sábado, 21 de enero de 2017

MANOLO CAMPUZANO.


Matador de toros español, nacido en Sevilla el 19 de diciembre de 1970.. Es el hermano menor de otros dos toreros sevillanos que vienen anunciándose en los carteles con el mismo apellido, José Antonio Rodríguez Pérez ("José Antonio Campuzano") y Tomás Rodríguez Pérez ("Tomás Campuzano"). El ejemplo de sus dos hermanos mayores le inclinó desde muy joven hacia el oficio del toreo, vocación que desembocó en la plaza de toros de Palma de Mallorca el día 16 de agosto de 1987, cuando Manuel Rodríguez Pérez ("Manuel Campuzano") hizo su presentación en un festejo asistido por el concurso de los varilargueros. Aquella tarde de su debut, acompañado en los carteles por "Soro II" y "Espartaco Chico", el joven novillero sevillano lidió y mató a una res perteneciente a la vacada de don Alipio Pérez-Tabernero Martín, y a otra criada en las dehesas de Los Majales.
Al igual que hiciera su hermano Tomás, en toda su carrera de novillero no se atrevió a enfrentarse al severo dictamen de la afición que puebla los tendidos de la plaza Monumental de Las Ventas (Madrid), lo que da buena muestra de las pocas ganas de ser torero que, en el fondo, sentía "Manuel Campuzano" (su hermano, al menos, triunfó en calidad de novillero en otras plazas principales). Es, en efecto, este irrelevante torero un buen ejemplo de aquellos diestros que llegan al planeta de los toros movidos sólo por presiones familiares o, simplemente -como en su caso concreto- por mera emulación del oficio que han visto ejercer a algunos parientes; pero el Arte de Cúchares no se transmite por vía genética, como lo prueba las dificultades que han debido superar casi todos los miembros de las principales dinastías toreras. Entró, en fin, "Manuel Campuzano" en el escalafón de los matadores de toros asistido, de nuevo, por sus dos hermanos. Y así, el día 9 de abril de 1994, en el coso de la localidad pacense de Zafra, hizo el paseíllo flanqueado por José Antonio, que apadrinaba su alternativa, y por Tomás, que comparecía en calidad de testigo.
El toro con cuya lidia y muerte se doctoró el toricantano era un morlaco negro zaino perteneciente a la divisa de los señores herederos de don José Escobar, que atendía a la voz de Presidente IV. Y aunque "Manuel Campuzano" anduvo sobrado en la lidia de este su primer enemigo, y cortó luego una oreja al sexto de la tarde, lo cierto es que a partir de entonces su nombre apenas ha vuelto a verse anunciado en los carteles. Ello no debe de importar demasiado al diestro sevillano, pues ni siquiera se ha molestado en confirmar en Madrid aquella modesta alternativa.

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