jueves, 27 de marzo de 2014

JOAQUIN CAPA GARCIA "CAPITA"


Matador de toros español, nacido en Sevilla el 24 de junio de 1873, y muerto en su ciudad natal el 13 de marzo de 1949. En el planeta de los toros es conocido por el sobrenombre de "Capita".
Hijo del popular barrio hispalense de la Macarena, a los diecinueve años abandonó la fundición en la que había comenzado a trabajar para encauzar profesionalmente una afición a los toros que ya le había llevado a concurrir en cuantas tientas y capeas se celebraban por los pueblos de su entorno. Se especializó pronto en la colocación de los rehiletes, por lo que pasó un par de temporadas (las de 1893 y 1894) ejerciendo de banderillero en varias corridas celebradas en la Real Maestranza de Caballería de Sevilla. Pero su deseo era vestir el oro de los matadores de reses bravas, por lo que el día 23 de junio de 1895 compareció en la susodicha plaza en calidad de novillero, para despachar, en compañía de Carrillo y "El Malagueño", unos novillos pertenecientes a la ganadería de Aparicio, que pastaban en las dehesas de El Puerto de Santa María.


Animado por la calurosa acogida que le dispensaron sus paisanos, hizo el paseíllo en la plaza de toros de Madrid el día 30 de junio de 1901, fecha en la que, acompañado en los carteles por los jóvenes novilleros "Revertito", "Palomar Chico" y "Rerre", se las vio con un encierro formado por reses de Murube y de Tabernero. Pero la primera afición del mundo no gustó del estilo y las maneras de Joaquín Capa García ("Capita"), por lo que el joven principiante decidió volver a sus tierras andaluzas, en donde le sería más fácil conseguir contratos y, tal vez, tener la oportunidad de tomar la alternativa.
En efecto, el día 13 de septiembre de 1908 -repárese en que ya contaba treinta y cinco años de edad- cruzó la arena de la plaza de toros de Algeciras, dispuesto a tomar los trastos de matar que había de ofrecerle su padrino, el diestro gaditano Manuel Lara Reyes ("Jerezano"); el cual, bajo la atenta mirada del también gaditano Diego Rodas ("Morenito de Algeciras") y del cordobés Fermín Muñoz González ("Corchaíto"), que comparecían en calidad de testigos, facultó al toricantano para que muleteara y despenara a un morlaco perteneciente a la torada de López Plata.
Feliz con el trato que le dispensaba la afición andaluza, no se atrevió a confirmar en Madrid esta alternativa. En cambio, cruzó el océano y marchó a tierras hispanoamericanas, en donde gozó de una mayor actividad profesional de la que le hubiera esperado en España. Regresó en 1948, y halló la muerte al año siguiente, en su Sevilla natal.

No hay comentarios:

Publicar un comentario