viernes, 31 de enero de 2014

MANUEL GONZALEZ CABELLO "MANOLO GONZALEZ"



Matador de toros , nacido en Sevilla el 7 de diciembre de 1929, y muerto en su lugar de origen el 25 de diciembre de 1987. Era primo del lidiador hispalense Alfredo Jiménez Cabello, al que prestó no poca ayuda en sus comienzos como novillero. Su temprana afición a los toros pronto se orientó hacia el ejercicio profesional del toreo, para desembocar en la Real Maestranza de Caballería de Sevilla el día 1 de julio de 1945, fecha en la lidió su primera novillada asistida por el concurso de los varilargueros. Dio así comienzo oficial a una interesante andadura novilleril, cuyos triunfos pronto le condujeron al redondel de la mismísima plaza Monumental de Las Ventas (Madrid), en la que hizo su primer paseíllo el día 4 de agosto de 1946. Aquella tarde se anunciaban en el coso de la Villa y Corte seis novillos marcados con el hierro de don José María Soto, que habían de ser lidiados y muertos a estoque por el susodicho Manuel González Cabello, acompañado por los jóvenes novilleros Gabriel Pericás y Antonio Caro. 

 Tras curtirse en el aprendizaje del toreo durante otras dos temporadas circunscritas al escalafón novilleril, el día 27 de mayo de 1948 volvió a hacer el paseíllo a través del albero de la plaza hispalense, dispuesto a ganar la borla de doctor en tauromaquia. Se presentó en aquella señalada ocasión apadrinado por el genial coletudo sevillano José Luis Vázquez Garcés ("Pepe Luis Vázquez"), quien, bajo la atenta mirada del diestro albaceteño Manuel Navarro Salido, que hacía las veces de testigo, le facultó para muletear y despachar a estoque a un toro perteneciente a la ganadería de don Clemente Tassara, que atendía a la voz de Bailarín. La confirmación de este acceso al gremio de los toreros alternativados se verificó en la plaza Monumental de Las Ventas el día 3 de junio de aquella temporada de 1948. 

En dicha ocasión, fue padrino de Manuel González Cabello el célebre espada madrileño -aunque nacido en Caracas- Antonio Mejías Jiménez ("Antonio Bienvenida"); el cual, en presencia del arriba mencionado "Pepe Luis Vázquez" -que oficiaba ahora de testigo-, le cedió al joven matador los trastos con los que había de dar lidia y muerte a estoque al toro Lucifer, que había pastado en las dehesas de don Graciliano Pérez-Tabernero. A partir de entonces, Manuel González Cabello emprendió una bonita carrera taurina por los principales cosos de España e Hispanoamérica, carrera cuya corta duración dejó un espléndido recuerdo en la memoria de los buenos aficionados (especialmente, de los que disfrutan con la variedad, destreza, arte y elegancia de los lances de capa, parcela en la que Manolo González sobresalió de manera admirable). 

Si a ello se añade que la gracia andaluza que adornaba su toreo venía siempre respaldada por un sereno valor y una disposición de ánimo poco frecuentes en los llamados "toreros de arte", resulta fácil comprender el fastidio que, entre los aficionados cabales, causó su temprana retirada del ejercicio activo del toreo. Y es que se dio la extraña circunstancia de que Manuel González Cabello decidiera alejarse de los ruedos cuando estaba en su mejor momento, sin que ninguna seria adversidad le empujara a cortarse la coleta. Llevaba, en efecto, tan sólo cuatro años de alternativa, cuando en 1952 se despidió de la afición española, para retirarse en la siguiente campaña, en la que sólo intervino en tres festejos en el extranjero. 

Se dedicó, entonces, a varios negocios relacionados con el mundo del toro, hasta que la añoranza de los éxitos de antaño le obligó a vestirse otra vez de luces. Corría, a la sazón, el año de 1960, en el transcurso del cual volvió a ejercer como matador de toros Manuel González Cabello, para retirarse definitivamente en la siguiente campaña. Su última actuación tuvo lugar el día 23 de julio de 1961 en las arenas de la Ciudad Condal, donde compartió cartel con el espada salmantino Santiago Martín Sánchez ("El Viti"), y otorgó la alternativa al joven torero vallisoletano Manuel Blázquez Jiménez. Sin embargo, no se cortó la coleta para desvincularse por completo del planeta de los toros; antes bien, compró a los hermanos Núñez la ganadería de don Juan Gallardo y se convirtió en criador de reses bravas, bajo el nombre de Manolo González y González Sánchez-Dalp. Además, probó fortuna como apoderado de jóvenes toreros. Falleció en Sevilla el día de Navidad de 1985, a causa de un derrame cerebral.

miércoles, 29 de enero de 2014

JOSE MARIA MARTORELL NAVAS


Matador de toros español, nacido en Córdoba el 24 de mayo de 1929, y muerto en su ciudad natal el 21 de mayo de 1995. Después de haber comparecido el 29 de junio de 1948, en calidad de novillero, en la plaza Monumental de Las Ventas (Madrid), tomó la alternativa en las arenas del ruedo cordobés un 26 de mayo de 1949, donde lidió y estoqueó al toro llamado Pato, perteneciente a la ganadería de don Juan Guardiola Soto, que le había sido cedido por su padrino, el diestro madrileño Agustín Parra Dueñas (“Parrita”) en presencia de Antonio Caro, que actuó de testigo en aquel trance. Al año siguiente, el día 16 de abril, confirmó su grado de matador de toros en la plaza Monumental de Las Ventas (Madrid), donde lidió y dio muerte a estoque al toro Tontero, del hierro de don Ignacio Sánchez, cedido por Rafael Vega de los Reyes (“Gitanillo de Triana”), que en aquella ocasión le apadrinaba, en presencia de Rafael Ortega Domínguez, que hacía las veces de testigo. Tras una corta carrera taurina que, vestido de oro, sólo prolongó durante ocho años, se cortó la coleta en 1957.

sábado, 25 de enero de 2014

EL ENTIERRO DE GAONA 21.05.1975



El miércoles, 21 de mayo, el cielo de México estaba encapotado con gruesos nubarrones, que de tiempo en tiempo dejaban manar una mansa llovizna. El ambiente, húmedo y gris, propicio para recordar los versos de Verlaine, "Llora el cielo sobre la ciudad, como llora sobre mi corazón", fue el marco adecuado para que a las cinco de la tarde, en el panteón de Dolores, se diera cristiana sepultura a los restos mortales de Rodolfo Gaona, el más famoso de los toreros mejicanos de todos los tiempos. El tiempo inclemente restó asistencia, pero no excusó la ausencia de la mayoría de los toreros jóvenes de México, en particular de alguno que gozó de las mayores simpatías por parte del ilustre lidiador desaparecido. También se comentó con acritud la ausencia de una representación oficial, porque Rodolfo Gaona fue un mexicano que dio lustre y brillo al nombre de su país, más allá de sus fronteras, con mayor eficacia que muchos diplomáticos. Por otra parte, no se compagina el hecho de haberle honrado en vida, dando su nombre a una avenida de la capital mejicana.Si estuvieron fueron  las viejas glorias de la torería mejicana y una de la española. Entre aquéllas, Chucho Solórzano, Luis Castro "El Soldado", Heriberto Garcia, David Liceaga, Andrés Blando, Alfonso Ramírez "El Calesero". Joselito Huerta, Manuel Gutiérrez "El Espartero" y con la representación española, el genial torero gitano Joaquín Rodriguez "Cagancho". Tampoco faltaron a la cita Mario Moreno "Cantiflas" y la plana mayor de la Casa Pedro Domecq, de México, siempre ligada a la Fiesta nacional . En la capilla ardiente, una simpática presencia, la de María Conesa, una madrileña que en la primera década del siglo en que vivimos enloquecía al "todo México " de su época, con su garbo y su picardía, sobre el tablado frívolo del desaparecido teatro principal. Los triunfos de María en aquellos años venturosos corrían parejos con los que en los ruedos lograba Rodolfo Gaona "El Califa de León", con su dibujada elegancia en el toreo de capa y de muleta y su arte excepciónal de gran banderillero. Pero si en el entierro de Gaona faltó la despreocupada torería joven, si no hubo una representación oficial, sí estuvo, en cambio, ante su tumba, el pueblo de México, dejando sentir su presencia cuando una mujer de edad madura y humilde vestimenta pronunció unas cuantas emotivas frases para pedir 'que no hubiera lágrimas, sino pañuelos al aire, como en sus tardes de gloria, para decir adiós al maestro".  La oración fúnebre, bella e inspirada, la pronunció el periodista Roque Armando Sosa Ferreiro, gaonista de la Vieja Guardia. Entre otras cosas dijo: «Rodolfo Gaona es un símbolo insustituible de la torería mexicana. En él se fundieron las virtudes de nuestros ancestros, indios y españoles. Mestizo medular, mejicanismo en su carne, en su sangre y en su espíritu, fue siempre indio y español, con acendrada y fervorosa devoción a México y España". Y terminó: "Ayer las campanas de León tocaban a gloria por los éxitos del torero." 

EDUARDO ORDOÑEZ ACOSTA

Eduardo Ordoñez Acosta,primo segundo de los Ordoñez, hijo de un primo del niño de la Palma, Presidente de la Federación de Escuelas taurinas Andaluzas y Director de la Escuela Taurina de Jerez de la Frontera.Tomo la alternativa en Olvera ya mayor, puesto que para ser Director de Escuela Taurina debia ser matador y el cambió el traje de oro por el de plata en su juventud..Nació en Arriate (Málaga) el 19 de Marzo de 1944,se presentó en Las Ventas de novillero el 15-3-1964. Tenía buen estilo y prometía mucho , como hemos indicado tomó una alternativa simbólica por necesidad del cargo que ostenta en Olvera (Cádiz) el 26 de Agosto de 2.001 en un festejo organizado por la propia escuela de tauromaquia siendo su padrino Francisco Ruíz Miguel y testigo el Director Técnico de la misma escuela, Antonio Lozano,con reses de Nuñez del Cuvillo, fue aplaudido y le cortó las orejas a su segundo.

El 17 de Marzo del presente 2014, recibo el siguiente correo a modo de aclaración firmado por Victoria Ordoñez, el cual reproduzco en su integridad:

"Buenas noches despues de ver la ficha de Eduardo ordoñez deben de hacer modificaciones la corrida la organizo la Asociacion cultural taurina de Jerez Ajoba. No se tomo la alternativa por necesidad del cargo ya qu el reglamento andaluz de escuelas contempla qu se puede ser director de escuelas habiendo toreado 25 novilladas con picadores y esa condicion la tenia eduardo ordoñez"

Atentamente,
victoria Ordóñez

viernes, 24 de enero de 2014

José González Lucas PEPE DOMINGUIN




Cuando se nace en una familia en la que el padre ha roto el cerco del hambre con sus pases de torero, de torero mítico, hay un elevado tanto por ciento de posibilidades de que el vástago continúe en el oficio. Pepe Dominguín, , hijo de Domingo y hermano de Domingo y Luis Miguel, empezó a ir a los toros a los tres años. Un entorno especialmente diseñado para convertirse en matador de toros y, más tarde, en apoderado taurino. Pepe Dominguín, el hermano del medio, a caballo entre la aureola de intelectual comunista y maldito de Domingo y el triunfador Luis Miguel, que acompañaba a Franco en sus cacerías para que le contara los chistes que circulaban sobre el dictador. 
Pepe Dominguin y su primera esposa.

Hubo de pasar algún tiempo para que Pepe Dominguín, ya torero, descubriera que dar pases no era la única dimensión de su vida. "Desde pequeño, mi aspiración, como la de mis hermanos, era seguir en el medio. Había que intentarlo, ver si había condiciones o no". A los nueve años empezó a torear, o a jugar a los toros, que entonces era lo mismo, bajo el aliento de su padre y a escondidas de su madre. O sea, la aventura total, el ideal de proyectar locuras perfectamente posibles. "Tengo recuerdos muy vivos de toreros míticos, como El Gallo, Belmonte o Marcial Lalanda". La guerra civil supuso además "un paréntesis en nuestros estudios, que nos refugió aún más en el toro, fue la afirmación de que queríamos ser toreros. Nos acercó de nuevo al campo, al terrón, a la aldea de Quismondo (Toledo), en la que nació mi padre. Porque más que herencia torera, en la que no creo, lo que tengo son raíces campesinas. Mi padre fue primero labrador, mi abuelo era guarda en Quismondo". Una larga trayectoria vital hasta descubrir, en los años sesenta, que necesitaba expresarse con la pintura y explicar los orígenes de su dinastía, y publicó Mi gente. 

Desde 1939 a 1944, Pepe Dominguín cubrió la etapa de novillero hasta tomar la alternativa en Madrid. Tuvo ocasión de torear con Manolete y Ordoñez, además de compartir el cartel con sus hermanos Domingo y Luis Miguel en varias ocasiones. Pero al casarse con la actriz María Rosa Salgado -de la que luego se divorció-, Pepe Dominguín tomó una decisión que había madurado dolorosamente en él: la retirada. "Si sabes que una mujer te quiere, y eres consciente del peligro del toro, tienes que poner tu grano de arena... Es falsa esa idea de que la mujer no debe influir en que el matador de toros se retire: a menudo éste sigue por razones económicas". Pepe Dominguín se había casado antes con una peruana, que murió en su segundo parto, una desgracia que le desgarró a sus 28 años. "A los tres años de matrimonio había desaparecido todo: la segunda niña murió dos años después de mi mujer, y nuestra primera hija, enferma de meningitis, sólo me duró hasta los 15 años". El dolor hizo que tuviera que dejar de torear durante un par de meses. Luego, ese sol que sale casi todos los días le ayudó a seguir. Y al contraer su segundo matrimonio decidió cambiar la muleta por los negocios. El capote, por el contrario, no lo ha dejado nunca. "Todavía cuando puedo, en algun tentadero, doy algunos pases; es algo que no puedes olvidar, lo necesito". Su envergadura física de hombre alto, de facciones labradas, de hermosas arrugas, adquirió en Pepe Dominguín un tinte decadente, cierto aire de torero clásico. 

Y para hacer honor a la leyenda -o para que la leyenda aprenda de él-, el ex torero fué un hombre sentimental, ardiente y enamoradizo. "Como Bradomín, aunque no tan católico". Ni tan feo. Y ciertamente cariñoso -y exquisito- cuando habla de sus hermanos, los triunfadores. "El suicidio de Domingo fue una sorpresa, pero entiendo su decisión de arriba abajo, porque era un hombre sensible al que le dolía la humanidad, y por tanto, más vulnerable". Tras el divorcio de su segunda esposa se casó de nuevo, aunque este tercer matrimonio no fué su única pasión amorosa. Tuvo seis hijos, y hay quien dice que tuvo con las mujeres un éxito menos nutrido pero más efectivo que su hermano Luis Miguel. "No sé qué significa tener éxito con las mujeres. Éxito, en todo caso, es elegir la que te gusta, la que te va y la que te dure; lo otro, lo que a veces se considera éxito, son muchos pequeños fracasos". Autor de varios libros, el más conocido, "Mi gente", donde habla de los secretos e interioridades, sugerentes y sugestivos, de la gran familia del toro. Otra obra suya, "Rojo y oro", es claro exponente de su color ideológico, santo y seña del movimiento que combatió los desmanes de la última dictadura en España.

RAFAEL LLORENTE


Con un estilo clásico propio de la escuela castellana, tenía el privilegio de haber recibido la alternativa de manos de Manuel Rodríguez Manolete. Sin embargo, tuvo que ganarse el respeto de los aficionados a base de una entrega y un valor fuera de lo normal, anunciándose con las ganaderías más duras de la época. A los 84 años de edad, el matador de toros Rafael Llorente falleció en el Hospital Ramón y Cajal de Madrid donde estaba ingresado tras haber sido operado de una dolencia cardiaca. Nacido en el madrileño pueblo de Barajas en 1924, 

Rafael era nieto del ganadero Gumersindo Llorente, persona clave en su decisión de ser torero, pues le inculcó a muy temprana edad la afición a los toros en contacto directo con ellos en el campo. A los 18 años se enfundó por primera vez el traje de luces en San Sebastián de los Reyes y un año después, el 19 de marzo de 1943, se presentó en Las Ventas en una tarde desafortunada en la que fue cogido al hacer un quite antes de enfrentarse su primer novillo. Su regreso a la plaza de toros de Madrid, en 1944, también fue accidentado, pero esta vez, los corneados fueron sus compañeros Jesús Guerra y Manuel Navarro, teniendo que lidiar en solitario los seis astados preparados en corrales. 

Hermano del novillero Angel Llorente, Rafael tomó la alternativa en la Monumental de Barcelona el 30 de agosto de 1944 con Manuel Rodríguez Manolete como padrino y en presencia como testigo del mexicano Carlos Arruza frente a astados de Carlos Núñez. Se doctoró con el toro de nombre Fastidioso y cortó una oreja del último de la tarde. No tardó en confirmar la alternativa en Madrid. Lo hizo el 20 de septiembre de ese mismo año, con toros de Villamarta. Como padrino actuó El Estudiante completando el cartel Pepe Luis Vázquez además de la rejoneadora Conchita Cintrón. En la temporada de 1946, Rafael Llorente toreó 16 corridas de toros, destacando el triunfo obtenido en Madrid el 6 de octubre, donde cortó cuatro orejas, lo que hizo que los contratos aumentasen la siguiente temporada. El 30 de noviembre de 1947 sufrió una grave cornada en Barcelona y desde entones, sus actuaciones fueron descendiendo hasta su retirada pocos años después. Rafael Llorente, torero, nació en Barajas (Madrid) el 24 de octubre de 1924 y falleció en Madrid el 8 de junio de 2009.

miércoles, 22 de enero de 2014

Benigno Aguado de Castro


Matador de toros , nacido en Alcobendas (Madrid) el 16 de enero de 1925. se aficionó gracias a las tertulias taurinas que se convocaban en la sastrería de su tío, el célebre Sastre de Cazorla, en donde el joven Benigno ejerció de dependiente antes de decidirse a vestirse de luces. Animado por los taurinos que concurrían a dichas tertulias, Benigno Aguado se enfundó su primer terno de luces el día 14 de septiembre de 1942, en la pequeña localidad abulense de Navalperal de Pinares; pero, a pesar del ambiente taurino en que se desenvolvía, no consiguió los apoyos necesarios para que su nombre figurase en carteles de mayor proyección, lo que le condenó a foguearse por pequeñas plazas provincianas en las que su toreo pasaba inadvertido. Sin embargo, no desaprovechó la primera ocasión que le invitaba a darse a conocer en una plaza verdaderamente importante. 

En efecto, a finales de la temporada de 1943 consiguió un importante triunfo en una novillada que se celebró en las arenas de Zaragoza, lo que le permitió afrontar la campaña de 1944 en los puestos cimeros del escalafón novilleril. Así las cosas, durante aquel año intervino en treinta y cinco festejos, a pesar de que una grave cogida (sufrida en Bilbao, el día 8 de mayo) le tuvo apartado de los ruedos durante varias semanas. Con todo, aunque su nombre adquirió una resonancia que había de propiciar su doctorado en la campaña siguiente, cometió el error de no prodigarse en el ruedo de la Villa Corte, cuyas arenas sólo pisó el día 26 de octubre de 1944, en el transcurso de un festival. Tomó la mencionada alternativa el día 2 de abril de 1945, en las arenas de la Ciudad Condal, apadrinado por el matador madrileño José Mejías Jiménez ("Pepe Bienvenida"); el cual, bajo la atenta mirada del coletudo mejicano Carlos Ruiz Camino ("Carlos Arruza"), que comparecía en calidad de testigo, le cedió los trastos con los que había de acometer la lidia y muerte del toro Ignorante, marcado con el hierro de doña Carmen de Federico. También pudo dar fe del doctorado de Benigno Aguado de Castro el caballero rejoneador luso Simão da Veiga, que había encabezado el paseíllo de aquel festejo. Mes y medio después, Benigno Aguado compareció en la plaza Monumental de Las Ventas, dispuesto a confirmar ante sus paisanos las condiciones que le facultaban como doctor en tauromaquia. Corría, a la sazón, el día 15 de mayo de 1945, fecha en la que compartió cartel con el espada complutense Luis Gómez Calleja ("El Estudiante"), que hacía las veces de padrino, y con el matador sevillano José Martín-Vázquez Bazán ("Pepe -o Pepín- Martín Vázquez"), que atestiguó esta confirmación. Se jugó aquella tarde un encierro que había pastado en las dehesas de Buendía. 
Foto de 1947,junto a las grandes comediantes Argentinas Iris Marga y Faust Rocha.

 A partir de entonces, la suerte fue contraria a Benigno Aguado, un matador de toros que acusó como pocos el paso de novillero al escalafón superior. Durante aquella campaña de 1945 sólo firmó seis ajustes, y tres en la de 1946, para acabar toreando tan sólo dos corridas en la temporada siguiente. Remontó algo el vuelo en la campaña de 1949, en la que hizo el paseíllo en ocho ocasiones (aunque casi todas ellas en suelo portugués), para volver a firmar tan sólo dos contratos en 1949. Consciente de su decadencia, renunció a su doctorado y se propuso volver a iniciar su andadura torera en calidad de novillero, sin renunciar ahora a los compromisos con la plaza de Madrid, prueba ineludible para todo aquel que aspire a ser figura del toreo. Y, en efecto, a título de novillero volvió a hacer el paseíllo a través de la arena de la plaza Monumental de Las Ventas, el día 2 de abril de 1950. Pero ya no atesoraba la pujanza que le había adornado durante sus años mozos, y poco a poco fue quedando relegado por la afición, hasta que se cortó definitivamente la coleta.

FERNANDO GAGO SUAREZ

Célebre banderillero español, nacido en Sevilla el 5 de noviembre de 1907. Era hermano de otro afamado rehiletero de la primera mitad del siglo XX, Andrés Gago Suárez. Al igual que su hermano, pronto advirtió que no estaba llamado a convertirse en figura del toreo, por lo que optó por abrirse un pequeño hueco (que después sería un espacio notable) entre los toreros que visten de plata. Como era tradición antiguamente entre los subalternos, recibió la alternativa de manos del colosal banderillero madrileño Luis Suárez (“Magritas”), que tantos buenos capotazos dio y pares puso en la cuadrilla de José Gómez Ortega (“Joselito” o “Gallito”). Esta alternativa entre subalternos, que había tenido lugar en el ruedo de la localidad manchega de Manzanares (Ciudad Real), fue confirmada en la plaza Monumental de Las Ventas (Madrid), en 1932, también bajo el padrinazgo del susodicho “Magritas”. Para cortarse la coleta, Fernando Gago Suárez eligió como escenario el mismo ruedo manchego donde había recibido la alternativa. Esta retirada definitiva, verificada el 11 de agosto de 1944, privó a la afición de un torero de plata cuya importancia queda bien manifiesta con tan sólo mencionar el nombre de algunos de los matadores de toros en cuyas cuadrillas militó: los sevillanos Juan Belmonte García (“El Pasmo de Triana”) y Rafael Vega de los Reyes (“Gitanillo de Triana”), el segoviano Victoriano de la Serna y Gil, y el mejicano Carlos Ruiz Camino (“Carlos Arruza”). Además, Fernando Gago asistió en la lidia a otros toreros de menor relieve, como el sevillano José Ignacio Sánchez Mejías (hijo de Ignacio) y el portugués Manuel dos Santos.

lunes, 20 de enero de 2014

PEDRO RAMÍREZ MARÍN “TORERITO DE TRIANA”



Matador de toros y más tarde banderillero. Nació en Sevilla –Barrio de Triana- el 16 de agosto de 1912. Se presenta en Madrid el 24 de septiembre de 1933 con novillos de Miura junto a Gitanillo de Cantas y Varelillo II. El año 1934 suma 23 corridas, mantenido su cartel al año siguiente con 24 novilladas. Tomó la alternativa en Sevilla el 16 de junio de 1938 de manos de Rafaelillo con toros de Dª. Carmen de Federico y como testigo, Pascual Márquez. En 1940 vuelve a actuar como novillero, categoría en la que mantiene varios años y termina por hacerse banderillero. Falleció en Sevilla en noviembre de 1985, tras haber desempeñado el cargo de asesor de las corridas celebradas en la Real Maestranza.





domingo, 19 de enero de 2014

MANUEL PEREZ GOMEZ "VITO"


Pérez Gómez, Manuel, "Vito" (1882-1963). Matador de toros español, nacido en Sevilla el 27 de julio de 1882, y muerto en la capital hispalense el 29 de noviembre de 1963. Comoquiera que abrazó la profesión taurina desde muy temprana edad, cuando contaba dieciocho años ya estaba


facultado para torear al lado de un diestro tan relevante como el pacense Manuel Mejías Rapela ("Bienvenida"), padre de los cinco famosos toreros que después colgarían su mismo apodo en los carteles. Corría, por aquel entonces, el año 1900, fecha en la que "Manuel Bienvenida" aún no había ascendido al escalafón de matadores de toros. Emulando su ejemplo, Manuel Pérez Gómez ("Vito") decidió probar suerte en la lidia y muerte de novillos, por lo que hizo su primer paseíllo en Granada el día 30 de marzo de 1902.

Esposa e hijos.

Sin haberse doctorado aún en España, en 1904 recibió la alternativa en tierras hispanoamericanas. Tuvo lugar este evento en las arenas mejicanas de León de los Aldamas, donde el valiente "Vito" fue apadrinado por el coletudo sevillano Joaquín Hernández Castro ("Parrao"). Posteriormente, y a pesar de que confirmó en la capital azteca su inclusión en el gremio de los matadores de reses bravas (ahora, bajo el padrinazgo del también sevillano Antonio Fuentes y Zurita), regresó a España y renunció a dicha alternativa, deseoso de hacer méritos ante sus compatriotas para demostrar que era acreedor al título de doctor en tauromaquia. 

No obstante, a raíz de una desastrosa actuación que protagonizó en las arenas madrileñas en la temporada de 1906, optó por mudar el oro del terno de los espadas por la plata que engalana el traje de los subalternos. Emprendió entonces una brillante carrera como banderillero que se prolongó hasta la campaña de 1937, en la que se apartó definitivamente de los ruedos, después de haber pisado en último lugar la arena de la plaza de Cádiz. Retirado a su Sevilla natal, murió allí el 29 de noviembre de 1963.

Luis Gómez Calleja "El Estudiante"



Matador de toros español, nacido en Alcalá de Henares (Madrid) el 20 de febrero de 1911, y fallecido en la capital de España el 14 de julio de 1995. Conocido por el sobrenombre de "El Estudiante". Tras un ilusionado comienzo en su primera etapa de aprendizaje taurino, comenzó a alternar los estudios con su dedicación al mundo del toro, lo que le obligó a perder algunas buenas oportunidades para irse forjando como novillero. Así, al término de la temporada de 1929, cuando ya había cumplido los dieciocho años de edad, tan sólo tomó parte en ocho funciones de novillos, seis de las cuales se habían verificado en el modesto coso madrileño de Tetuán de las Victorias. Los aficionados que, tras haber contemplado al joven Luis Gómez Calleja en algún momento de su andadura novilleril, habían albergado fundadas esperanzas de que llegara a ser figura del toreo, temieron que su abandono fuera definitivo cuando vieron cómo acababa la campaña de 1930 sin que el novillero complutense se hubiera enfundado ni una sola vez el terno de luces. Sin embargo, su propósito de hacerse un hueco entre los grandes del Arte de Cúchares pudo más que su afición a los libros, por lo que en 1931 reapareció ante la afición madrileña que colmaba la pequeña placita de Vista Alegre, en un cartel donde también figuraban los jóvenes novilleros Juanito Valenciano y Miguel Palomino. A raíz de su brillante actuación en este festejo, Luis Gómez Calleja dio inicio a una brillante racha de triunfos novilleriles que le llevaron en volandas hasta el coso principal de la capital española, donde la primera afición del mundo ardía en deseos de verle torear. Corría, a la sazón, el día 2 de agosto de la mencionada campaña de 1931, a la que puso fin, tras una larga cadena de éxitos, habiendo tomado parte en treinta y una novilladas. Así las cosas, favorecido por la buena impresión que había causado no sólo en Madrid, sino también en las principales plazas de provincias, Luis Gómez Calleja ("El Estudiante") decidió dar el paso definitivo en su trayectoria torera para engrosar cuanto antes el escalafón superior de los matadores de reses bravas. El día 20 de marzo de 1932, en las arenas de la plaza de toros de Valencia, recibió la alternativa de manos de su célebre padrino, el diestro madrileño Marcial Lalanda del Pino, quien le cedió los trastos con los que había de muletear y despenar a Socorrido, un burel criado en las dehesas de doña Carmen de Federico. 
Su meteórica progresión (en estos momentos de su vida profesional) le llevó a confirmar la alternativa en Madrid al cabo de un mes, concretamente el día 21 de abril de 1932, fecha en la que resultó apadrinado por el famoso espada gitano Joaquín Rodríguez Ortega ("Cagancho"), quien le facultó para que diera lidia y muerte a estoque a un morlaco perteneciente a la ganadería de Tovar, que atendía a la voz de Alguacil. Durante aquella temporada de 1932, Luis Gómez Calleja ("El Estudiante") se colocó en los puestos cimeros del escalafón superior, tanto por el número de ajustes que cumplió como por la calidad de su toreo. Pero inmediatamente su carrera entró en una pronunciada fase de declive que le hizo disminuir considerablemente el número de festejos toreados, lo que a su vez se tradujo en una presencia cada vez menor en ferias y plazas de primera categoría. 

Sumido en esta decadencia estaba cuando, para colmo de males, estalló la Guerra Civil, con lo que su trayectoria profesional -como la de tantos otros matadores de reses bravas- quedó drásticamente truncada. No obstante, consiguió intervenir en diversos festivales benéficos celebrados, durante la contienda fratricida, en la llamada Zona Nacional, a la que había quedado adscrito en el momento de desencadenarse el conflicto armado. Gracias a esta escasa pero muy necesaria actividad, al término de la guerra se encontró con que era uno de los toreros más en forma, por lo que consiguió firmar de nuevo numerosos contratos, sobre todo para intervenir en las primeras funciones de posguerra de la plaza de toros de Las Ventas. Y, aunque no era un diestro sobrado de virtudes artísticas, sí consiguió "El Estudiante" hacerse con un nutrido grupo de partidarios que celebraban su valor y voluntad delante de los toros, su buen dominio de la técnica y, sobre todo, esa inteligencia natural que le permitía, en un instante, adivinar la clase de faena que mejor se ajustaba a las condiciones de cada res. Volvió a ocupar, pues, como en el año de su alternativa, los lugares de honor entre los matadores de toros, y así permaneció durante el primer lustro de los años cuarenta. Pero ya por entonces había decidido ir retirándose poco a poco del ejercicio activo del toreo, como bien claro dio a entender en la campaña de 1946, en la que no se vistió de luces en suelo hispano. 

Reapareció, no obstante, en la temporada siguiente, pero tan sólo para hacer más solemne su definitiva retirada del toreo. En efecto, durante aquel año de 1947 hizo tan sólo cuatro paseíllos, pero tres de ellos atravesaron la arena de la plaza de toros de Madrid, en la que Luis Gómez había reunido la mayor parte de sus admiradores. Se celebraba en la Villa y Corte su ya mencionada inteligencia natural, que por aquellos últimos años de su andadura profesional le había permitido adaptarse a la quietud y los terrenos que caracterizaban el estilo de la gran figura del momento, el cordobés Manuel Rodríguez Sánchez ("Manolete"). Una vez retirado, Luis Gómez Calleja residió en Madrid hasta el día de su muerte, acaecida durante el verano de 1995. Querido y respetado por toda las gentes que pueblan el variopinto planeta de los toros, en el transcurso de sus últimos años de vida se había convertido en uno de los decanos de los matadores de toros, por lo que era objeto de numerosos homenajes y entrevistas, y frecuentaba las tertulias y los congresos taurinos.

sábado, 18 de enero de 2014

JOSE ROVIROSA "EL OCULISTA"


José Rovirosa Virgili, diestro nacido en Barcelona el 1 1 de febrero de 187 8 y que por distintos motivos dentro y al margen del toreo destaca con luz propia. José Rovirosa era hijo de acomodada y distinguida familia que, sintiéndose avasallado por el gusanillo de la afición al toreo decidió presentarse como novillero en Las Arenas de Barcelona el 9 de septiembre de 1900 alternando con Alvaradito y Moreno de San Bernardo. En tal ocasión vistió un terno grana y oro. Los novillos deIldefonso Gómez dieron, en conjunto buen juego, tomaron treinta y seis varas por doce caídas, dejando para el arrastre seis caballos. Los toros que estoqueó Rovirosa, tercero y sexto, de nombres Costurero número 56 negro y astifino y Cematoso número 48 negro y bien puesto tomaron, respectivamente, cinco varas con dos caídas y cinco puyazos, ocasionando tres caídas y dos caballos muertos el novillo que cerró plaza. José Rovirosa anduvo sobrado de valor y con muy buenos deseos de agradar, al punto que el numeroso público que acudió a verle quedó gratamente sorprendido. 

Luis Mazzantini Estudiante en la Facultad de Medicina, espoleado por mil inquietudes, muy propias de la juventud, conoció a Luis Mazzantini en una sala de armas de Madrid. El trato con don Luis no hizo más que acrecentar su afición al arte de torear. Consiguió de tan famoso espada cartas de recomendación para Ramón López y con éstas emprendió viaje hacia México. En la capital de dicha República y en la plaza de la Calzada de la Piedad existente entonces tomó la alternativa José Rovirosa el 30 de diciembre de 1900 de manos de Nicanor Villa (Villita) y actuando de segundo matador Antonio Olmedo (Valentín), en cuya corrida se lidiaron seis reses de la ganadería de San Diego de los Padres. Se comportó Rovirosa gallardamente y esta actitud le permitió torear algunas corridas más por los Estados. En Puebla (México) toreó el 10 de febrero de 1901 resultando gravemente lesionado al dar un quiebro de rodillas. Hagamos antes de proseguir con el relato una pequeña digresión en torno al ya mencionado Ramón López. Ramón López y Portal era un ex torero español que afincado en aquellas tierras extendió e intensificó la fiesta en la república mejicana. Nacido en Madrid en 1855 e hijo del banderillero Mateo López Vázquez muerto en Vitoria en 1867 a consecuencia de una cogida y hermano del espada Gabriel López (Mateíto), también fue torero y al ir a México en 1884 allí desarrolló su actividad como empresario logrando una gran expansión de nuestra Fiesta hasta que se construyó la plaza de El Toreo. Pero regresemos de nuevo con Rovirosa a España donde aquel doctorado era inválido y , en consecuencia, hubo de continuar como novillero. Un día ejercitándose en Tablada (Sevilla) le partió la tibia un astado. Las lesiones óseas acostumbran a ser pesaditas. Y la larga duración de aquel percance hizo que desviaran sus afanes hacia otro rumbo. Dejó el toreo e intensificó y continuó con sus estudios de medicina, dedicándose a la especialidad de Oftalmología y tanta fue su aplicación que llegó a ser un oculista muy reputado. Su tesis doctoral trató sobre Etiología y Pronóstico de las Hemorragias Retinianas. Con fecha 26 de octubre de 1906 verificó el ejercicio del grado de Doctor y fue calificado deSobresaliente. La citada tesis contiene catorce observaciones personales tomadas en la clínica Oftalmológica que dirigía el doctor Barraquer en el Hospital de la Santa Cruz en Barcelona, en la que ejerció como Ayudante el doctor Rovirosa durante seis años. El 9 de diciembre de 1906 dio una conferencia en el Ateneo de Madrid sobre la importancia del Oftalmoscopio en la medicina actual; el 5 de diciembre de 1907 otra en el instituto de Terapéutica operatoria de la Moncloa con el título: «Las Hemorragias Retinianas como síntoma de diversas Enfermedades Generales de nuestro Organismo». El 17 de marzo de 1910 disertó nuevamente en el Ateneo de Madrid sobre localización de los tumores cerebrales por la Inspección del aparato ocular.En 1915 publicó: El 1 de junio en «España médica» de Madrid Ensayo de Bacterioterapia en Oftalmología; el 10 de noviembre en la misma publicación, Trece Casos de Ulcera supurativa de la Córnea, tratados con Vacuna Estafilococica y en julio de 1916 publicó en la Revista Ibero-Americana de Ciencias Médicas, de Madrid, Las Aplicaciones Prácticas en la Inmunidad en Oftalmología. Fue discípulo predilecto del famoso doctor Galazousky , establecido en Paris; introductor de diversas vacunas y el introductor de las corrientes isquemiohiperemiantes para la gota serena. (Escribió un libro sobre tratamiento de la Atrofia Papilar por las corrientes Isquemio-hiperemiantes). Contrajo matrimonio el doctor Rovirosa con doña Dolores González Dalmau. Tuvieron siete hijos, cinco niñas y dos varones, José y Emilio y , de éstos, el primero fue también oculista, desarrollando su actividad de 1936 hasta 1974. 
Pintor y dramaturgo 

En el teatro Fuencarral de Madrid, estrenó el día 14 de enero de 1927 , la comedia dramática, en tres actos, titulada Cegar para Ver, obra que mereció muchos elogios. Como muestra de la fluidez que se advierte en los diálogos de los actores, hábilmente escritos por el autor don José Rovirosa.José Rovirosa Virgili fue todo un ilustre personaje catalán. Por esto, más de un siglo después de presentarse en Las Arenas lo traigo a la palestra. Fue torero y cuando una lesión ósea producida en Tablada le apartó de aquella aventura, Dios le aconsejó que sanase a los enfermitos de los ojos. Así lo hizo el doctor Rovirosa hasta que falleció en Madrid el 1 de noviembre de 1935. Había cumplido los designios del Señor.

lunes, 13 de enero de 2014

José Vera Brocal "NIÑO DEL BARRIO"

Nace en Murcia el 25 de octubre de 1910. En los comienzos de su carrera actúa de novillero durante los años 1927-28 y en 1929 se presentó en Madrid, en una novillada nocturna. En 1934 actúa en Madrid y en Tetuán (Madrid) consiguiendo notables éxitos, gracias a los cuales aumenta su número de actuaciones, llegando a 37 en este año igual que al siguiente. Continua como novillero las cuatro temporadas siguientes a la Guerra. En 1944 toma la alternativa en Orihuela, de manos de "El Estudiante", con toros de Tovar, le acompañaron en el cartel Pedro Barrera y Álvaro Domecq.
José Vera Brocal "El Niño del Barrio",Fermin Rivera y Manolete.Murcia,Octubre de 1944.

Como matador de toros no tuvo suerte y en los cinco años siguientes solo se viste de luces en diez ocasiones, por lo que se decidió a cambiar el oro por la plata y continuó su carrera como subalterno, a las ordenes entre otros de Manuel Cascales. Se retiró el 24 de octubre de 1965 en la plaza de toros de Murcia. Falleció el 12 de septiembre de 1970 en la misma ciudad que un día le vio nacer.

Rafael Perea Cano "El Boni"

Nacido en Madrid el 12 de noviembre de 1913 era hijo del peón de brega Bonifacio Perea, primero en ostentar dicho apodo. Se presentó como novillero en Madrid el 22 de agosto de 1940 formando cartel con Rafael Ortega Gómez “Gallito” y Miguel del Pino, con astados de Sánchez Cobaleda. Se trataba de un novillero de finas maneras pero conformista y que parecía que eso de luchar no iba con él. A partir de 1945 toda su actividad se desarrolló en Méjico. El 24 de junio de 1945 toreó en la capital mejicana una novillada en la que alternó con Leopoldo Gamboa, Félix Briones y Raúl Acha “Rovira”. 

En el octavo de la tarde, “Madrileño”, castaño, de la ganadería de Garza, plasmó el “Boni” tres verónicas y media que fueron un dechado de arte y temple y que dieron lugar a que el escultor Alfredo Yust modelara un conjunto escultórico de tamaño natural que fue instalado en los aledaños del coso de Insurgentes. Protagoniza la primera alternativa concedida en la Monumental Plaza “México”, El 26 de Febrero de 1946 que le fue otorgada a Rafael Perea Cano “Boni” por Manuel Rodríguez “Manolete”, Luis Procuna fue el segundo espada y los toros pertenecían a la ganadería de Torrecilla. Con anterioridad, el 18 de noviembre de 1945, tomó en Orizaba una alternativa con cesión de trastos del regiomontano Luis Briones, al resultar nula para los efectos de antigüedad procedió a tomar la reseñada anteriormente. A su vuelta a España no logró cuajar como matador de toros y optó por hacerse banderillero.Es padre del actual subalterno del mismo nombre , que actúa en la cuadrilla de Manuel Jesús "el Cid"

viernes, 10 de enero de 2014

"Morenito de Talavera" Emiliano de la Casa García.






Nacido en Talavera de la Reina (Toledo) el 30 de junio de 1914, y muerto en Madrid el 13 de marzo de 1973. En el planeta de los toros, es conocido por el sobrenombre de "Morenito de Talavera". Fue hermano de otro matador de toros, Pedro de la Casa García ("Morenito de Talavera Chico"), y padre de dos vástagos que también recibieron el doctorado taurino, José Luis y Gabriel de la Casa Pazos. El día 8 de septiembre de 1935 se presentó en la plaza Monumental de Las Ventas (Madrid), para dar cuenta de las reses bravas de don Gabriel González, en compañía de "Niño de Tomares", José Ramírez y "Navarrito". Aunque anduvo valiente y esforzado, y cortó una oreja de uno de sus enemigos, no recibió luego todo el apoyo que merecía y necesitaba, sobre todo cuando, un año más tarde, la Guerra Civil vino a truncar su incipiente andadura torera. Pero al final de la contienda fratricida se halló con que era uno de los novilleros de mayor renombre entre los pocos que quedaban libres o vivos. Así, firmó varios contratos durante las temporadas de 1940 y 1941, contratos que le permitieron estar listo y placeado para tomar la alternativa al año siguiente. En efecto, el día 14 de mayo de 1942 se presentó en las arenas de la Ciudad Condal, apadrinado por el matador cordobés Manuel Rodríguez Sánchez ("Manolete"), quien, en presencia del diestro sevillano José Luis Vázquez Garcés ("Pepe Luis Vázquez"), le cedió la lidia y muerte del toro Artillero, perteneciente a la ganadería del marqués de Domecq. Un mes después, el día 18 de junio, compareció en la arenas del ruedo madrileño, dispuesto a confirmar dicha alternativa de manos de Antonio Mejías Jiménez ("Antonio Bienvenida"). 

Tan egregio padrino facultó a Emiliano de la Casa García para dar lidia y muerte a estoque al astado Varelito, perteneciente a la vacada de Villagodio. En el festejo, lidiado mano a mano entre los dos coletudos citados, se corrieron cuatro reses del susodicho hierro, una de Tovar y otra de García Pedrajas. A partir de aquí, aunque en un principio su carrera conociera algunos éxitos notables, fue perdiendo presencia en los carteles de las principales ferias de España, hasta el extremo de que en la temporada de 1950 no llegó a vestirse de luces. En 1951 anunció su despedida de los ruedos, en una corrida que se verificó en Talavera de la Reina el día 16 de mayo -aniversario de la cogida mortal que en dicha población sufrió José Gómez Ortega ("Joselito") en 1920-. Abrió el festejo el caballero rejoneador don Carlos Pérez de Seoane y Cullén, duque de Pinohermoso, que compartía cartel, además de Emiliano de la Casa, con el diestro madrileño Julio Aparicio Martínez y con el matador valenciano Miguel Báez y Espuny ("Litri"). 

Se jugaron reses bravas de don Manuel González, en un espectáculo emotivo que, pese a lo anunciado, no resultó a la postre ser la despedida de Emiliano de la Casa. En efecto, en las temporadas de 1953 y 1954 anduvo por los ruedos españoles y colombianos, sin ánimo de abandonar el ejercicio activo del toreo, a pesar de los escasos contratos que firmaba. Cuando la muerte vino a sorprenderlo en Madrid, un 13 de marzo de 1973, por los mentideros taurinos corría el rumor de que Emiliano de la Casa, a sus cincuenta y nueve años de edad, se estaba entrenando para volver a asir los trastos de lidiar y matar.

BANDERILLAS DE FUEGO



Reglamentariamente aparecen a mediados del siglo XIX,ya se emplearón en el siglo XVII, aunque tal vez fuera por mera diversión,vistosidad o entretenimiento.Francisco Montes "Paquiro" fué cogido el 21 de Julio de 1850, despues de un pase natural y a toro cambiado por un toro -el tercero de la lidia-de don Manuel de la Torre y Rauri "que se hallaba descompuesto, no recibiendo varas,por lo que fué sentenciado a banderillas de fuego"
Las banderillas de fuego fueron una práctica común en el último cuarto del siglo XVIII, referenciada en la literatura taurina contemporánea. Pepe-Hillo explicó su razón de ser: “El toro que no entra a varas […] o se le echan perros o banderillas de fuego por orden del Magistrado”


Pedro Barrera Elbal



Sin ningún parentesco con el diestro valenciano Vicente Barrera, Pedro Barrera nació en Caravaca de la Cruz el 24 de junio de 1912. Toreó doce novilladas en 1939, una de ellas la de su presentación en Madrid, y veintinueve en 1940, dos de ellas en Madrid, en los meses de junio y de julio, en las que cortó sendas orejas. 

Sus destacadas actuaciones como novillero le animaron a tomar la alternativa en la plaza de toros de Valencia el 25 de julio de 1941. Lo apadrinó José Mejías, Bienvenida y actuó como testigo Manuel Rodríguez Sánchez, Manolete. El toro, del hierro de Caridad Cobaleda, se llamaba Diano, llevaba en los ijares el número 40 y era cárdeno oscuro. Ese mismo año, el 9 de octubre, confirmó la alternativa en Madrid, siendo su padrino Marcial Lalanda y dando testimonio de la efemérides Bienvenida y Manolete; se lidiaron toros salmantinos de Antonio Pérez Tabernero, y el de la confirmación era cárdeno, estaba marcado con el número treinta y se llamaba Risueño. 

Durante dicha temporada tomó parte en 23 novilladas y como matador de toros en 21 corridas, sumando al año siguiente 33 festejos y dando notables muestras de valor, por lo que fue cogido de gravedad en un tres ocasiones. El año siguiente logró el mismo nivel de actuaciones y en 1944 anunció su retirada tras la corrida celebrada en Castro Urdiales el 29 de junio. No obstante aún se vistió de luces un par de veces en 1945 y en 1946. Permaneció inactivo los dos años posteriores y reapareció para un sólo festejo en 1949.

Se le recuerda como uno de los grandes toreros de la región, que llegó a compartir carteles con las mejores figuras de su época. Entre los percances graves que sufrió cabe significar las cogidas del 12 de octubre de 1940 en Córdoba, 14 de agosto de 1942 en Gijón y 11 de septiembre de 1942 en Cehegín. Pedro Barrera falleció el 21 de agosto de 1977 en la finca que había adquirido en su ciudad natal.