 1928, dos años más tarde, a finales de 1930 debutó con caballos en Barcelona, con novillos de Nemesio Villarroel, logrando un gran éxito. Estuvo bien y gracias a ello, diez días más tarde, repitió a la misma plaza, la Monumental. El día de Corpus Christi, de 1930. El Niño de la Brocha participó en la Monumental en una de las corridas más surrealista que jamás se habían visto. El 19 de junio participó con Cantimplas y Vicente Hong, este último torero chino y hasta la época el único. 

Hong, de hecho, había crecido en México y comenzó a torear por los países de habla hispana, especialmente Honduras y Perú, así como en México. El cronista del periódico La Voz escribió,” Poco público, el torero oriental vuelve a hacer el paseíllo con la ropa típica de su país, a pesar de las reticencias de sus compañeros, que en principio se negaban a participar en la payasada. El público silbaba el atrevimiento del mandarín, quien recapacita y se viste de torero para el evento.. El segundo novillo le correspondía al Niño de la Brocha, pero, a pesar de eso, Vicente Hong hacerle decidir algunos quites arruinandole la actuación, el chino hace el indio. Tras una faena valiente, al entrar a matar, el "Niño de la Brocha" se hirió con su propio estoque en una pierna siendo llevado a la enfermería. Cantimplas mata al toro con tres pinchazos y una chalequera (protestas)”. 

El 9 de julio de 1931, toreó en la vieja plaza de Madrid, donde triunfó, compartiendo cartel con "Cantimplas" y "Perete". En 7 de julio de 1933 actuó en la actual Plaza de Las Ventas, con novillos de Atanasio Fernández. 25 de agosto de 1941 realizó la última actuación de su carrera, acompañado por el famoso Mario Cabré y el valenciano Jaime Marco "El Choni". Después de 13 años y una vez retirado, fue empresario de corridas de toros en las plazas catalanas de Figueres, Olot, Girona y Vic. En la tarde del 25 de marzo de 1961 la Plaza de toros de Vic se despide de la afición en su última actuación en un festival, alternando con Agustín García Muñoz "Agustinillo" (catalán Matador de Sant Boi de Llobregat), Enrique Molina y Alfonso Merino. Falleció en Vic en 1987 a los 78 años .